En este podcast Jorge Zentner habla de -entre otros temas- autoestima, autoconocimiento, meditación, creatividad, gestión de las emociones, superación de crisis existenciales, práctica espiritual en la vida cotidiana... Responde a consultas de los oyentes y proporciona herramientas que pueden permitir evitar el sufrimiento inútil, mejorar la comunicación, y relacionarse mejor con los demás en la familia, el trabajo, la pareja…
De un modo sencillo y directo, Jorge aborda las eternas preguntas del ser humano: ¿quién soy?, ¿qué sentido tiene la vida?, ¿cómo experimentar la paz interior y el sentimiento de realización?
ALGUNAS SECCIONES DE el ARTE de EXISTIR:
LA CONSULTA
Los oyentes plantean problemáticas vividas en el trabajo, la pareja, la familia, etc. Jorge ofrece respuestas que no sólo son útiles al consultante, y que no pretenden dar “la solución”: enfoca la situación de manera que el o la consultante pueda encontrar vías de superación. Asimismo, proporciona herramientas concretas, prácticas, cuyo uso redunde en una mejor orientación y en un verdadero fortalecimiento interior. Coordinan esta sección Daiana Belbruno y Davi Carneiro.
Los generosos invitados a el ARTE de EXISTIR ofrecen el testimonio de recorridos existenciales inspiradores, vividos con pasión. Son la encarnación de existencias auténticas, con sus luces, sombras, altos y bajos, risas y llantos. En esta sección no se muestran “vidas ejemplares”, sino el latido de la vida, en su infinita riqueza y diversidad de tonos y ritmos.
JORGE CHARLA CON DAIANA y DAVI…
Daiana Belbruno y Davi Carneiro entrevistan a Jorge Zentner, con quien comparten la misma sed, la misma pasión por explorar el infinito misterio de la existencia humana.
TU PREGUNTA
La sección más interactiva del podcast: si deseas participar en este ejercicio de autoconocimiento, escríbenos a jorgezentner@elartedeexistir.com. Concertaremos día y hora para encontrarte con Jorge a través de Zoom o Skype. Trae la pregunta más significativa en este momento de tu vida: es a partir de ella que Jorge Zentner te ayudará profundizar en tu búsqueda personal.
INSPIRACIONES
¿Qué te inspira en la vida? ¿Qué te inspira a levantarte de la cama cada mañana, a reír, a trabajar, a relacionarte con el mundo? Carla Marcos presta su voz y Antonio Mazzei su música al libro de Jorge Zentner Una voz que me habla. Todo es misterio y todo es luz en el universo de las… INSPIRACIONES .
CODA es la sección que cierra el episodio, con la música de Antonio Mazzei.
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Para información actualizada de las actividades dirigidas por Jorge Zentner (talleres, retiros de meditación, etc.) suscríbete a la Newsletter.
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En el décimo séptimo episodio del podcast, Jorge Zentner vuelve a presentar la sección LA CONSULTA. En ella, da respuesta a tres preguntas de oyentes:
1) ¿Cómo relacionarnos con nuestra “sombra”, con todo lo nuestro que rechazamos?
2) ¿Cómo lograr eficacia al abordar las más importantes decisiones de la vida?
3) ¿Cómo reconocer el impulso de la intuición, y confiar en él?
En este episodio también vuelve al podcast la sección LA FRASE: En la mano abierta florece el espacio. Una mano, abierta con naturalidad, se muestra relajada, confiada, en paz. No retiene ni rechaza: ofrece contacto, receptiva, libre. Jorge se inspira en esta breve frase para desarrollar y compartir una bella meditación dinámica que puedes practicar en casa.
Cierra el episodio 17 la CODA musical, con el piano de Antonio Mazzei.
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Transcripciones de LA CONSULTA y de otras secciones del podcast
Hola, soy Nuhabi Ramírez y te doy la bienvenida a El Arte de Existir, el podcast de Jorge Zentner. Existir es un arte cuando abordamos conscientemente nuestras relaciones, nuestro trabajo, cualquier aspecto de nuestra vida cotidiana. Es un arte existir si nos sentimos creativos. Cuando transformamos nuestra existencia en un arte, nuestra vida rebosa de sentido. Bienvenida, bienvenido a El Arte de Existir, el podcast de Jorge Sedner.
¿Cómo hacer de nuestra existencia un arte? Soy Jorge Zentner. Gracias por acompañarme en el décimo séptimo episodio de El Arte de Existir. Muchas personas me preguntan ¿Qué es? ¿En qué consiste? el arte de existir. Yo carezco de una respuesta única. Cada episodio de este podcast me brinda una nueva oportunidad para ahondar en la inagotable exploración de ese concepto, el arte de existir. Digo inagotable porque porque la expresión, el arte de existir, constantemente me revela nuevos matices, nuevas facetas y sentidos, nuevas potencialidades, nuevos enfoques. Para mí el podcast es entonces un proyecto poético, es decir, una manera de asomarme al abismo siempre abierto del silencio, del misterio, del vacío de la conciencia. La contemplación de ese vacío indefectiblemente acaba por detectar que desde la nada nace o surge alguna forma, algo que previamente no existía. Puede que sea una imagen, una frase, un diálogo. Ese tipo de contemplación, de escucha, de espera sin esperanza propia de cualquier proceso creativo auténtico, es quien nos conecta con la fuente, con el origen. En el podcast, por ello, jamás me propongo ser original, sino originario. En otras palabras, procuro que los contenidos de cada episodio sean una expresión o manifestación de la fuente, del origen de todo lo creado. En el décimo séptimo episodio del podcast vuelve la consulta con tres preguntas de oyentes. Esas preguntas me permiten abordar una vez más, y seguramente no será la última, aspectos de la diferencia entre dualidad y polaridad. También en este episodio vuelve la sección La Frase. Allí comparto una meditación dinámica que te invito a practicar en casa siempre que puedas. Como siempre, completa este episodio La Coda, gracias a la inspiración de Antonio Mazzei. Muchas gracias por acompañarme en el décimo séptimo episodio de El Arte de Existir.
En La Consulta, te propone mapas y caminos posibles para evitar el sufrimiento inútil en tu diario vivir. Escribe a La Consulta. Comparte con generosidad tus dudas, que son las dudas de todos. Coordina y presenta, David Carneiro.
SPEAKER_01
Hola, Jorge. Buenos días. Nos ha escrito Aurora, de Barcelona, 62 años. Ella cuenta que su abuelo siempre decía una frase. Cuanto más te adentres en la luz, más larga será tu sombra. Aurora pregunta. ¿Cómo lidiar con con nuestras sombras, con nuestras faltas, defectos y con las cosas que intentamos ocultar y que salen con más fuerza a la luz del autoconocimiento y de la meditación.
SPEAKER_00
Lo primero que se me ocurre decirte Aurora es que lidiar no parece una buena opción. La sombra, lo que tenemos negado, lo que tenemos rechazado. La sombra es un concepto que desarrolló Jung. para nombrar justamente todo aquello propio que escapa a nuestra conciencia. Y escapa a nuestra conciencia porque hemos invertido una gran cantidad de energía psíquica en ocultarlo a nuestra conciencia. ¿Por qué? Justamente porque lo consideramos mal. Todo aquello que nosotros consideramos mal y que no nos gusta o que consideramos que no está bien, que pertenece a quien somos, lo vamos a meter como vulgarmente decimos debajo de la alfombra. lo vamos a ocultar a nuestra propia vista. En lugar de identificarnos con ello, nos vamos a alienar de todo eso, a enajenar de todo eso, y lo enterraremos lo más profundamente posible. Luego, tú dices que eso sale en la meditación. Es verdad, muchas veces en la meditación lo oculto aparece en la superficie. Pero yo te diría que que donde más aparece en la superficie eso que nosotros hemos ocultado a la luz de nuestra conciencia es en los síntomas es en nuestra neurosis en nuestra manera de conducirnos en el mundo y aparece de una manera inconsciente precisamente con gran fuerza porque no lo podemos gestionar dado que no lo concebimos como propio también nos aparece de manera flagrante en todo lo que vemos en el mundo que nos rodea y que desaprobamos todo aquello que nosotros criticamos juzgamos rechazamos o nos enerva nos pone mal nos molesta del prójimo de las otras personas de las instituciones del mundo en general son precisamente maneras en que se nos manifiesta lo propio negado, lo propio rechazado. El mundo en ese sentido, los demás hacen de espejo y nos devuelven la imagen invertida de esa energía de la cual nosotros hemos intentado alienarnos. Entonces, como te decía, la manera mejor de trabajar con la sombra no es lidiar, no es pelear, sino precisamente, como tú apuntas, abrir nuestra atención compasiva y amorosa para que esos rasgos puedan aparecer a la luz de nuestra conciencia. Lo que nos interesa saber es que todo aquello que negamos, todo aquello que enterramos, todo aquello que metemos debajo de la alfombra porque nos han enseñado desde muy pequeños que no nos convenía ser así no nos convenía mostrar esos rasgos en realidad no son más que energías son cualidades energéticas y naturalmente cuando nosotros nos esforzamos en alienarnos de ellas nos debilitamos porque son energías que estamos excluyendo de nuestro potencial que nosotros tengamos energías negadas nos lleva a enfrentarnos a la experiencia en desigualdad de condiciones de una manera fragilizada y entonces muchas veces nos asalta el sentimiento de no poder ese sentimiento de no poder de no tener poder viene justamente de la carencia de energías que hemos negado. El primer paso, entiendo yo, para que nuestra conciencia se abra a lo negado es comprender que no hay energías positivas y energías negativas. Cuando nosotros dividimos entre el bien y el mal, necesariamente vamos a situarnos, vamos a pretender situarnos del lado del bien. Eso es lo que nos han enseñado. Y entonces a partir de allí la distorsión se producirá. Si podemos acceder a un estado de conciencia que trascienda esta dualidad entre bien y mal, será mucho más fácil para nosotros abrir nuestra conciencia a aquello que socialmente, culturalmente, etc., se ha calificado como mal, y que para ser aceptados por nuestros padres, por la sociedad, hemos rechazado, hemos negado, hemos ocultado, hasta el punto de convencernos de que no tenemos esas energías. Hasta el punto de estar plenamente convencidos de que eso solo aparece en los demás. Pero no en nosotros mismos. Entonces, volviendo a tu pregunta, la actitud no es de lidiar, no es de combatir. Nuestra sombra no es nuestro enemigo, sino que nuestra sombra es justamente nuestro tesoro. Es de allí que nosotros podremos crecer, de allí que podremos nutrirnos de una energía que nos está faltando. Para ello, el primer paso es comprender que si seguimos observando el mundo y observándonos a nosotros mismos desde un paradigma dual, entonces será imposible el acceso a lo negado. En varias oportunidades en el podcast yo he hecho referencia a la necesidad de dar un paso de un cambio de paradigma, de un salto de octava que nos lleve de una concepción dualista a una concepción no dualista o no dual. Esto en la tradición hindú, por ejemplo, se llama el Vedanta Advaita, la no-dualidad. Es una filosofía, el Zen está imbuido absolutamente de esta mirada no dualista y casi todos los caminos de conocimiento y de sabiduría trascienden, necesitan trascender esta opción limitante que es la filosofía dualista. Creo que si repasas algunos de nuestros episodios tendrás una explicación más extensa de cómo podemos acceder a concebir y a concebirnos a nosotros mismos como seres compuestos de polaridades, de infinitas polaridades, es decir, en la que las dos cosas opuestas forman parte de lo uno. Por tu pregunta entiendo que meditas, entonces te invito a profundizar en esa práctica porque sí es una de las maneras de acceder a una visión no dualista, pero no es la única. En la vida cotidiana encontramos muchas personas que no practican meditación y que están en la vida de una manera mucho más amplia. Es lo que solemos llamar afrontar la vida no tanto desde la mente como desde el corazón, porque el corazón tiene una mirada no dual. Muchas gracias por tu pregunta.
SPEAKER_01
Tenemos una pregunta de Carlos Es un gran obstáculo en mi vida. ¿Cómo sabemos si estamos haciendo lo correcto y lo mejor para nosotros?
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Evidentemente la pregunta de Carlos es complementaria de la que nos ha hecho Aurora y que acabo de responder. Es otro ejemplo de lo que puede darnos una mirada dualista en la que existe el acierto y el error en la que existe la posibilidad de tener una vida realizada o una vida fracasada, todos esos planteamientos dualistas nos originan, sin duda, un gran sufrimiento. Y si no cambiamos la perspectiva, es muy difícil salir de... Es muy difícil salir de ese nudo que nosotros mismos nos vamos planteando. Carlos nos está expresando una de las formas en que aparece o en que se plasma la dualidad, que es la llamada decisión. Como podemos ver en su misma exposición, Carlos está manifestando una creencia de que puede acertar y puede equivocarse. Puede acertar en la elección de su pareja, puede acertar en la elección de su ciudad, puede acertar en la elección... de su profesión y, por lo tanto, en cualquiera de esos campos también se puede equivocar. Hay toda una concepción de la vida detrás de esta perspectiva. ¿Cuál es esa concepción? En otras palabras se podría decir así, que la vida está constituida de una serie de aspectos y que si nosotros acertamos o logramos buenos resultados en esos distintos aspectos, nuestra vida será un éxito. Es como si fuéramos poniendo cruces en diálogo distintas opciones y si nosotros no acertamos en esas decisiones y en esas elecciones nuestra vida será un fracaso. Bueno, claro, tenemos tantos ejemplos de personas que aparentemente han acertado en encontrar la persona adecuada para convivir, que han acertado en la elección de la profesión, que han acertado en hasta en la marca de coche que se han comprado, y son perfectamente infelices y sufren como el que más. Por lo tanto, más vale abrir los ojos a esta realidad y poner los pies un poco en el suelo. La vida no está hecha así, la vida no se resuelve tachando casilleros diciendo, bueno, ya está, ahora conseguí el buen trabajo, conseguí la buena... compañía, conseguí la buena ciudad, y entonces ya está. Lo más seguro es que ahí es donde aparezca la vida real y nos dé un buen coscorrón. Esta mirada es muy ingenua, evidentemente. Es una mirada, yo diría que hasta infantil, en el sentido de que en el fondo está basada en esa dicotomía, en esa dualidad del bien y del mal, del acierto y el error. ¿Cómo se manifiesta en el caso de Carlos esta cierta ingenuidad? Pues se manifiesta a través de un clásico que es la ilusión de creer que uno elige. Es la ilusión del libre arbitrio o libre albedrío. Creyendo que tenemos, vamos a poner el caso, la elección del trabajo correcto, según lo diría Carlos. él piensa que tiene la elección de encontrar el trabajo correcto. ¿Qué sería un trabajo correcto? Un trabajo donde Carlos ganara lo suficiente, se sintiera útil, se sintiera realizado, tuviera buenos compañeros, tuviera buenos jefes, estuviera en un buen ambiente, etc. Ya podríamos añadir que lo que se produce en su trabajo sea éticamente también aceptable, correcto, bueno una infinidad de factores que Carlos tiene la ilusión de poder determinar. Nosotros sabemos perfectamente que vivimos la experiencia humana en el plano de lo condicionado y entonces nuestro poder sobre esas condiciones es o escaso o nulo y hay infinidad de factores a la hora de trabajar en algo que no dependen de nosotros entonces claro si sabemos que hay factores históricos factores económicos factores sociales factores culturales factores climatológicos factores de la historia del momento en el que está el desarrollo de la humanidad hay tantos factores que dependen del trabajo que cada uno de nosotros estamos haciendo en ese momento, que pretender tener la decisión es realmente una ingenuidad o querer estar instalado en la ignorancia, no querer ver que uno no tiene poder para decidir todos esos factores que no dependen de nosotros. Ya no digo en la elección de la buena persona con la que nosotros compartir nuestra vida. ¿Cómo vamos a controlar nosotros todos los factores que corresponden a la otra persona? Nosotros podemos estar en la convicción de que hemos elegido a la persona ideal lamentablemente esto es algo que muchos creemos en algún momento y esa persona ideal es una persona real y esa persona real también vive en el condicionamiento puede caerse de una bicicleta y partirse el cuello y entonces nuestra elección nuestra buena decisión resulta que no fue tan buena decisión porque no hemos decidido compartir la vida con alguien que al día siguiente se partió el cuello bueno es tan absurdo yo creo que no merece mucho análisis entonces de qué estamos hablando estamos hablando de la ilusión de poder elegir y cuando nosotros estamos creyendo que tenemos ese poder naturalmente surgirá en nuestro interno el temor a equivocarnos en la elección que es un poco lo que carlos nos está expresando nosotros Vamos en el podcast a desarrollar de distintas maneras y desde distintos enfoques muchísimas veces este asunto, porque es precisamente lo que hablábamos hace un momento en la respuesta a Aurora. Si no damos un paso hacia... una visión, una cosmogonía no dual nos va a atrapar en el sufrimiento de infinitas formas. Esto de la decisión y la obsesión por acertar es una de ellas, nada más, pero hay otras. Ya vimos respecto a la sombra, aquí lo estamos viendo respecto a la decisión. ¿De qué somos libres nosotros? Es decir, ¿qué es lo que sí podemos elegir bueno el ejemplo de carlos también nos sirve carlos está eligiendo ser una persona obsesionada por el error o el acierto por la justeza de sus decisiones claro está eligiendo un camino de sufrimiento Comprendiendo, viendo las cosas como son, Carlos podría elegir, no dónde trabajar, no dónde... residir, no con qué persona compartir su vida, sino elegir estar en el mundo de una manera que no le genere tanto sufrimiento inútil. Esa es su libertad. Esa es la libertad que compartimos los humanos. La libertad de elegir de instante en instante quién queremos ser en cada momento. no lo que queremos hacer, con quién queremos estar, dónde queremos estar, sino quién queremos ser en cada instante. Evidentemente, esta elección Este ejercicio de libertad es también un ejercicio de responsabilidad. Muchas veces preferimos desviar la mirada hacia lo que hacemos, dónde lo hacemos, con quién lo hacemos, en lugar de mirar la realidad a los ojos y asumir la responsabilidad de quién somos.
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roberta de 42 años nos ha escrito y cuenta que ha perdido su empleo durante la pandemia le gustaría hacer algo que le atrae hace mucho ¿Cómo diferenciar, Jorge, cuando estoy siguiendo mi intuición de mujer de negocios y cuando estoy solamente a sabotearme y actuando desde el miedo?
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Yo le diría a Roberta que ella nos está describiendo dos situaciones. situaciones fácilmente diferenciables. Cuando ella está en el miedo, su actitud interior es entre el sí y el no. Por un lado tiene el deseo de abrir un nuevo emprendimiento y por otro lado tiene el miedo de que ese emprendimiento no sea todo lo fructuoso que La intuición, en cambio, no es dual, es sólo sí. Precisamente es la diferencia radical. que cuando tenemos una intuición tenemos una certeza. En tanto que cuando estamos en nuestra mente, estamos pensando, estamos evaluando, estamos considerando pros y contras, encontramos en nuestro interno una especie de ambigüedad, de duplicidad, que genera una tensión angustiosa. Es sí, pero no. siempre hay un pero siempre aparece el miedo la intuición es como un relámpago de certeza no responde a la lógica muchas veces es justamente contraria a muchas argumentaciones pero nos provee de una energía, de una voluntad y de un enfoque que nos propulsa hacia lo que queremos realizar sin dudas, sin excitaciones, sin ambigüedades. ¿Cómo podemos nosotros aprender de algún modo a diferenciarlas? Esto, claro está, se basa en la autoobservación. Por ejemplo, en la práctica de la meditación nosotros podemos observar la calidad de lo que estamos sintiendo. si lo que estamos percibiendo es esa ambigüedad, ese sí pero no, está claro que aquello no es del orden de lo intuitivo. En cambio, si lo que nosotros estamos reconociendo en nuestro interior es una determinación absoluta, es una orientación clara, aunque no la veamos definida en sus contornos, aunque no sepamos exactamente cómo va a ser, pero sí tenemos esa certeza. A mí me ha pasado mucho, doy el ejemplo que puede servir a otras personas, cuando yo me dedicaba a contar historias, muchos de los libros que he escrito los he iniciado a partir de una intuición, sin tener claro ni el contenido del libro, ni el tono del libro, ni de qué iba a ir el libro, pero tenía la intuición de que en una imagen o en una frase, a veces era el título de la obra allí estaba en la semilla de algo que se iba a desarrollar y de lo que yo no tenía ninguna duda que se iba a desarrollar y llegar a buen fin yo diría que el 90% de las cosas que he hecho ha sido a partir de ese tipo de intuición Es algo que se siente a veces en el cuerpo, tenemos que prestar atención. La manera de reconocerlo es familiarizándonos con nuestro paisaje interno. Si nosotros nos tomamos el tiempo de hacer un poco de silencio, si nos tomamos el tiempo de hacer un poco de quietud, entonces nuestra atención escaneará de alguna manera los registros que nuestro cuerpo está plasmando en cada momento. Hay una expresión muy popular que es aquello de hacer desde las tripas o lo que te pide el cuerpo, donde no entra tanto el razonamiento sino que es mucho más orgánico, es como una convicción que viene dictada desde todo nuestro organismo también físico. La práctica de la atención puede ser un buen instrumento para familiarizarnos con las sensaciones corporales que se están produciendo y aprendemos así a reconocer ese paisaje interno y a reconocer cuándo lo que estoy sintiendo proviene de una disquisición mental, de un tironeo entre sí pero no o tal vez donde aparece el miedo, donde aparecen las dudas y Y cuándo lo que estoy sintiendo proviene de eso que en este caso llamamos intuición. Podríamos también llamar como visión o previsión. Es una sensación, diría yo. Es una sensación que nos empuja, que nos lleva, que nos aclara también hacia dónde actuar. Mi consejo entonces es... parar un poco, observarse, tratar de familiarizarse con el paisaje interno y con el reconocimiento de lo que nuestro organismo físico nos está tratando de decir. Todo el tiempo, las 24 horas del día, incluso cuando dormimos, nuestro cuerpo está produciendo información para que la traigamos a la conciencia. El proceso es prestar atención, una atención de calidad, una atención que no sea crítica, que no enjuicie, que no valore, que esté abierta a detectar sin prejuicios lo que allí se está produciendo. Y entonces, sin esfuerzo, con toda naturalidad, estaremos en la claridad de qué es lo que estamos sintiendo. Si estamos sintiendo la angustia de un tira y afloja entre mi deseo y mi miedo, o es una especie de luz negativa. de conocimiento, de certeza que me está dando ese golpe de intuición. De hecho, la práctica seria, comprometida de la meditación facilita los golpes de intuición. También en eso cada uno de nosotros tiene la posibilidad de acceder a prácticas que faciliten esas visiones, esas certezas orgánicas y profundas que se están produciendo todo el tiempo y que muchas veces nosotros no reconocemos o no escuchamos o no estamos habituados La
frase es breve, fugaz, escurridiza Desde lo más lejano y oscuro del silencio brota, preñado de sentidos, el fulgor de la frase
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En la mano abierta florece el espacio Una mano se abre, se despliega, se expande, cual corazón que se dilata. A través de un gesto muy natural, esa mano que se abre parece regalarle al espacio infinito la oportunidad de manifestarse en toda su plenitud y la oportunidad de florecer. Una mano abierta con naturalidad se muestra relajada, confiada. en paz. No retiene ni rechaza. Ofrece contacto y se ofrece al contacto con generosidad. Se ofrece receptiva, libre y, al mismo tiempo, dispensadora de libertad. Una mano así, naturalmente abierta, no impone ni reprime. se entrega, se rinde a todo lo que el instante presente propone, trae y se lleva. Gracias a su franca vulnerabilidad, la mano abierta, confiada en su poder, se deja atravesar por las ilimitadas fuerzas de la vida. Repito la frase de hoy, en la mano abierta florece el espacio. La mano de esta frase se ofrece abierta a todo lo que llega y todo lo que parte, todo lo que se va. No hay, proclama esa mano con su actitud, una ganancia permanente. Por ello, tampoco hay razón para el miedo a la pérdida, que aferra lo conocido y bloquea la entrada de lo nuevo. La mano de esa frase parece estrechamente conectada con la fuente de toda energía vital, de toda creación. De esa conexión se deriva su serena confianza. Pero esa mano abierta también nos trae una pregunta. ¿A qué no te has abierto todavía? Te invito a que cada mañana, antes de desayunar, repitas esta pregunta siempre. y a que la dejes resonar en tu interior. Después simplemente convive con ella, no te esfuerces en buscarle respuestas, deja que las respuestas lleguen naturalmente a tu conciencia. Puede que eso suceda mientras viajas al trabajo, o en un sueño, o en la cola del supermercado. En cualquier caso, cuando las respuestas aparezcan, toma nota y regístralas por escrito o en una nota de voz en tu teléfono. Tal vez descubras que, por ejemplo, todavía no te has abierto lo suficiente como para brindar espacio a algunas experiencias que pujan por llegar a tu vida. O que, otro ejemplo, necesitas abrirte un poco más, volverte más permeable para que ciertas creencias o hábitos instalados desde hace largo tiempo en tu vida y con los que te has identificado puedan partir. ¿Somos capaces de adoptar en nuestra vida cotidiana la misma actitud que adopta una mano abierta? ¿Somos capaces de abrirnos emocionalmente, de desplegarnos energéticamente, de expandirnos mentalmente?
Hoy quiero compartir contigo una meditación que nos facilita caminar en esa dirección. Esta práctica es también una invitación a olvidar, por un rato, la vía del esfuerzo que tanto contrae el ceño y tanto tensa las mandíbulas. La práctica consiste en no hacer, rindiéndote así a todo lo que el instante presente te propone, te trae y se lleva, y dejándote atravesar por las ilimitadas fuerzas de la vida. Prepárate, es tu espacio interior quien se apresta a florecer. Primero voy a repetir la frase de hoy. En la mano abierta florece el espacio. Ahora, elige un sitio de tu casa en el que tengas el máximo espacio posible para moverte con comodidad. De pie, con los pies descalzos, pon los antebrazos paralelos al suelo. Observa tus manos, abiertas naturalmente, sin esfuerzo, sin crispación. Contémplalas tal como puedes contemplar el sueño de un bebé de pocos días. Luego, cierra o entorna los ojos, haz tres respiraciones profundas y deja ir con cada expiración la tensión que pudiera haber en tu nuca, en tus hombros, en tu espalda. toma conciencia del contacto de tus pies con el suelo toma conciencia de tu peso toma conciencia de tu volumen del espacio que tu cuerpo está ocupando lleva ahora tu atención sucesivamente al entrecejo, a los globos oculares en sus cuencas, a la lengua. Y suelta. Con tu mirada interna, visualiza tu cuerpo que se expande, abriéndose. Con cada respiración, tu cuerpo se vuelve un poco más ligero. menos denso, como si huesos y músculos fueran perdiendo consistencia, como si el vacío fuera ganándole terreno a la materia. Observa la constante ampliación del espacio en el interior de cada una de tus células. Después, siempre con los ojos cerrados o entornados, espera a que tus manos empiecen a moverse, muy lentamente, sin dirigirlas, convirtiéndote en espectador, en espectadora de la coreografía que tus manos despliegan. Abre tu sensibilidad a su contacto con el aire, a los matices que despierta esa danza en tu piel, en tus uñas. en tus articulaciones. No tengas prisa, bríndate tiempo para explorar a fondo esas sensaciones, para tomar plena conciencia de ellas y así conocerlas en toda su riqueza y variedad. cuando sientas que ya has establecido una relación de intimidad con lo más ligero y sutil en ti, Profundiza en esa danza de las manos. Permite que el movimiento vaya ganando terreno y avance a tus brazos, tus hombros, tu cabeza, tu tronco, tus caderas, tus piernas, tus pies. Hazlo con espontaneidad, dejando simplemente expresar quién eres. sin cargar los gestos con el peso de temores, de creencias, de expectativas y deseos provenientes de tu mente. Danza con la naturalidad que expresa un ave al volar. No dirijas, déjate llevar, consciente de la energía que te recorre y te impulsa. Déjate llevar hasta que notes que el movimiento, poco a poco, abre un espacio en el que brota la quietud.
Muchas gracias por escuchar este podcast Tu presencia completa el sentido de nuestro trabajo en el arte de existir Un nuevo episodio estará a tu disposición en 15 días. Si lo deseas, tienes la posibilidad de suscribirte a través de Spotify, Apple Podcast o la plataforma de tu preferencia. Te recuerdo que puedes hacernos llegar tus preguntas para la consulta o la sugerencia de temas que consideres de interés al correo electrónico jorgesentner.com Para mantenerte al día de las actividades que propongo, talleres de grupo, retiros de meditación, charlas, publicaciones, etc., no dudes en suscribirte a nuestra newsletter o seguir las redes sociales que figuran en la descripción de este episodio. Hasta muy pronto. Soy Jorge Sendner. Ojalá que este podcast sea una fuente de inspiración en tu propósito de hacer de tu vida un arte. El arte de existir.
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El arte de existir. Mesa de redacción, Davi Carneiro. Música y edición de sonido, Antonio Matsey. Imágenes y grafismo, Mariona Cabasa y Laura Crechel. Redes sociales, Laura Crechel y Martín Zettner. Producción y coordinación general, Bruno Gargiulo. Locución, quien les habla, Nujavi Ramírez. Dirección y presentación, Jorge Zentner.