el ARTE de EXISTIR
En este podcast Jorge Zentner habla de -entre otros temas- autoestima, autoconocimiento, meditación, creatividad, gestión de las emociones, superación de crisis existenciales, práctica espiritual en la vida cotidiana... Responde a consultas de los oyentes y proporciona herramientas que pueden permitir evitar el sufrimiento inútil, mejorar la comunicación, y relacionarse mejor con los demás en la familia, el trabajo, la pareja…
De un modo sencillo y directo, Jorge aborda las eternas preguntas del ser humano: ¿quién soy?, ¿qué sentido tiene la vida?, ¿cómo experimentar la paz interior y el sentimiento de realización?
ALGUNAS SECCIONES DE el ARTE de EXISTIR:
LA CONSULTA
Los oyentes plantean problemáticas vividas en el trabajo, la pareja, la familia, etc. Jorge ofrece respuestas que no sólo son útiles al consultante, y que no pretenden dar “la solución”: enfoca la situación de manera que el o la consultante pueda encontrar vías de superación. Asimismo, proporciona herramientas concretas, prácticas, cuyo uso redunde en una mejor orientación y en un verdadero fortalecimiento interior. Coordinan esta sección Daiana Belbruno y Davi Carneiro.
Envía tu consulta a la dirección de correo: jorgezentner@elartedeexistir.com
LA VISITA
Los generosos invitados a el ARTE de EXISTIR ofrecen el testimonio de recorridos existenciales inspiradores, vividos con pasión. Son la encarnación de existencias auténticas, con sus luces, sombras, altos y bajos, risas y llantos. En esta sección no se muestran “vidas ejemplares”, sino el latido de la vida, en su infinita riqueza y diversidad de tonos y ritmos.
JORGE CHARLA CON DAIANA y DAVI…
Daiana Belbruno y Davi Carneiro entrevistan a Jorge Zentner, con quien comparten la misma sed, la misma pasión por explorar el infinito misterio de la existencia humana.
TU PREGUNTA
La sección más interactiva del podcast: si deseas participar en este ejercicio de autoconocimiento, escríbenos a jorgezentner@elartedeexistir.com. Concertaremos día y hora para encontrarte con Jorge a través de Zoom o Skype. Trae la pregunta más significativa en este momento de tu vida: es a partir de ella que Jorge Zentner te ayudará profundizar en tu búsqueda personal.
INSPIRACIONES
¿Qué te inspira en la vida? ¿Qué te inspira a levantarte de la cama cada mañana, a reír, a trabajar, a relacionarte con el mundo? Carla Marcos presta su voz y Antonio Mazzei su música al libro de Jorge Zentner
Una voz que me habla. Todo es misterio y todo es luz en el universo de las…
INSPIRACIONES
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CODA es la sección que cierra el episodio, con la música de Antonio Mazzei.
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Para información actualizada de las actividades dirigidas por Jorge Zentner (talleres, retiros de meditación, etc.) suscríbete a la Newsletter.
el ARTE de EXISTIR
Amistad y gratitud
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En el décimo octavo episodio del podcast, Jorge Zentner charla con Davi Carneiro acerca de las muchas posibilidades que tenemos de encarnar nuestra espiritualidad en la vida cotidiana.
Como un ejemplo de ello, se refiere con mucho detalle a la práctica de la gratitud, tema al que le ha dedicado el libro titulado ¡GRACIAS!.
Para solicitar un ejemplar gratuito de esa obra puedes escribir a jorgezentner@elartedeexistir.com
A esa conversación le sigue INSPIRACIONES. Carla Marcos lee un breve fragmento del libro ESA VOZ QUE ME HABLA.
Luego, la sección LA FRASE: En las líneas de las manos de nuestros amigos leemos el presente.
La amistad es un vínculo que se despliega en el presente y se regenera constantemente. Es un afecto que nace espontáneamente; una forma de amor que todos llevamos en nuestro corazón; un sentimiento que se experimenta con la misma naturalidad con que cae la lluvia.
En este décimo octavo episodio, Jorge comparte una meditación que nos permite vibrar en la energía de la amistad, para que podamos transmitirla a cualquier actividad de nuestra vida cotidiana.
La CODA musical -a cargo del pianista Antonio Mazzei- pone el punto final al episodio 18.
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Transcripciones de LA CONSULTA y de otras secciones del podcast
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Youtube: www.youtube.com/elARTEdeEXISTIR
Participan en la realización de este podcast:
Mesa de redacción: Davi Carneiro
Música y edición de sonido: Antonio Mazzei
Lecturas: Carla Marcos
Imágenes y grafismo: Mariona Cabassa y Laura Creixell
Redes sociales: Laura Creixell y Martín Zentner
Producción y coordinación general: Bruno Gargiulo
Dirección y presentación: Jorge Zentner
Apertura
SPEAKER_03Hola, soy Nuhabi Ramírez y te doy la bienvenida a El Arte de Existir, el podcast de Jorge Zentner. Existir es un arte cuando abordamos conscientemente nuestras relaciones, nuestro trabajo, cualquier aspecto de nuestra vida cotidiana. Es un arte existir si nos sentimos creativos. Cuando transformamos nuestra existencia en un arte, nuestra vida rebosa de sentido. Bienvenida, bienvenido a El Arte de Existir, el podcast de Jorge Sedner.
Bienvenida
SPEAKER_00Cómo hacer de nuestra existencia un arte. Soy Jorge Zentner. Gracias por acompañarme en el décimo octavo episodio de El Arte de Existir. Este podcast es el fruto de una red de amistades. La realización quincenal de El arte de existir sería impensable sin la energía que circula por ese tejido de afectos. Por ello, me gustaría que este, el décimo octavo episodio de El arte de existir, pueda ser visto como un elogio de la amistad. Pero no es sólo eso. Sería bueno que lo consideraras también y sobre todo como una ocasión para hacer de ese vínculo mágico, la amistad, un objeto de meditación, una oportunidad de reencuentro, de reconocimiento y de celebración. Entiendo que la amistad es un vínculo que se despliega en el presente. Es ahora, en el tiempo presente, donde la amistad se regenera sin cesar. Los pilares que dan soporte y sostén a la amistad están constantemente atravesados por una corriente de afecto mutuo y de confianza, una corriente actualizada de instante en al instante. No imagino mejor demostración de amistad que la presencia, el estar aquí para el otro, ahora, con la sólida convicción de que la otra persona también está aquí, ahora, para ti. Esa presencia no tiene que ser necesariamente física, no consiste sólo en compartir un mismo espacio. Lo que hace bien, lo que reconforta, es es saberse presente en el corazón del amigo y saber al amigo ahí presente en nuestro propio corazón, aunque nos separen la distancia y el tiempo. La amistad no necesita ser explicada o enseñada, es un afecto que nace espontáneamente en nosotros, es una forma de amor que todos llevamos en nuestro corazón, es un sentimiento que se experimenta con la misma naturalidad con que cae la lluvia. Una buena parte del décimo octavo episodio de El Arte de Existir está dedicada a charlar con mi querido amigo Davi Carneiro. Davi, que forma parte de ese entramado de afectos que mencioné al principio y que hace posible este podcast, es un disciplinado meditador zen. Siempre se ha mostrado muy interesado por el lugar que podemos brindarle a nuestra espiritualidad en la vida cotidiana. Por ello, en esta oportunidad, me interroga acerca de mi propia práctica diaria de la gratitud y sobre el libro que le he dedicado a esa práctica. Por cierto, si el tema te despierta curiosidad y te apetece leer el libro titulado Gracias, basta que me lo hagas saber a través de un mensaje a jorgesentner.com. Te lo haré llegar en PDF. Luego, en Inspiraciones, Carla Marcos, que también forma parte de la red de amigos que hace posible el podcast, nos ofrece su lectura de un breve fragmento del libro Esa voz que me habla. En la sección La frase, comparto una práctica de meditación tan sencilla como poderosa que te permitirá experimentar y explorar la energía de la amistad. Y por último, la participación amical de Antonio Mazzei nos trae, como siempre, la coda de este episodio. Muchas gracias por acompañarme en el décimo octavo episodio de El Arte de Existir.
Jorge charla con Davi
SPEAKER_01Jorge, algo que ha estado muy presente estos últimos meses en mi práctica con el Zen, desde que he descubierto que seré papá, es este sentimiento de gratitud. Y yo sé que tú has escrito un libro sobre este tema, que se llama Gracias. Me gustaría que comentase un poco sobre tu libro y sobre la gratitud como una práctica espiritual para la vida cotidiana.
UNKNOWNGracias.
SPEAKER_00Yo lo suelo hacer a través de la escritura. Cada mañana, por lo general, yo trato de empezar el día escribiendo un texto de agradecimiento. El hecho de escribir con la intención de agradecer me predispone a buscar qué agradecer. Evidentemente, cuando uno empieza con esta práctica de la gratitud, empieza a reconocer cosas que le agradan, cosas que la vida nos da y que nos gustan y de las que estamos felices. Y entonces agradecemos a la vida esos dones. eso que recibimos es igual que cuando comenzamos el zen cuando comenzamos la práctica del zen en general lo hacemos en la convicción de que estamos meditando para obtener un beneficio para obtener algo para nosotros mismos es sólo en la profundización de la práctica que cuando realizamos que no estamos meditando para nosotros y que no estamos meditando para obtener algo. Pero esto solo es el resultado de una profundización en la práctica. A mí me pasó también con la práctica de la gratitud. Al principio, en mis diarios de agradecimiento, lo que yo terminaba volcando era mi agradecimiento a la vida por los dones recibidos. Luego, cuando esto ya llevaba bastante tiempo haciéndolo cada día, caí en la cuenta de que el sentimiento del agradecimiento va más allá de lo que exclusivamente me gusta. También uno puede llegar a agradecer lo que no le gusta y que también la vida nos da. Antes que nada, antes de entrar en el detalle de lo que es la práctica del agradecimiento, yo diría que hay un paso previo que nosotros necesitamos dar y que es el reconocimiento. Es decir, el abrir los ojos a reconocer en el instante presente todo lo milagroso que es la existencia, el simplemente estar vivos. Si nosotros no abrimos los ojos a este milagro, a esta maravilla que es el estar vivos, difícilmente podremos luego profundizar en la práctica del agradecimiento. Cuando nos abrimos a reconocer todo lo que la vida nos brindándonos la posibilidad de encarnarla, es decir, de encarnar la vida. Nosotros estamos siendo la vida con una conciencia individual. Somos seres vivos y conscientes. Cuando nosotros comprendemos el alcance de esta maravilla, y lo fugaz que es esta oportunidad, entonces es más fácil que nuestra conciencia se pueda abrir al agradecimiento. Primero al reconocimiento y luego al agradecimiento. ¿A quién le agradecemos? Esta es una de las primeras cuestiones que se nos presentan, porque nosotros culturalmente estamos condicionados por la creencia de que necesitamos agradecerle a alguien, a alguien que supuestamente nos da. Este alguien en nuestra cultura se llama Dios. Entonces, si como en el caso mío no somos creyentes, ¿a quién agradeces? Lo interesante de profundizar en la práctica es que lo que nos importa es la experiencia de sentir gratitud. Lo que nos importa es vivir la experiencia de sentir gratitud. Por lo tanto, para experimentar la gratitud en nosotros, no necesitamos que haya alguien. Lo que necesitamos es sintonizar con la energía de la gratitud. Es igual que cuando sintonizas con la energía de la compasión de la rabia, de la ira. No necesitas que haya alguien para tú poder experimentar la ira. Y esto lo podemos ver mucho en nuestra vida cotidiana. La ira es un tipo de energía en la cual yo puedo vibrar de la misma manera que puedo vibrar en otras energías más agradables o menos agradables que esa emoción. Nosotros en nuestra corta y torcida percepción creemos que nuestra experiencia interna viene dictado desde afuera y que son los demás los que nos producen compasión, O rabia, o gratitud. No, no. Nosotros somos en potencia todas las energías posibles. Y... esas energías que están en nosotros, las sintonizamos y las experimentamos o no. Y la prueba de esto es que no necesitamos interactuar con nadie para generar en nosotros ciertas emociones o ciertos estados energéticos. Yo siempre doy el mismo ejemplo. Podemos sentir celos, sin necesidad de que alguien nos traicione sin necesidad de tener a alguien que potencialmente pueda traicionarnos. Nosotros podemos experimentar todas las emociones y todos los sentimientos y todas las energías porque somos seres creadores. Tenemos un poder extraordinario en nuestra mente que nos permite acceder a esas energías y experimentarlas. Porque lo propio nuestro es que vamos a ser la experiencia de todo lo que pensemos. Entonces, con el caso de la gratitud pasa lo mismo. Es un acto consciente de querer vibrar en la energía de la gratitud. Cuando nosotros profundizamos en esta práctica, a lo que nos lleva es justamente a aprender a reconocer los dones del estar vivos, los dones de ser. Y entonces, a fuerza de ser consciente, plenamente consciente de ser, Nosotros tenemos acceso a amar lo que es. No lo que es fuera de nosotros o dentro de nosotros, sino que desaparece esa frontera entre lo que está separado o lo que forma parte de una sola cosa. La práctica de la gratitud nos permite reconocer lo trascendente en lo inmanente. Gracias a esta apertura del corazón, dejamos de discriminar entre lo que nos gusta y lo que no nos gusta, entre lo que me conviene y no me conviene, entre lo que está bien y lo que está mal. y empezamos a percibir la unidad de todo lo que existe. Este percibir la unidad de todo lo que existe empieza por nosotros mismos, empieza por hacernos ver, por permitirnos reconocer que no somos, como lo creemos siempre, exclusivamente un yo, separado de todo lo demás. Nosotros en nuestra vida cotidiana vivimos en la mayor parte del tiempo convencidos y haciendo la experiencia de ser un yo separado del resto. Y claro, cuando tú vives en con la convicción y haciendo la experiencia de ser un yo separado del resto, necesariamente experimentas una serie de emociones y un cierto estado en la vida. Cuando tú gracias a una práctica o gracias, como te pudo haber pasado ahora en el momento en el que supiste que ibas a ser padre, tienes la experiencia de algo que trasciende esa exclusiva singularidad y esa separación del resto, esa alienación. Cuando te das cuenta de que Sí, tienes un yo psicológico, tienes un yo, pero que también y sobre todo eres algo que forma parte de un todo. Este sentimiento de unidad que trasciende los contrarios, que trasciende los opuestos, que trasciende lo que es mío y es tuyo, lo que me conviene a mí o no me conviene, lo que me gusta o no me gusta. Claro, entonces se te abre un grado de conciencia que te permite integrar los opuestos complementarios. ¿Cómo se llama este estado? Bueno, normalmente se llama amor. Con lo cual, lo que quiero decir es que la práctica de la gratitud no es una práctica de la mente, que todo lo aprehende separándolo, entre lo que está bien y lo que está mal, entre lo que es mío y lo que es tuyo, entre lo que me conviene y no me conviene, sino que de pronto empiezas a aprehender la experiencia desde el corazón, es decir, desde otro centro energético que te permite un punto de conciencia mucho más dilatado. De hecho, si tú repasas la entrevista de que yo le hice en el podcast a Esteba Humet, él habla de que el arte de vivir es justamente un encaje de bolillos. Él dice, ¿cuál es ese arte de vivir? El arte de vivir es compatibilizar o integrar, por un lado, nuestra percepción de lo inmanente, y por otro lado nuestra condición de lo trascendente. Esto está íntimamente ligado con lo que se conoce bajo el rótulo de la autoestima. ¿Qué significa la autoestima? La autoestima significa que reconoces en ti esta dimensión trascendente. Cuando nosotros hablamos de falta de autoestima o baja autoestima o carencia de autoestima, estamos refiriéndonos a que esa persona en ese momento solo se está considerando según sus atributos y puede hacer una evaluación y un juicio y una valoración. Es decir, que esa persona en ese momento, y hablo muy así, en ese momento, porque una persona a lo largo del día puede pasar por muchos momentos distintos en cuanto a su estado de conciencia. Y puede tener momentos del día en el que su autoestima es plena y puede tener momentos del mismo día en el que su autoestima es baja. ¿Por qué? Porque hay momentos... del día en el que esa persona reconoce en sí su dimensión trascendente, es decir, su plenitud, su completud, porque se está observando desde un lugar que no discrimina, que no evalúa, que no opina, que no compara, que no mide. Entonces está reconociendo en sí misma su plenitud, su trascendencia. En cambio, en otros momentos y a veces condicionados por cualquier cosa de la vida diaria, esa misma persona de pronto cae en un pozo de ignorancia y es decir, de ignorar esta dimensión trascendente, sagrada en él, y sólo percibir su dimensión física o su dimensión intelectual o su dimensión social, aspectos que evidentemente pueden ser medidos, evaluados, comparados. La práctica de la gratitud trae implícito ese reconocimiento. Es ese reconocimiento de una dimensión que trasciende todos los contrarios, que los incluye. Nos está hablando de una apertura del corazón, nos está hablando de una vibración en el amor, por lo tanto, de una alta autoestima, de una plena gratitud. Porque autoestima no es amarse a sí mismo, sino saberse parte de algo que trasciende lo separado. No es medirse y decir, sí, yo tengo grandes valores y entonces me voy a aceptar. No, no, no. No tiene nada que ver ni con mis atributos, ni con lo que puedo poseer, ni con lo que puedo lograr, ni con lo que puedo saber. No tiene nada que ver con lo que es evaluable. La autoestima es conocerse. saberse en esta dimensión trascendente. Y la falta de autoestima son momentos de ignorancia. La práctica de la gratitud es como el entrenamiento de esta apertura de nuestra conciencia a una dimensión trascendente. Por eso es que nosotros cuando lo hacemos y cuando lo practicamos honestamente, difícilmente podemos caer en un sentimiento de alienación, falta de sentido, porque justamente el sentido de la vida, proviene de saberse. Muchas veces las personas dicen, bueno, estoy haciendo este trabajo y ya mi vida no tiene sentido. No es por el trabajo en sí que la vida ha perdido su sentido. es porque no lo están haciendo en el pleno conocimiento de sí. Lo están haciendo desde la ignorancia y por eso es que un mismo trabajo o una misma actividad o una misma relación puede en un momento de la vida darnos una plenitud de sentido y en otros momentos parecernos algo que no tiene ni pie ni cabeza y que en lo que no queremos estar. Claro que no queremos estar porque en ese momento estamos completamente ignorantes de quién somos y es en este aspecto que la práctica de el agradecimiento la práctica de la gratitud es una puerta de acceso al autoconocimiento es decir a saber quién soy de allí es que se abre la puerta cuando yo me sé a mí mismo en mi dimensión trascendente. Jorge, es un cambio de perspectiva que es transformador, ¿no? Yo suelo sugerir un ejercicio que consiste en cada mañana tomarse 10 minutos, 10 minutos, no más, para visualizar a las personas que han participado de nuestro desayuno. Fíjate, nosotros, por ejemplo, en el desayuno tomamos café o comemos pan o bebemos leche, da igual lo que sea, pero yo sugiero que tomemos 10 minutos para centrarnos en cerrar los ojos y visualizar, por ejemplo, a la persona que nos ha vendido ese pan. Cuando digo visualizar, me refiero a hacerla real en nuestra mente. No importa que sea la persona literal, la misma que nos vendió el pan, sino una persona que nos vendió el pan. Imagínate una señora que atiende en una panadería. Entonces, yo voy a visualizar a esa señora que atiende en la panadería. La voy a ver, voy a ver dónde vive, voy a ver con quién vive, cómo es su casa. la voy a hacer real en mí, como si yo fuera a escribir una novela o un cuento en el que ella es un personaje. Y entonces imagínate que yo visualizo a una mujer de 40 años, madre de dos criaturas, casada con un señor X y que viven en tal barrio y tal es su apartamento. Lo puedo imaginar. Tengo ese poder en mi mente. de hacer real a la persona que me vendió el pan. Y a esa persona yo le voy a decir gracias, porque sin ella yo no podría estar comiendo mi desayuno. Pero todavía me quedan minutos de práctica. Entonces, como yo imaginé a una mujer de 40 años con dos hijos, yo sé que los niños de esa mujer que me ha vendido el pan van a la escuela. entonces voy a visualizar a la maestra del hijo mayor de esa mujer y también con mi imaginación voy a crear perfectamente en mí a la maestra del hijo mayor de la mujer que me vendió el pan y le voy a dar las gracias porque sin ella yo no podría estar comiendo mi pan De la misma manera, yo sé que esta mujer de 40 años que yo he imaginado viaja a la panadería todas las mañanas en el metro. Entonces voy a visualizar a la persona que durante la noche barrió el metro en el que la panadera va a viajar. La veré, veré de dónde proviene, dónde vive, cuál es su familia. La haré real en mí a esa persona que limpia el metro y le daré de todo corazón las gracias porque sin ella yo no podría estar tomando mi desayuno. Y así hasta agotar 10 minutos. Al día siguiente voy a seguir porque alguien conduce el metro. Y alguien trabaja en una central energética de donde viene la electricidad con la que se ha encendido el horno donde se ha cocido el pan que yo voy a comer. Y alguien trabaja en un banco... y en ese banco me han extendido una tarjeta, y esa tarjeta de crédito es con la que yo voy a pagar el pan a esa señora de la panadería. A todos esos yo les daré las gracias. Cuando tú llevas dos o tres o cuatro días haciendo esta práctica, te das cuenta de que todo el universo participa de que yo tenga el pan de mi desayuno. No hay nada que quede excluido. Entonces, a fuerza de abrir mi corazón, de reconocer esta unidad de todo lo que existe y de ver que sin mi existencia no podría existir la señora que vende el pan, ni la maestra de su hijo, ni la señora que barre el metro, ni el bancario que atiende mi tarjeta, de que yo también soy parte de esa red única, de interconexión de todo lo que es. Entonces empiezo reconociendo todo lo que es y reconociéndome como parte de todo lo que es. Si esto yo además lo hago desde una perspectiva amorosa, Es decir, con esa energía que me genera la gratitud, es muy posible que a la semana, como por milagro, yo me esté sintiendo de otro modo en el mundo y vaya caminando por la calle con otra perspectiva, no tan encerrado en mi yo particular, no sintiéndome tan desconectado de todo lo que existe, sintiéndome muy conectado con todo lo que es en ese momento, también las cosas que no me agradan. Está en nuestra creatividad el encontrar el reconocimiento y el que agradecer cada día. Esta práctica que yo te he descrito es un tipo de práctica mental, es como una meditación. Cierro mis ojos y en silencio visualizo y agradezco. La otra práctica a la que yo suelo realizar es por escrito y en donde simplemente me refiero a algo que estoy viviendo en el momento presente y saco de allí gratificaciones. gratitud hacia eso que estoy viviendo y muchas veces no es para nada agradable imagínate que a veces toca que pierdes a un ser querido muy próximo cómo le puedes agradecer a la vida por estar viviendo la pérdida de un ser querido muy próximo si estás profundizando en la práctica le encuentras también esa vía de gratitud a la vida Porque la vida nunca da sólo lo que nos gusta. Y es importante que nosotros podamos ampliar nuestra percepción a lo íntegro de la vida y no... discriminando como discrimina nuestra mente todo el tiempo entonces es como entrenarte en esa apertura del corazón y la gratitud es un ejercicio de ese entrenamiento como puedes entrenar un músculo en el gimnasio y el resultado es que solemos sentirnos mucho mejor y vivemos mucho mejor teniendo esta especie de, yo lo llamo una práctica mnemotécnica, es decir, que nos recuerda esta capacidad de nuestro corazón para integrar los contrarios y para integrarnos a todo lo que existe, para recordar quién somos de verdad, y poder trascender nuestra percepción más superficial en el que por lo general nos vemos como un yo separado por lo general víctima de circunstancias o culpable de actos.
SPEAKER_01Jorge, ¿y cómo ha surgido este libro? ¿Hay otros ejercicios en este libro? ¿De qué se trata? ¿Qué más podrías hablar, comentar sobre este libro?
SPEAKER_00Mira, este libro tiene una introducción de unos no sé cuántos folios en los que presento un poco el porqué nosotros necesitamos las prácticas lo fácil que es olvidarnos de quien somos nosotros tenemos esta conciencia de ser muchas veces de manera espontánea no necesitamos a veces ni practicar nada y nos ocurre y por suerte nos ocurre varias veces en la vida a veces puede ser justamente delante de un niño puede ser con una música puede ser mirando un paisaje viendo un atardecer o frente al mar bueno a veces encontrándonos con un amigo cocinando es que es algo que está en nosotros en potencia ¿verdad? este recordarnos que nosotros no lo vivimos así lo vivimos como un momento de plenitud como un momento de felicidad de alegría de ganas de vivir de sentirnos integrados en la vida Bueno, pero esto a veces pasa y a veces no pasa. Entonces, como desde hace infinito tiempo el ser humano ha experimentado lo mismo, se ha ido dando prácticas porque no se resigna a que esto le pase así por la gracia, digamos, de Dios, que caiga del cielo este estado de conciencia. Y entonces se han desarrollado prácticas que promueven este estado de conciencia. Y por eso es que existen las meditaciones, por eso es que existen los rituales, por eso es que existen los viajes iniciáticos, por eso es que existen las visitas a ciertos lugares que se supone que tienen cierto poder, por eso existen ciertas drogas que también te favorecen el acceso a estos estados de conciencia. En fin, hay millones de caminos para poder experimentar Y bueno, de esto hablo yo en la introducción del libro. Explico esto y simplemente cuento que en mi vida yo por suerte tuve el encuentro con el Zen y que el Zen me dio esa práctica. durante algunos años en los que yo asistí regularmente a la práctica. Y luego, por razones de la vida, me he ido buscando otras maneras y también porque me di cuenta en la práctica del Zen, y tú como practicante lo sabrás, es que es una disciplina muy rigurosa en la que no todo el mundo se puede quedar. Mucha gente o bastante gente que intenta practicarlo y... al final los que quedan practicando son muy poquitos, porque es una disciplina muy dura. Entonces, a mí se me ha ocurrido siempre buscar alternativas que estén más al alcance de la gente en general y que también sean más adaptadas a nuestra vida occidental, porque claro, sentarse en un cojín para quienes somos occidentales y no nos hemos sentado en el suelo de niños, no cuesta nuestro cuerpo anatómicamente no está habituado a esto es un y eso trae mucho sufrimiento mucho dolor mucha incomodidad y claro lo primero que nos preguntamos es para qué me estoy torturando yo en esta postura y claro al poco tiempo te vas de la práctica y es una pena porque claro si se superan esas escollos de la práctica luego también se encuentran digamos los beneficios de la práctica Pero no todo el mundo supera los escollos. Entonces yo siempre estuve muy motivado en desarrollar métodos accesibles a nuestra occidentalidad, digamos. Y entre otros descubrí este de la gratitud, del agradecimiento. Y entonces el libro es una explicación de esto y luego lo que he hecho es escoger un poco al azar así, sin mirar mucho, de mis numerosos cuadernos de agradecimiento, sacar 40 entradas de 40 días distintos en los que yo he escrito mi práctica de gratitud. Y a veces es un folio, a veces son tres folios, a veces... Entonces, simplemente es como poner un ejemplo de lo sencillo que es, de lo elemental que es el tener un sitio de encuentro consigo mismo en el que uno abre su corazón al reconocimiento hacia la vida y al agradecimiento. Yo siempre encontré como a quién agradecer es para mí la vida siendo la vida algo que yo mismo encarno no es algo externo a mí quiero decir no estoy agradeciendo a nada que no sea yo mismo no hay dos no hay alguien que agradece y alguien que recibe el agradecimiento no hay una figura ni superior ni elevada ni que esté en el cielo ni que esté en ningún otro lugar que en el mismo momento del agradecimiento No hay una instancia externa al agradecimiento. Yo lo que intento en ese momento es que quien se exprese sea la gratitud. Entonces, en ese momento yo me limito a encarnar la gratitud, a encarnar la vida a quien la gratitud agradece. Es decir, es una experiencia que me hace mucho bien independientemente de las palabras que yo utilice o el que estoy agradeciendo ese día. Porque lo que me interesa es que la práctica me lleva a ser gratificado. A vibrar en la energía de la gratitud. y claro yo invito a las personas a que dediquen cada día un ratito a ser gratitud y entonces vamos a ver qué tal se sienten porque yo aseguro que uno se siente mucho mejor y muchas veces dejo de hacer esa práctica y cada tanto tengo que volver porque dejo de sentirme como cuando practico se produce ese olvido ese ir y venir y entonces agradezco a la vida el haber haber dejado de practicar, porque es parte del ciclo. Agradezco también la falta a la práctica. Es decir, vuelvo a encarnar la gratitud. Hay un episodio del podcast en el que Me refiero a la práctica de la bendición y es parecido. Son distintas prácticas en las que nosotros entramos a vibrar en una cierta energía que nos hace bien.
Inspiraciones
SPEAKER_03que te inspira a levantarte de la cama cada mañana, a reír, a pasear, a trabajar, a relacionarte con tal o cual persona. Exploremos juntos el infinito paisaje de las... Inspiraciones
SPEAKER_02Todo lo tuyo está comenzando ahora, en el magma ignio incandescente. Esas son tus raíces. La vida y la tierra viajan juntas en el espacio y en el tiempo. La crepitante eternidad del fuego es la eternidad muda de tu alma. El silencio que arde en esa incandescencia es el silencio de tu mente. Los árboles que te dan sombra hunden sus raíces para nutrirse en las experiencias vividas por tus antepasados. En el corazón de la tierra late el mismo amor que agita tu sangre.
La Frase
SPEAKER_03La frase es breve, fugaz, escurridiza. Desde lo más lejano y oscuro del silencio brota, preñado de sentidos, el fulgor de la frase.
SPEAKER_00En las líneas de las manos de nuestros amigos leemos el presente. Imagina que te miras en el espejo como si miraras a tu mejor amigo o a tu mejor amiga. ¿Verdad que no es necesario explicar nada más para que tú sepas cómo mirarte? Basta que permanezcas en contacto con lo que sientes por ese amigo o amiga para que desde tu interior surjan natural y espontáneamente, una actitud y una intención marcadas por el afecto, el cariño, el respeto, la bondad, el cuidado. Una actitud, podríamos decir, de gran calidad y de la cual, al experimentarla, eres la primera persona que se beneficia. Todos sabemos que nos hace bien compartir la vida con amigos. Toma conciencia de lo que ocurre en tu interior si te miras en el espejo como si miraras a un buen amigo. Date cuenta de lo que vas sintiendo y pensando. Constata el humor con que realizas esta práctica. Observa cómo te condiciona positivamente la amistad. Aprovecha para reconocer los profundos efectos que produce en ti realizar, cuando te miras, un acto de amor. Es un acto gratuito que no espera nada a cambio, ninguna ventaja o ganancia. Imagina ahora que aplicas esa misma actitud, esa misma intención a cualquier momento y cualquier acto de tu vida. Imagina que caminas con la misma intención que usas para charlar de manera distendida con un amigo. Imagina que respiras con esa actitud. Imagina que realizas tu trabajo como si compartieras un rato con una persona amiga. Imagina que ahora mismo, mientras escuchas este podcast, estás mirando a esa persona a la que te une un vínculo profundo y puro, y a la que invariablemente, en cualquier circunstancia, aceptas con sus luces y sus sombras, y le deseas lo mejor.
Meditación
SPEAKER_00Como siempre, en esta sección de El Arte de Existir, quiero compartir contigo una práctica de meditación. Antes te recuerdo nuevamente la frase, en las líneas de las manos de nuestros amigos, leemos el presente. Desconecta el teléfono y siéntate cómodamente en un lugar tranquilo con todo el tiempo para ti. Prepárate para realizar un largo viaje. Primero, en una hoja en blanco, apoya una de tus manos, bien abierta. Con la otra, coge un lápiz y dibuja el contorno de esa mano abierta. Cuando ya tengas la silueta de tu mano abierta, bien dibujada, cierra los ojos, haz tres respiraciones profundas y lleva tu atención al ritmo natural que se establece luego entre inspiración y exhalación. Si ya sientes que has alcanzado un estado de calma y buena calidad de presencia, empieza a pasar en tu mente la película de tu vida desde el recuerdo más antiguo y en esa película recorta una a una las secuencias de amistad con otras personas. Ábrete a ese pasado sin forzar, sin empujar. Deja que las imágenes, las atmósferas, las situaciones y los sentimientos lleguen a ti con naturalidad. No selecciones, no juzgues, no compares, no opines. Tu actual criterio de adulto acerca de lo que es o no es un auténtico amigo resulta lo menos importante en este caso. Importa, en cambio, lo que has vivido y sentido en tu infancia, en tu adolescencia, en tu juventud. En la medida en que vayan apareciendo esos personajes de tu película íntima, escribe su nombre en la silueta de tu mano pueden ser amigos de toda la vida o amistades de un verano de un día haz esta práctica sin prisa regalándote tiempo para degustar los recuerdos y los sentimientos, para experimentar con plena conciencia las emociones que este viaje te suscita. En las líneas de las manos de todos los amigos de tu vida puedes leer tu momento presente. Por último, a cada una de esas personas, escríbele un mensaje, un saludo, unas pocas palabras nacidas de tu corazón. No importa si luego vas a enviar o no el mensaje. Lo importante es escribirlo. Lo importante es expresar con espontaneidad lo que sientes ahora.
Cierre
SPEAKER_00Gracias por escuchar este podcast. Tu presencia completa el sentido de nuestro trabajo en el arte de existir. Un nuevo episodio estará a tu disposición en 15 días. Si lo deseas, tienes la posibilidad de suscribirte a través de Spotify, Apple Podcast o la plataforma de tu preferencia. Te recuerdo que puedes hacernos llegar tus preguntas para la consulta o la sugerencia de temas que consideres de interés al correo electrónico jorgesentner.com El arte de existir.
SPEAKER_03El arte de existir. Mesa de redacción, Davi Carneiro. Música y edición de sonido, Antonio Matzei. Imágenes y grafismo, Mariona Cabasa y Laura Crechel. Redes sociales, Laura Crechel y Martín Zettner. Producción y coordinación general, Bruno Gargiulo. Locución, quien les habla, Nujavi Ramírez. Dirección y presentación, Jorge Zentner.