En este podcast Jorge Zentner habla de -entre otros temas- autoestima, autoconocimiento, meditación, creatividad, gestión de las emociones, superación de crisis existenciales, práctica espiritual en la vida cotidiana... Responde a consultas de los oyentes y proporciona herramientas que pueden permitir evitar el sufrimiento inútil, mejorar la comunicación, y relacionarse mejor con los demás en la familia, el trabajo, la pareja…
De un modo sencillo y directo, Jorge aborda las eternas preguntas del ser humano: ¿quién soy?, ¿qué sentido tiene la vida?, ¿cómo experimentar la paz interior y el sentimiento de realización?
ALGUNAS SECCIONES DE el ARTE de EXISTIR:
LA CONSULTA
Los oyentes plantean problemáticas vividas en el trabajo, la pareja, la familia, etc. Jorge ofrece respuestas que no sólo son útiles al consultante, y que no pretenden dar “la solución”: enfoca la situación de manera que el o la consultante pueda encontrar vías de superación. Asimismo, proporciona herramientas concretas, prácticas, cuyo uso redunde en una mejor orientación y en un verdadero fortalecimiento interior. Coordinan esta sección Daiana Belbruno y Davi Carneiro.
Los generosos invitados a el ARTE de EXISTIR ofrecen el testimonio de recorridos existenciales inspiradores, vividos con pasión. Son la encarnación de existencias auténticas, con sus luces, sombras, altos y bajos, risas y llantos. En esta sección no se muestran “vidas ejemplares”, sino el latido de la vida, en su infinita riqueza y diversidad de tonos y ritmos.
JORGE CHARLA CON DAIANA y DAVI…
Daiana Belbruno y Davi Carneiro entrevistan a Jorge Zentner, con quien comparten la misma sed, la misma pasión por explorar el infinito misterio de la existencia humana.
TU PREGUNTA
La sección más interactiva del podcast: si deseas participar en este ejercicio de autoconocimiento, escríbenos a jorgezentner@elartedeexistir.com. Concertaremos día y hora para encontrarte con Jorge a través de Zoom o Skype. Trae la pregunta más significativa en este momento de tu vida: es a partir de ella que Jorge Zentner te ayudará profundizar en tu búsqueda personal.
INSPIRACIONES
¿Qué te inspira en la vida? ¿Qué te inspira a levantarte de la cama cada mañana, a reír, a trabajar, a relacionarte con el mundo? Carla Marcos presta su voz y Antonio Mazzei su música al libro de Jorge Zentner Una voz que me habla. Todo es misterio y todo es luz en el universo de las… INSPIRACIONES .
CODA es la sección que cierra el episodio, con la música de Antonio Mazzei.
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Jorge Zentner abre el vigésimo primer episodio de el ARTE de EXISTIR con una presentación breve e intensa, que empieza así: “Puesto que no has nacido ni vives ‘para ti’, apártate del centro de la escena, deja ya de reclamar, de mendigar atención. En lugar de pedir, ofrece tu atención al mundo: así, cumplirás tu misión.”
Luego, el podcast te ofrece la primera parte de una larga charla de Davi Carneiro con Jorge Zentner, acerca de las expectativas que nos hacemos, y de las frustraciones que podemos experimentar a causa de tales expectativas.
Cierra el episodio la Coda, a cargo del pianista Antonio Mazzei.
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Transcripciones de LA CONSULTA y de otras secciones del podcast
Hola, soy Nuhabi Ramírez y te doy la bienvenida a El Arte de Existir, el podcast de Jorge Zentner. Existir es un arte cuando abordamos conscientemente nuestras relaciones, nuestro trabajo, cualquier aspecto de nuestra vida cotidiana. Es un arte existir si nos sentimos creativos. Cuando transformamos nuestra existencia en un arte, nuestra vida rebosa de sentido. Bienvenida, bienvenido a El Arte de Existir, el podcast de Jorge Sedner.
¿Cómo hacer de nuestra existencia un arte? Soy Jorge Sendner. Gracias por acompañarme en el vigésimo primer episodio de El Arte de Existir. Esta mañana, mientras tomaba el desayuno, una voz me dijo... puesto que no has nacido ni vives para ti, apártate del centro de la escena, deja ya de reclamar atención, deja de mendigar atención. En lugar de pedir, me dijo, ofrece tu atención al mundo. Así cumplirás tu misión. Por la mañana no te despiertes para ti, me dijo. Despierta para los demás, ofrece tus ojos, tus oídos, ofrece tu presencia consciente. No respires para ti, no comas ni bebas para ti. Nútrete para mejorar la energía que has de ofrecer a los demás. Pregúntate, ¿qué tengo yo para dar en este instante? Ofrece con generosidad tu atención al mundo. Y me dijo, sé consciente de lo que te rodea, de todo aquello con lo que interactúas. La atención, me dijo, es tu bien más preciado, tu gran tesoro, tu mayor capital, y no es para ti. toma conciencia me dijo de esa infinita abundancia de atención que eres no has venido a la vida para acumularla sino para ser una inagotable fuente de atención el universo me dijo la voz necesita tu atención a la belleza al dolor a la luz y a la sombra ofrécela de instante en instante. Levanta la cabeza y pregúntate ¿Quién, aquí y ahora, está necesitando mi atención? ¿Quién necesita mi mirada, mi reconocimiento, mi comprensión y mi empatía? ¿Quién necesita mi presencia? ¿Quién necesita mi amor? Todo eso y más es lo que puedes dar cuando ofreces tu atención, me dijo. En vez de pedir, de reclamar y mendigar, dijo la voz, simplemente ofrécela. Cumple con tu misión. Muchas gracias por acompañarme en el vigésimo primer episodio de El Arte de Existir.
Hola, Jorge. Saludos a nuestros oyentes también. Jorge, en el episodio 15 del podcast, tú has contado una historia que me pareció muy interesante sobre un chico abogado y su madre. Y para resumir, esta historia nos habla mucho sobre las expectativas. No solamente sobre las expectativas que las otras personas ponen sobre sobre nosotros, pero también sobre las expectativas que creamos. Y me quedé refletiendo sobre cómo podemos manejar adecuadamente las expectativas y cuánto sufrimiento inútil podríamos ahorrar o evitar si supiéramos no cómo manejar adecuadamente las expectativas. Creo que es normal crear expectativas sobre algo o sobre alguien, Pero el problema es cuando estas expectativas están apartadas de la realidad o poco adaptativas, ¿no? ¿Qué podrías comentar, Jorge, sobre este tema de las expectativas, de las frustraciones? ¿Cómo podríamos ahorrar sufrimiento si supiéramos manejar más adecuadamente?
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Sí, evidentemente no podemos hablar de expectativas sin hablar de frustración. Las expectativas nacen porque los seres humanos tenemos la capacidad de proyectarnos en el tiempo y muchas veces esas expectativas son las que nos guían en la acción de futuro, las que nos sirven para orientar nuestra acción, nuestra búsqueda. ¿De dónde surgen las expectativas? Como tú dices, a veces están las expectativas que otras personas tienen respecto de nosotros. Cosas que esperan, ¿verdad? La palabra lo dice. Esperan de nosotros ciertas cosas. A veces nosotros no somos capaces o no sabemos o no queremos dar eso que se espera de nosotros y la otra persona se frustra. Muchas veces es a la inversa. Nosotros esperamos de alguien algo, tenemos una expectativa y cuando esa expectativa no se cumple nos sentimos frustrados, nos sentimos decepcionados y entramos en una especie de espiral de reproches, de sentirnos no atendidos por el otro. Esto nos abre a un montón de subtemas propios de nuestra existencia. Pero para poner un poco de orden a ello, yo creo que sería bueno hablar de que la expectativa propia supongo que es la que tú estás refiriéndote como origen del sufrimiento. Piensa que nosotros venimos de etapas infantiles en las que estamos dominados por las necesidades y por el hecho de no tener ninguna capacidad para satisfacerlas. Eso nos hace, en cuanto a niños, nos hace completamente dependientes. Entonces estamos llenos de expectativas respecto de nuestros padres, de nuestros cuidadores, de nuestros mayores, porque solos no sabemos podemos estar en el mundo. Entonces, en esas edades muy tempranas, seguro que sentimos infinidad de frustraciones, es decir, de necesidades no atendidas, de expectativas frustradas. Sobre todo, lo que nos deja esta frustración es el sentimiento, que después podemos reconocer de muchas maneras, el sentimiento de no ser vistos, el sentimiento de no ser considerados, el sentimiento de no ser reconocido, lo cual está muy ligado a sentimientos de abandono, de vacío, de falta de soporte para vivir. Esto nosotros supongo que en la infancia debemos vivirlo constantemente, porque un niño está, como te decía antes, completamente expuesto a sus pulsiones, a sus necesidades, su necesidad de descanso, su necesidad de sueño, su necesidad de comida, su necesidad de calor, de comodidad. Y claro, no siempre eso que en última instancia también se convierte en una expectativa que sea satisfecho no siempre es satisfecho ni con la prontitud ni con la exactitud ni con la plenitud que el niño lo necesita y por lo tanto el niño recibe lo que se llama traumas en edades muy tempranas y muchas veces nuestra relación con la expectativa en el presente como adultos tiene que ver con con esos traumas infantiles, con esas heridas emocionales que nos han dejado esas frustraciones tan primitivas. Por eso es que nosotros podemos ver en distintos individuos muchos grados diferentes en cuanto a la capacidad de gestionar la frustración. La frustración de no ser visto, la frustración de no ser atendido, la frustración... expectativas son infinitas entonces por un lado estamos hablando de expectativa por otro lado estamos hablando de frustración que suele convertirse rápidamente en rabia en ira en reproche. Esto pasa mucho en las relaciones íntimas. Justamente nosotros, cuando establecemos una relación de pareja, tenemos que comprender que entramos a una relación con una cantidad de aportaciones y una cantidad de demandas. Y la otra persona que se relaciona con nosotros igual, trae también aportaciones y demandas. ¿A quién demandamos nosotros satisfacción de nuestras demandas? En general le estamos pidiendo eso a la otra persona. Hay muchas demandas que dirigimos a la otra persona. no nos damos cuenta de que en realidad convendría dirigir estas demandas a las aportaciones que la otra persona tiene en ese momento, en cada momento. Porque una persona no siempre tiene lo mismo que aportar al otro a cualquier hora del día o en cualquier época del año. Pongamos, por ejemplo, una demanda de satisfacción sexual en una pareja. En una escala de 0 a 10, tal vez la mujer ese día tiene una demanda de 8. Y el hombre, por la razón que sea, ese día tiene una aportación de 4. evidentemente puede ser a la inversa verdad igual lo que nos interesa es ver que la demanda o expectativa que va a generar esa persona que está pidiendo ocho o que espera ocho como mínimo, va a ser frustrada. Pero ¿cuál es la consecuencia que nosotros solemos sacar de esta frustración? De que el otro no me ama. Y esto es muy injusto porque no es que la persona no te ame, sino que ese día o a esa hora no tiene lo que tú estás demandando. Es decir, no tiene lo necesario, no puede aportar lo necesario para que tu expectativa, para que tu demanda se vea satisfecha. Esto es uno de los orígenes de muchos conflictos en las relaciones. Lo estábamos hablando en términos de pareja, lo podemos hablar respecto a nuestros hijos, a nuestros padres, a nuestros amigos, a nuestros vecinos. A veces estamos pidiendo a un amigo... una cantidad de tiempo, por ejemplo, porque tenemos una demanda, tenemos una expectativa de que necesitamos, por ejemplo, dos horas compartir con ese amigo, tomar un café, dar una vuelta, lo que sea. Y por la razón que fuera, en ese momento este amigo no está capaz, no tiene tiempo la aportación que yo le estoy pidiendo. Eso no significa que me ha dejado de querer como amigo. o que nuestra amistad está necesariamente dañada, simplemente que en ciertas circunstancias la otra persona no puede satisfacer plenamente mis expectativas. Entonces, si soy consciente de ello, tal vez consigo que con este amigo puedo tener media hora de compartir, pero como mi demanda es de dos horas, tal vez puedo ir y ver a otra persona que me termine de satisfacer esa demanda. no pedir que la otra persona me lo dé todo. Esto está muy ligado a la creencia de que cuando nosotros estamos vinculados a otra persona o a una institución o a lo que sea, el otro tiene que serlo todo para mí, que viene acompañado de la fantasía de que yo tengo que serlo todo para el otro, evidentemente. Pero el hecho es que esto no es posible en la vida real. Tú en tu pregunta, en tu introducción, hablabas también de qué es lo que se puede vivir realmente respecto a estas fantasías. No podemos serlo todo para el otro. El otro no puede serlo todo para mí. Esto es uno de los principios que contradicen toda nuestra perspectiva romántica. Porque la perspectiva romántica está basada en justamente lo contrario. Encuentro a una persona y esa persona lo tiene que ser todo para mí y yo tengo que serlo todo para el otro. Como todas las historias románticas también suelen terminar mal y trágicamente a veces, porque en la realidad esa expectativa no se puede cumplir. No se puede cumplir, es imposible, es una demanda imposible porque es una demanda de absoluto en la experiencia. Y las experiencias humanas, yo no me canso de decirlo, se despliegan en el plano de lo relativo. Entonces, si nosotros pedimos que una experiencia nos los dé todo, y no solo estoy hablando de una persona, imagínate que estemos hablando de un empleo, donde pedimos que ese empleo me dé el dinero que deseo y necesito ganar y además me dé una satisfacción personal porque realizo mi potencial plenamente y además que tenga relaciones muy interesantes con gente del mismo empleo. y además etcétera etcétera entonces voy pidiendo más y más y todo lo quiero obtener de ese empleo claro antes o después Esa expectativa, para volver a lo mismo, va a generarme un sufrimiento porque voy a ser frustrado en mis expectativas. En cierto modo, de lo que estamos hablando, David, es de en qué medida podemos confundir las expectativas con nuestros deseos. Nuestros deseos siempre son deseos de absoluto. Tú hablabas de que en la introducción del episodio 15 yo conté la historia de un abogado y de su madre. Es una historia que a mí me sirve mucho en terapia y en todo tipo de consultas porque es muy descriptiva. de la manera engañosa en que nos solemos relacionar al tener expectativas que no se pueden cumplir. Pero hay otra pequeña historia que a mí me gusta contar y que también es muy útil. Yo voy a aprovechar la ocasión porque me parece que se aplica. Imagínate que estamos hablando de una persona que tiene cinco años Imagínate tú en Salvador de Bahía a los cinco años, tu padre te dice un día que el próximo sábado... te llevará a la juguetería más importante de la ciudad y que te vas a comprar lo que tú quieras entonces como te lo dice un miércoles tú el niño de cinco años está desde el miércoles comiéndose la cabeza de todo lo que va a querer comprar en la juguetería ya que su padre le ha prometido comprarle lo que quiera cuando llega el sábado efectivamente te llevan a la juguetería llegas allí y tu padre te dice bueno qué quieres y claro que quiere un niño sano como eras tú a los cinco años un niño quiere todo porque le es imposible imaginar que si no tiene todo va a quedar satisfecho. Su expectativa es su deseo, y su deseo es un deseo de absoluto. Y si le compraran toda la juguetería, después va a querer también la juguetería de al lado. Entonces, ¿qué hace un padre, tu padre, en ese caso? Pues te dice que no, es decir, te frustra. posiblemente tú como un niño sano de cinco años primero armas un lío ahí en la juguetería te tiras al suelo lloras pero tu padre como te ama sostiene que no te puede comprar todo sostiene esa frustración sostiene ese límite que te está poniendo ¿Qué te está enseñando tu padre en ese momento? Pues muchas cosas. Fundamentalmente te está diciendo que tienes que saber que ni siquiera él, que es tu padre, te lo puede dar todo. Esto es muy importante aprenderlo. Te está frustrando para que salgas de la fantasía de que algo o alguien te lo podrá dar todo. Y nada menos que esa figura tan importante que es tu padre te está diciendo que no, que tienes que empezar a aprender de que ni siquiera él puede dártelo todo. Esto es muy importante porque al mismo tiempo te está empezando a mostrar la diferencia entre lo que es tu deseo y lo que es tu necesidad. La necesidad él te la puede satisfacer, el deseo no te lo puede satisfacer. Y esto muchas personas o no lo han vivido porque los padres le han dado a entender equivocamente que le pueden dar todo y que siempre estarán allí. o no han tenido la permeabilidad para incorporar, para integrar este conocimiento, esta enseñanza a través de la experiencia y aprender desde pequeños a gestionar un cierto grado de frustración. Entonces, lo que el Padre te está diciendo allí es que ni siquiera Él te puede dar todo y que por lo tanto en la vida nunca nadie te podrá darlo todo. Te está queriendo decir también que nadie puede serlo todo para ti y que también te conviene quitarte la fantasía de que tú puedes serlo todo para alguien. Fíjate cómo, de algún modo, si queremos hablar en términos simbólicos y psicoanalíticos, lo que el Padre te está marcando, te está diciendo, es sexo conmigo no. Es decir, hay cosas que te puedo dar, hay cosas que podrás, pero hay un límite. Nosotros tenemos que vivir en un mundo de la experiencia y la experiencia tiene límites porque se despliega en el campo de lo relativo. Esto es lo que muchas veces no consigue incorporar una persona como vemos por ejemplo adicta a la cocaína o adicta a la heroína. que son justamente sustancias que aparentemente te lo pueden dar todo. Entonces, las adicciones en general son una relación equívoca con esta cosa del relativo y de la frustración. Que no puedo permitirme, porque la mera idea de no consumir me parece que me mata, que existencialmente no lo puedo sostener. Bueno, cualquier adicción, quiero decir. Puede ser consumir sustancias, puede ser al trabajo, puede ser al sexo. Hay una compulsión a una búsqueda de absoluto porque el experimentar lo relativo me resulta insoportable. Experimentar el límite me resulta insoportable. Entonces hay una búsqueda que te lleva cada vez más Más allá, más allá, más allá. Entonces, fíjate un poco los vínculos que estamos estableciendo entre deseo y expectativa de satisfacción de ese deseo, entre expectativa y frustración. Es muy interesante, aprovechando que hemos contado esta historia de tu infancia ficticia, claro, con tu padre y la juguetería, en cuanto al reconocimiento entre necesidad y deseo. El niño está muy movido por la pulsión de absoluto, A un niño que te pide un caramelo amarillo a una cierta hora, le quieres dar el verde y te arma un lío porque no es el amarillo el que le quieres dar. Y si le quieres dar el amarillo pero dentro de media hora te va a armar un lío porque no es ahora. Lo quiere todo y ahora. No hay capacidad de relativizar nada. No hay capacidad de postergar tampoco esa satisfacción del deseo. El niño tiene muchos deseos y tiene sobre todo también muchas necesidades, pero no tiene desarrolladas las capacidades para satisfacer esas necesidades. Por eso es que nosotros, los mayores, los padres, los cuidadores, vamos satisfaciendo sus necesidades y en la medida en que el niño se va desarrollando va como revelándose en él sus capacidades es decir el niño que originariamente no se podía girar solo en su cuna un día se gira solo tiene la capacidad de girarse y otro día tiene la capacidad de sentarse antes había que sentarlo otro día tiene la capacidad de ponerse de pie otro día tiene la capacidad de caminar en la medida en que él se desarrolla, va reconociendo sus capacidades y eso lo va liberando de la dependencia que tiene del adulto. Es decir, que ir reconociendo nuestra capacidad de satisfacer necesidades es un camino hacia la libertad personal, hacia la autonomía, hacia la independencia, hacia el autosoporte, el autosostén. Entonces es parte fundamental que nosotros necesitamos propiciar alimentar en el niño facilitar que el niño se vuelva cada vez más autosuficiente que pueda pararse por sí mismo que pueda caminar por sí mismo etcétera etcétera al mismo tiempo él tendrá que ir aprendiendo a gestionar esa capacidad a ponerle freno a su ímpetu de caminar para no caer a correr menos donde no puede correr a saltar de menos alto donde no puede caer en seguridad hay todo un proceso de gestión de ese capital esencial que es nuestra capacidad de estar en el mundo estoy hablando aquí de capacidades y necesidades como muy físicas pero piensa en la capacidad de estar solo por ejemplo Hay niños que tienen dificultad en aprender a estar un momento solos o a estar un momento sin la tablet o sin el teléfono. La capacidad a estar con otros, a jugar, a compartir, a pedir, a dar. En fin, piénsalo en toda una serie de elementos que luego son esenciales para la vida de relación. Y la vida de relación es esencial porque es allí donde se despliega nuestra vida psíquica, nuestra vida emocional. Porque nosotros tenemos una conciencia individual, pero un psiquismo social. Somos seres que tenemos un cuerpo social. No es que somos y nos relacionamos, sino que somos en las relaciones. Hay una dimensión no muestra que es inexplicable sin los vínculos con el mundo. Entonces allí es donde empiezan a desplegarse esas expectativas que tú llamabas respecto al mundo, respecto a los demás. Y si yo no tomo conciencia de mis capacidades, puede que en una relación adulta, como puede ser la relación con mi empleador, por ejemplo, o la relación con un vecino, esté tratando de satisfacer expectativas que no fueron satisfechas en mi infancia. Y entonces le pida a mi empleador o le pida a mi pareja que satisfaga ciertas expectativas que no fueron satisfechas en mi infancia y la otra persona o el empleador o mi pareja no están en mi vida para eso Entonces, necesariamente voy a ir hacia la frustración, hacia el conflicto y hacia confirmar que el mundo no me da lo que yo pido, no me da la atención que yo pido, no me da el soporte que yo pido, no me da la compañía que yo pido. Y entonces es así como en esta dinámica, vamos generando roles a los cuales nosotros nos identificamos, que suelen ser roles de víctimas, de víctimas de no recibir... aquello que expectamos, aquello que esperamos. Y ahí es donde justamente se genera este sufrimiento inútil al que tú hacías referencia. Comprando y encarnando constantemente el personaje de la víctima, me aseguro tener una dosis de sufrimiento inútil. Y por otro lado, dado que la víctima tiene como contrapartida a la culpa, también voy a caer en la culpa constantemente. Voy a estar haciendo el péndulo entre el papel de víctima y el papel de culpable. Sin duda que este asunto de las expectativas nos permite abrir como una puerta de entrada hacia todo este universo de lo que podríamos llamar la responsabilidad como camino para darle el nombre el arte de existir. El arte de existir también pasa mucho por una forma que toma la conciencia que es la responsabilidad, el manejo de la libertad individual. el cortar esa vinculación dependiente, infantil, con el mundo. que nos condena a estar constantemente en el papel de víctima porque el mundo no satisface nuestras expectativas. Es como si estuviéramos todo el tiempo en esos casos diciéndole a la vida, si no me das lo que yo quiero para ser feliz, entonces me enfado, no quiero vivir, hago una pataleta, digamos. Estamos muchas veces sin darnos cuenta, a partir de estas expectativas fantásticas e infantiles estamos viviendo con esa actitud y le estamos diciendo a la vida de una manera tácita si no me das lo que yo digo que necesito para ser feliz entonces me enfado no quiero vivir pero qué significa no quiero vivir significa que entro en depresión muchas de las depresiones son enfados contra la vida porque la vida no resuelve, no satisface nuestras expectativas. Siempre observo que una persona está llena de vitalidad. Para deprimirla se necesita muchísima energía. Y esa energía necesaria para deprimir tanta vitalidad en un ser humano muchas veces proviene de la rabia. Y esa rabia es fruto de la frustración de las expectativas. Me pongo en el papel de víctima porque el mundo no es como yo quiero que sea. Y claro, el mundo no está esperando a satisfacer nuestras expectativas para que nosotros tengamos ganas de vivir. No es así el planteo. El planteo es más vale que con lo que el mundo me da, Tengo que hacer la mejor vida posible, la mejor experiencia posible. Yo siempre doy el mismo ejemplo de un náufrago que está solito en una isla y cada mañana va a ver en la playa lo que la marea le ha traído. posiblemente él está soñando con que le traiga una reposera pero no trae una reposera porque él quiere una reposera la marea tal vez le trae un trozo de cuerda o trae una lata antigua o un bidón de plástico pues él tendrá que hacer el mejor día posible en la isla con lo que la marea le trajo porque si se pone a enfadar porque la marea no le trajo una reposera ya me dirás cómo va a pasar ese día Entonces su inteligencia emocional, su inteligencia existencial es aprovechar de lo que le ha traído la marea durante la noche y hacer de eso un tesoro para su día cotidiano. Y esto es lo que me viene cuando me preguntas sobre las expectativas, el cómo manejarnos con ellas. son necesarias naturalmente son intrínsecas naturalmente es gracias a esas proyecciones en el tiempo a ese deseo de esperar cosas que vengan de la vida que nosotros tenemos un motor de acción pero tenemos que tener conciencia sobre ellas al fin siempre terminamos en lo mismo y es que el arte de existir pasa por poner conciencia en los elementos de la vida de la vida cotidiana.
muchas gracias por escuchar este podcast tu presencia completa el sentido de nuestro trabajo en el arte de existir un nuevo episodio estará a tu disposición en 15 días si lo deseas tienes la posibilidad de suscribirte a través de Spotify Apple Podcast o la plataforma de tu preferencia te recuerdo que puedes hacernos llegar tus preguntas para la consulta o la sugerencia de temas que consideres de interés al correo electrónico Jorge Sendner, arroba, elartedeexistir.com Para mantenerte al día de las actividades que propongo, talleres de grupo, retiros de meditación, charlas, publicaciones, etc., no dudes en suscribirte a nuestra newsletter o seguir las redes sociales que figuran en la descripción de este episodio. Hasta muy pronto. Soy Jorge Sendner. Ojalá que este podcast sea una fuente de inspiración en tu propósito de hacer de tu vida un arte. El arte de existir.
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El arte de existir. Mesa de redacción, Davi Carneiro. Música y edición de sonido, Antonio Matsey. Imágenes y grafismo, Mariona Cabasa y Laura Crechel. Redes sociales, Laura Crechel y Martín Zettner. Producción y coordinación general, Bruno Gargiulo. Locución, quien les habla, Nujavi Ramírez. Dirección y presentación, Jorge Zentner.