En este podcast Jorge Zentner habla de -entre otros temas- autoestima, autoconocimiento, meditación, creatividad, gestión de las emociones, superación de crisis existenciales, práctica espiritual en la vida cotidiana... Responde a consultas de los oyentes y proporciona herramientas que pueden permitir evitar el sufrimiento inútil, mejorar la comunicación, y relacionarse mejor con los demás en la familia, el trabajo, la pareja…
De un modo sencillo y directo, Jorge aborda las eternas preguntas del ser humano: ¿quién soy?, ¿qué sentido tiene la vida?, ¿cómo experimentar la paz interior y el sentimiento de realización?
ALGUNAS SECCIONES DE el ARTE de EXISTIR:
LA CONSULTA
Los oyentes plantean problemáticas vividas en el trabajo, la pareja, la familia, etc. Jorge ofrece respuestas que no sólo son útiles al consultante, y que no pretenden dar “la solución”: enfoca la situación de manera que el o la consultante pueda encontrar vías de superación. Asimismo, proporciona herramientas concretas, prácticas, cuyo uso redunde en una mejor orientación y en un verdadero fortalecimiento interior. Coordinan esta sección Daiana Belbruno y Davi Carneiro.
Los generosos invitados a el ARTE de EXISTIR ofrecen el testimonio de recorridos existenciales inspiradores, vividos con pasión. Son la encarnación de existencias auténticas, con sus luces, sombras, altos y bajos, risas y llantos. En esta sección no se muestran “vidas ejemplares”, sino el latido de la vida, en su infinita riqueza y diversidad de tonos y ritmos.
JORGE CHARLA CON DAIANA y DAVI…
Daiana Belbruno y Davi Carneiro entrevistan a Jorge Zentner, con quien comparten la misma sed, la misma pasión por explorar el infinito misterio de la existencia humana.
TU PREGUNTA
La sección más interactiva del podcast: si deseas participar en este ejercicio de autoconocimiento, escríbenos a jorgezentner@elartedeexistir.com. Concertaremos día y hora para encontrarte con Jorge a través de Zoom o Skype. Trae la pregunta más significativa en este momento de tu vida: es a partir de ella que Jorge Zentner te ayudará profundizar en tu búsqueda personal.
INSPIRACIONES
¿Qué te inspira en la vida? ¿Qué te inspira a levantarte de la cama cada mañana, a reír, a trabajar, a relacionarte con el mundo? Carla Marcos presta su voz y Antonio Mazzei su música al libro de Jorge Zentner Una voz que me habla. Todo es misterio y todo es luz en el universo de las… INSPIRACIONES .
CODA es la sección que cierra el episodio, con la música de Antonio Mazzei.
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Buena parte del sexto episodio de el ARTE de EXISTIR está dedicada a la sección JORGE CHARLA CON DAVI. Davi Carneiro interroga a Jorge Zentner sobre el camino que lo ha llevado desde la Literatura, a la meditación y al trabajo de consultor existencial.
Apoyándose en lo experimentado durante su propio proceso, Jorge aborda conceptos como “atención”, “presencia”, “autoconocimiento”, etc. En tono coloquial y con lenguaje sencillo, deja claro que la búsqueda interior y la encarnación de alguna forma de espiritualidad son cosas perfectamente compatibles con nuestras actividades de cada día. La experiencia de lo trascendente -nos viene a decir- requiere, sobre todo, vivir con los pies bien afirmados en la tierra.
Luego Carla Marcos, en la sección INSPIRACIONES, lee un texto perteneciente al libro ESA VOZ QUE ME HABLA.
A INSPIRACIONES le sigue DICCIONARIO: en esta ocasión, Jorge se refiere a la palabra “Bendición”. Y lo hace a través de EL ARTE DE BENDECIR, libro en el que su autor -el escritor suizo Pierre Pradervand- promueve esta poderosa práctica espiritual en la vida cotidiana.
Como siempre, Antonio Mazzei, en CODA, despide el episodio con su piano.
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Transcripciones de LA CONSULTA y de otras secciones del podcast
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Hola, soy Nuhabi Ramírez y te doy la bienvenida a El Arte de Existir, el podcast de Jorge Zentner. Existir es un arte cuando abordamos conscientemente nuestras relaciones, nuestro trabajo, cualquier aspecto de nuestra vida cotidiana. Es un arte existir si nos sentimos creativos. Cuando transformamos nuestra existencia en un arte, nuestra vida rebosa de sentido. Bienvenida, bienvenido a El Arte de Existir, el podcast de Jorge Settner.
Cómo hacer de nuestra existencia un arte. Soy Jorge Zentner. Gracias por acompañarme en el sexto episodio de El Arte de Existir. El arte, también el arte de existir, suele tener como mejor amigo al silencio. No me refiero aquí a la ausencia de sonidos ambientes. Cuando digo silencio, estoy hablando del silencio que aparece en nuestro interior. Me refiero a ese espacio vacío y suspendido en el tiempo que se puede manifestar en nosotros, incluso si estamos bailando en una fiesta con la música a tope. Cuando ese silencio íntimo se impone, nos inunda y nos contiene, la experiencia del vacío y la experiencia de la plenitud son una misma y maravillosa experiencia. Es entonces, en esos instantes que nos parecen infinitos, cuando se producen los milagros, cuando nuestra creatividad se manifiesta en toda su riqueza y fluidez. Gracias a ese silencio sin tiempo, la vida se muestra, al fin, tal como es, como un juego en el que danzan las luces y las sombras, las alegrías y las penas, el comienzo y el final de las cosas. En este episodio del podcast voy a compartir una larga charla con mi querido amigo Davi Carneiro. A Davi siempre le ha intrigado mi tránsito desde el mundo de las letras, desde la práctica del arte literario, hacia la práctica del arte de acompañar personas aquejadas por sufrimientos psicológicos o existenciales. Sus preguntas me dan la oportunidad de detenerme en conceptos como atención, meditación o autoconocimiento, que espero sean de vuestro interés. A esta conversación le sigue la sección inspiraciones, siempre en la voz de Carla Marcos. Luego llega por segunda vez a el arte de existir la sección diccionario. Toca pues la letra B. He creído apropiado convocar a la palabra bendecir. Como veremos, también bendecir puede ser un arte. En la sección coda, Antonio Massey nos traerá desde su más íntimo silencio la voz de su música. Muchas gracias por acompañarme en el sexto episodio de El Arte de Existir.
Jorge, tú has publicado un montón de libros, libros para niños, álbumes de cómics. ¿Cómo se ha realizado este cambio de escritor y guionista a alguien que pasó a dedicarse a ayudar a personas en su proceso de sanación y crecimiento?
SPEAKER_00
Sí, es verdad. Yo durante más de 25 años estuve exclusivamente dedicado a la escritura. Y efectivamente publiqué unos 50 títulos entre alguna novela, libros de cuentos, libros de cuentos infantiles, guiones de historietas, de cómics. Y esa era mi dedicación exclusiva. Siempre desde una voluntad de ser escritor en la vida. En realidad esta voluntad, me di cuenta bastante tarde, era la voluntad de ser alguien o de ser algo. Es decir, que más allá de la capacidad un poco innata que yo tenía para manejarme con la escritura, porque no tengo una formación académica, lo que existía siempre era un sentimiento de carencia, de necesidad de llegar a ser. Lo que luego aprendí los especialistas o los filósofos llaman un déficit óntico, es decir, una sensación de inacabamiento, de todavía no ser. Y eso me llevaba a intuir que tal vez en la realización de mi carrera literaria iba a conseguir ese sentimiento. Así yo, ya te digo, he vivido muchos años centrado en ello, pero cuando al fin había alcanzado lo que serían mis metas en ese campo, es decir, vivir de la escritura durante muchos años, tener un público en muchos países, tener libros, ser reconocido como autor. Lo cierto fue que ese sentimiento de de déficit óntico o de falta de realización personal o de frustración existencial, persistía en mí. Y entonces sentí que ese proyecto en el cual yo había invertido tantas energías y que había condicionado tanto mis pasos por la vida, habían sido una especie de error. No me habían conducido a lo que yo buscaba. porque mi sentimiento seguía siendo el mismo, con un gran vacío interior. Eso me hizo vivir lo que podríamos llamar una especie de travesía del desierto, porque escribir cada vez tenía menos sentido para mí. Era mi trabajo, yo seguía viviendo de ello, pero no me lo creía. Ya no creía que escribiendo conseguiría ese sentimiento de plenitud o de realización, de ser, que yo había buscado. Entonces, bueno, pasaron muchos años en los que estuve un poco perdido existencialmente. Eso me llevó también a somatizarlo, a vivirlo en el cuerpo, a vivir con malestar. Y entonces, en la búsqueda de alivio a todo ello, Acabé comprendiendo que necesitaba buscar en otra dirección y tuve la suerte o el destino de dar con la práctica de la meditación Zen, del budismo Zen. Y entonces empecé a ir. a lo que se llama un dojo zen, un centro de meditación que estaba cerca de mi casa. Yo encontré un papelito en la calle con un teléfono y fui allí. Y me dediqué a esa práctica completamente, es decir, me entregué a esa práctica cinco días a la semana. que en principio era completamente exótica para mí y que demandaba un cambio radical en mis hábitos y en mis creencias. Y tras practicar allí algún tiempo, yo no sé ahora recordar cuánto tiempo, pero seguramente bastante tiempo, un día tuve una suerte de, se le suele llamar satori o revelación, o iluminación o comprensión digamos que la práctica del sasen se realiza en silencio yo sé que Mucha gente pregunta técnicas de meditación, etc. Allí es una meditación muy austera. Se dice que es la más parecida a la meditación que hacía el Buda cuando se iluminó debajo del árbol Bodhi. Es decir, simplemente sentarse. Sentarse en una postura, observar la postura y observar los pensamientos, observar el funcionamiento de la mente. Y es un día una tarde sin una tarde como todas porque realmente no había nada de especial yo comprendí tuve una comprensión muy acabada de la realidad de la conciencia de quién era yo y claro en el mismo momento en el que yo tuve esa comprensión me sentí completamente liberado liberado de sufrimiento liberado de todo peso existencial desapareció ese vacío que de pronto se convirtió, sin dejar de ser vacío, se convirtió también en plenitud, en ese instante. La comprensión de quién era yo fue una comprensión de un yo que no era individual, como ese yo que estaba buscando realizarse algún día a través de la literatura o de la escritura o de lo que sea. Era un yo que incluía todo lo existente. Entonces, si incluía todo lo existente quien yo era, Estaba claro que ese conocimiento que a mí me había inundado en ese instante no podía ser para un yo individual llamado Jorge Sender. Era un conocimiento que le llegaba a un yo individual. llamado Jorge Zender, pero que no era exclusivamente para un yo individual. Entonces, en el mismo momento comprendí que eso era para ser compartido. Y tuve como la... la visión de que si yo compartía ese conocimiento que me había liberado en ese instante, podía ayudarle a otras personas a liberarse de las mismas angustias, de los mismos pesares que me habían liberado. acompañado durante tantos años y que me habían hecho sufrir durante tanto tiempo. Entonces, cuando yo me levanté del cojín de meditación, que se llama Zafu en japonés, ya me levanté con la convicción de que debía buscar los medios para transmitir eso que había comprendido. Entonces, al día siguiente, empecé a hacer unos cartelitos y empecé a colgar en la calle unos cartelitos ofreciendo la participación en un taller de autoconocimiento y de escritura que se llamaba La Atención. Y desde ese momento empecé a ofrecer esos espacios. La gente empezó a venir en principio porque me conocía por mi carrera de literatura y de escritor y de guionista. Y luego empezó a venir otro tipo de personas porque unos le decían a otros o se enteraban o veían un cartel. Y así fue como desde entonces yo poco a poco perdí el interés, el poco interés que me quedaba en seguir trabajando como como guionista lo seguía haciendo porque tenía que mantenerme verdad y en algún momento empecé a ofrecer este servicio a las personas y fui dejando lo otro en el medio naturalmente yo había ya emprendido un proceso de psicoterapia y eso me hizo muy bien Bueno, no dejé de buscar en mí todo tipo de recursos para evitar justamente caer constantemente en el sufrimiento inútil que nos produce la ignorancia de quién somos. Ese sería un poco el origen. Y luego esa transmisión o ese compartir de un conocimiento que no es teórico, sino que es un conocimiento que a mí me llegó en la práctica de la meditación. No es un saber teórico. es un conocimiento que es intrínseco a todas las personas, pero no a todo el mundo se nos revela, ni se nos revela todo el tiempo. Entonces yo también comprendí que ese conocimiento, así como te llega, así se va, porque no deja de ser una experiencia, un estado de conciencia, y eso es impermanente, como cualquier otro fenómeno de los que podemos vivir nosotros en la tierra. un principio y tiene un final y a veces te puede durar una semana y a veces te puede durar medio día o cinco minutos entonces yo lo que entendí es que nosotros podemos recurrir a prácticas que nos permiten facilitar estar en ese conocimiento estar en ese conocimiento de quién somos evitar esa especie de amnesia o de olvido y caer otra vez en una falsa identificación con exclusivamente el yo individual o yo psicológico. Entonces, en esa búsqueda de transmitir y ayudar y de buscar para mí también, he ido incorporando toda una serie de formaciones y de prácticas y eso lo he traducido en talleres, en retiros, en meditaciones guiadas, han adoptado la forma de libros, han adoptado la forma de entrevistas individuales, de procesos individuales a lo largo del tiempo, de consultas. Y ahora, por ejemplo, está tomando esta forma de podcast que en el fondo es lo mismo que vengo haciendo desde hace unos 20 años, pero adaptándome a las nuevas tecnologías, a las nuevas posibilidades que nos brinda la tecnología y los medios de comunicación.
SPEAKER_02
Hay un aforismo, Jorge, de Antonio Poschia. que he conocido gracias a ti muy hermoso que dice que si quieres que tus flores no mueran abre tu jardín O sea, creo que es muy apropiado, ¿no?
SPEAKER_00
Absolutamente. Para lo que nos
SPEAKER_02
dice sobre este conocimiento que tienes que bombear para que puedas crear vida nuevamente en ti también.
SPEAKER_00
Absolutamente, porque como te decía, esto no es un saber, es un conocimiento. Si tú no te mantienes en el conocimiento, no tienes lo que transmitir. Por lo tanto, para mí, la transmisión desde hace muchos años es mi práctica. Para mí, hacer un taller o hacer una sesión con una persona es unas ciertas horas de meditación. El encuentro con la otra persona solo se puede dar en toda su calidad si yo lo hago como una meditación, es decir, desde un estado de plena presencia, es decir, de pleno conocimiento de quién soy yo. Entonces no es mi yo psicológico o mi yo individual el que está enseñando algo, porque ese no sabe nada de este asunto. El yo psicológico de Jorge Sender siempre tendrá un sentimiento de inacabamiento, de carencia, de insuficiencia. de falta de reconocimiento de falta de autoestima eso es inevitable no podemos pretender que llegue a completarse a sentirse pleno porque por definición el yo psicológico esa falsa identidad que nosotros hemos forjado sobre todo entre los 0 y los 7 años por definición es carente Porque está hecho de la identificación con algunas cosas y de la alienación de otras. Entonces siempre es una entidad mental carente. Por eso los sabios dicen que el yo nunca se realiza. Justamente cuando tú realizas quién eres es porque trasciendes tu identificación con el yo psicológico, pequeño yo, como le puedas llamar. Entonces la práctica de la transmisión es vital. Sin esa práctica, el yo psicológico vuelve a tomar el poder, digamos, de tu identidad, tú vuelves a identificarte con él o corres el riesgo, en mi caso, de olvidar quién soy. Entonces, mi trabajo con las personas solo puede ser hecho desde un lugar que trascienda la realidad del yo de Jorge Zender. De hecho, cuando yo hablo con las personas en la consulta o cuando en la meditación, yo me escucho hablar como si fuera otra persona que habla. Soy uno más del público, digamos. Para nada soy el que está diciendo esas cosas. Si no, me daría vergüenza, tendría temor, estaría... súper cortado, porque estaría hablando de temas que no están a mi alcance. pero yo para ponerme delante de la gente y poder osar dar una respuesta a un problema difícil muchas veces de las personas, tengo que hacerme a un lado. Y Jorge Sender no puede participar de eso. Es la parte que yo tengo en común con la otra persona y con todas las personas la que se expresa. Y si eso le hace bien a la otra persona es porque justamente yo estoy poniendo en palabras algo que él ya sabe no le estoy diciendo nada nuevo una vez que yo desde quien de verdad soy, le hablo a la otra persona, pero a la que de verdad es la otra persona, no a su yo psicológico. Nos entendemos fácilmente, porque somos lo mismo, tenemos el mismo conocimiento. Es lo que nosotros somos, nosotros somos conciencia, somos conocimiento. Entonces eso es lo que yo descubrí. Claro, nuestra condición humana tiene la dificultad de que Debemos ir por el mundo con esa doble dimensión. El hecho de que yo sepa quién soy no me hace dejar de ser Jorge Serner con la edad que tengo, el cuerpo que tengo y viviendo los problemas propios de un ciudadano cualquiera. No es una cosa o la otra. Es que las dos son verdad al mismo tiempo. Si tenemos unos minutos, te puedo dar una explicación que da un teólogo alemán cuando se refiere a la imagen del Cristo como representación del hombre. El Cristo siempre aparece en la cruz mostrando dos planos que se intersectan, un plano horizontal y un plano vertical. Según este teólogo, el plano horizontal del Cristo, los brazos abiertos, estarían representando justamente ese yo humano que tiene que nacer, vivir y morir, que vive sobre la superficie de la tierra, y que tiene un recorrido por el mundo que se desarrolla en lo que se llama la cronología, un tiempo sucesivo. Y se llama cronología porque los griegos habían descubierto esto ya y le habían dado en su... mundo olímpico la forma de un dios que se llamaba cronos que representaba este tiempo pero el cristo también tiene un plano vertical su cuerpo crucificado que estaría simbolizando ese plano que une la tierra con el cielo y que se intersecta con el plano horizontal El plano vertical trasciende todo lo que es del tiempo cronológico y estaría mostrándonos un tiempo único, eterno, presente. Entonces, el hombre es la encarnación de esto, de que tiene que vivir... en lo cronológico, y tiene que vivir en ese otro tiempo que podríamos llamar como los griegos kairós, un tiempo eterno presente, del momento. Y simbólicamente esos dos planos, el plano de la experiencia, el plano de la trascendencia, se intersectan a la altura del sagrado corazón de Jesús. Es decir, que sería el amor la instancia de conciencia que nos permite armonizar el tener que vivir en la tierra sabiéndonos algo trascendente. No por nada, cuando las personas tenemos la suerte o la gracia de recibir este conocimiento, de entrar en este conocimiento, nos sentimos desbordados de amor y que cuando nos falta nos sentimos desbordados de miedo. Porque justamente si nosotros solo vivimos con la conciencia, como habitualmente nos pasa, con la conciencia de ser un yo psicológico, es decir, que se ha formado en el tiempo y se desarrolla en el tiempo y va hacia la muerte, la emoción que nos domina es el miedo, porque estamos siempre angustiados por el acabamiento, por la finitud, por el miedo a la muerte, que luego se se traduce en muchos pequeños miedos, muchos pequeños o grandes temores. Claro, lo que nos alivia de ello es el ampliar nuestra conciencia y poder entrar en la realización de esa dimensión vertical, digamos, que no anula a la otra, la trasciende. Por eso es que a nosotros no nos basta con realizar esta conciencia trascendente, sino que también tenemos que considerar que nuestro yo psicológico tiene sus problemas y hay que atenderlos. Lo digo porque muchas personas tienen la tentación de buscar en un camino espiritual la solución a todos sus problemas emocionales. Y no es así. Hay gente que se puede pasar la vida meditando, pero en el plano de lo psicológico, seguir siendo el mismo niño acongojado que podía ser a los siete o a los seis años. Y esto es lo que explica... la dificultad que mucha gente tiene en comprender por qué algunos maestros espirituales tienen conductas que no se pueden entender, que son conductas de ambición, de deseo, de falta de gestión de sus pulsiones. ¿Por qué? Porque justamente han tenido... un gran conocimiento, una gran sabiduría, gracias a estas meditaciones o porque les llegó. Pero no todos se han ocupado de resolver sus problemas emocionales. Es decir, el hecho de tener mucho conocimiento no te salva de comportarte como un niño pequeño en algunas cosas. Y esto para la gente que no practica y que no conoce a fondo, pues les resulta sumamente difícil de entender. Les parece que son personas falsas, personas que están dando una enseñanza, pero que no son auténticas o faltas de integridad. Bueno, es que muchas veces te puede ayudar un maestro porque tiene mucho conocimiento y luego en su vida, como podríamos decir, es un pobre tipo. Tenemos muchos casos de maestros que han ayudado a miles, a millones de personas y que al mismo tiempo eran alcohólicos, no podían parar de perseguir a todas las mujeres, eran humanos. Esto se aprende mucho cuando uno tiene una relación con un maestro. Porque te pone a prueba todo el tiempo, justamente. Su humanidad también te pone a prueba. Porque pone a prueba tu humanidad.
SPEAKER_02
Jorge, yo te he conocido en 2012 gracias a uno de tus cómics que se llama Caravana. Es verdad. Y se trata justamente de este proceso de travesía del desierto que habías comentado hace poco.
SPEAKER_01
Sí.
SPEAKER_02
Y yo vivía en Barcelona en este momento. Había venido de Brasil para hacer un máster de periodismo de viajes. Y buscando algunos cómics, he encontrado tu cómic y me ha impactado muchísimo. Y yo no te conocía y he hecho una búsqueda en Google he encontrado tu taller que era un taller de literatura y autoconocimiento se llamaba la biblioteca como espejo y después he descubierto que este taller era parte de un conjunto más grande de talleres sobre la práctica de la atención ¿es verdad? así
SPEAKER_00
es
SPEAKER_02
¿podrías comentar un poco Jorge sobre estos talleres de la práctica de la atención y por qué ¿Crees que es tan importante esta práctica, no solamente de autoconocimiento, pero específicamente esta práctica de la atención?
SPEAKER_00
Piensa que yo empecé con los talleres de la atención justamente cuando comprendí que yo era la atención. Practicar la atención significa ser tú mismo. Así de sencillo. Ser tú es ser la atención. La atención no es una cosa que nosotros podamos provocar, que nosotros podamos hacer. La atención es lo que en India se llama dhyana. Es un estado de conciencia. Por lo tanto, en Occidente no existe una palabra equivalente y se han buscado palabras para nombrarla y se le ha llamado, por ejemplo, meditación. lo cierto es que cuando nosotros en occidente decimos meditación inmediatamente pensamos en algo que podemos hacer o no hacer pero la atención no es algo que nosotros podamos hacer o no hacer la atención existe es la conciencia nosotros podemos de algún modo sintonizar tomar conciencia de este estado O no. Pero lo mismo nos pasa con otros estados de conciencia. Por ejemplo, el sueño. Nosotros podemos dormir o no, pero no podemos hacer el sueño. Nosotros caemos o no caemos dormidos. Evidentemente, si nos acostamos y nos relajamos y respiramos, tal vez podamos caer más fácil si estamos cansados, si no hemos caído en las 24 horas precedentes, entonces caeremos más fácil, pero no podemos hacer el sueño. Y como eso, tenemos la vigilia. A veces para caer en la vigilia, ¿qué hacemos? Ponemos un despertador, ponemos un reloj, una alarma, y entonces de pronto ese ruido nos arranca de ese otro estado de conciencia en el que hemos caído, que es el sueño, y llegamos a la vigilia. Nos despertamos por la mañana. A veces no hace falta poner la alarma y simplemente salimos de ese estado de conciencia de estar dormidos y entramos en el estar despiertos. Y a veces podemos ver cómo vamos transitando desde el dormidos hasta el despiertos por grados de conciencia. Y lo mismo a la inversa, podemos ir viendo cómo nos vamos quedando dormidos. Son estados de conciencia por los que nuestro organismo entra, sale, pasa... experimenta, pero no los hacemos nosotros. Nosotros podemos provocar con algún agente químico o con algo, podemos provocar el caer en eso. Están los opiáceos, están los somníferos, están las anestesias, nos hacen un montón de cosas, montones de cosas que nos hacen ir a estados de conciencia. No hablemos de los psicotrópicos que nos permiten estar en otros estados de conciencia, la ayahuasca, la marihuana, el hashish, el LSD, hay montones de productos, hay plantas, millones de plantas que nos alteran los estados de conciencia. La atención es uno de esos estados de conciencia en el que este individuo, cada uno de nosotros, sintoniza con lo que en el budismo se llama su auténtica naturaleza. Entonces, es una calidad de conciencia que se llama aproximadamente la atención, que tampoco es una gran palabra para decirlo, porque fíjate que habitualmente nosotros hablamos de una atención dirigida, poner atención en algo, también hay como una voluntad allí detrás. Cuando nosotros decimos voy a poner atención en esto, estamos de algún modo diciendo que detrás de esa atención está la voluntad de un yo, un sujeto. Pero claro, la atención de la que estamos hablando, Diana o Yana, no tiene un sujeto detrás. Esa es la gracia. Eso es lo que yo comprendí en la meditación. Yo comprendí que no había ningún sujeto detrás de esa atención. Por lo tanto, no puedo decir yo pongo atención. Por eso se habla de que estamos refiriéndonos a una atención flotante. porque no está atada a ningún sujeto, es simplemente saber que eres esa atención, esa observación, si quieres. Cuando tú te despojas del sujeto, te despojas también de toda voluntad del sujeto. Es decir, que te despojas de toda crítica, de toda preferencia, de toda opinión. Entonces, es una atención a lo que es, a lo que acontece, a lo que cae dentro del campo de ese estado de conciencia. Eso es lo que a veces tenemos... la gracia de alcanzar a través de la práctica de la meditación. Pero esto es lo que muchas veces alcanzamos en la vida cotidiana. Es decir, cualquiera que no haya ido nunca a un centro de meditación, que no haya hecho nunca un ejercicio de mindfulness, que no haya nunca hecho un taller de nada, en su vida cotidiana tiene millones de experiencias en las que simplemente está ahí
UNKNOWN
Gracias.
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presenciando ni siquiera presenciando siendo esa esa presencia vacía de opinión de todo nos pasa todo el tiempo nos pasa mirando el rostro de una persona nos pasa cocinando nos pasa caminando por la calle claro y cómo nos sentimos en ese momento pues nos sentimos ligeros nos sentimos conectados nos sentimos plenos nos sentimos felices nos sentimos no porque esté ocurriendo nada nada especial, espectacular. No, simplemente porque hemos sintonizado con esa calidad de presencia. es el concepto de presencia
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porque hemos logrado estar conectados con este momento presente digamos que no hemos logrado
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nada otra vez en el logro ya hay un sujeto que quiere conseguir algo lo que hemos hecho es renunciar a conseguir nada renunciar a lograr nada renunciar a todo deseo de estar conectado con el aquí y el ahora renunciar a todo lo que puede implicar un yo Escondido detrás de ese deseo o de esa voluntad. Es un despojamiento, es un soltar todo tipo de identificación con algo que se quiere conseguir en el futuro. porque mientras quieras conseguir algo en el futuro, estarás recreando ese yo que es justamente el que vive en el tiempo cronológico. Es a través del despojamiento, de la renuncia, de la entrega, de todo deseo, que entonces tomarás conciencia de que sólo existes en el tiempo presente. Es bastante complejo explicarlo porque es una experiencia. Las palabras se van desgranando en el tiempo. Nuestro lenguaje es sucesivo. Por eso en el Zen existe desde hace miles de años la enseñanza en silencio. en silencio, a través simplemente de la presencia justamente. El maestro Zen te enseña a través de la presencia, no a través de lo que dice ni de lo que hace. Es que cualquier palabra que dice o cualquier gesto que produce está imbuido de esa presencia. Es la presencia, no es los contenidos, digamos, efímeros, de la experiencia, sino que es lo eterno de la experiencia, que se da a través de la plena presencia.
SPEAKER_02
Jorge, ¿y este conocimiento estaría disponible para toda la gente? Puede ser que las personas que están escuchando puedan pensar que es algo muy lejano, algo muy exótico. Que va, lo digo, esto se produce en la vida cotidiana mil
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veces. Pero
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nos damos cuenta muchas veces,
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¿no? Pocas veces nos damos cuenta. Pero bueno, mira, el mejor ejemplo para poder comprender que esto es algo... con el ser humano, es observar a los niños. Los niños viven todo el tiempo así. Cuanto más pequeños son, más viven así. Su estado de conciencia está, en general, en esa presencia. Por eso es que el niño lleva años en salir del periodo del juego. Porque una de las características del juego infantil es que es una expresión de ese estado de presencia. Porque claro, ¿qué es lo que caracteriza el estar en esa presencia? Una de las características es la plena creatividad. ¿Por qué? Porque esa conciencia plena es creativa, porque está creando la realidad.
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¿Por qué?
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Uno de los ejercicios que yo suelo dar en los talleres es justamente llevar a las personas a un parque y a observar cómo juegan los niños. Porque es eso, es eso tan simple como algo tan banal y tan común como ver a un niño jugando, que no tiene ningún problema en de pronto ser como un avión, y él es un avión en ese momento, y al ratito es un elefante o es un tigre o es un barco, da igual, porque no está apegado en ese momento a una identidad ninguna, es una plena potencialidad de ser. que es lo que nos brinda esa conciencia de no ser un yo determinado, enquistado, condicionado, limitado, carente, etcétera, etcétera,
que te inspira a levantarte de la cama cada mañana, a reír, a pasear, a trabajar, a relacionarte con tal o cual persona. Exploremos juntos el infinito paisaje de las... Inspiraciones
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Amasa cada instante de tu vida como amasa el pan un artesano panadero. Pon en cada instante todo lo necesario para que el pan sea pan, sepa a pan. y pueda nutrirte como el pan. Que cada latido de tu vida tenga la cantidad de harina necesaria, la sal precisa, el calor justo, la paciencia debida y la cocción exacta. Tus respiraciones se colman de vitalidad con la levadura de tu consciencia. Bríndale a tus días el tiempo de presencia que la vida requiere para elevar, expandirse, oxigenarse. Amasa, hornea, muerde y saborea cada instante. Mantén abiertos, despiertos tus sentidos.
En la letra B de Diccionario, la primera palabra que se me presenta es bendición. Cuando pienso en ella, cuando la pronuncio, se me impone la figura de Pierre Prader-Bandt, un señor de origen suizo que dedica gran parte de su vida a enseñar y promover lo que él mismo denomina el simple arte de bendecir. Nada muy valioso podría yo agregar a lo que Pierre Pradenbart ha escrito al respecto. Así que, aunque él menciona a veces a Dios y yo no me considero creyente, en esta entrada del diccionario leeré un breve pasaje de su libro titulado El arte de bendecir para vivir espiritualmente la vida cotidiana. Libro cuya lectura completa, por cierto, sugiero siempre que puedo. Paso entonces al texto. Al despertar, bendigan su jornada, porque está ya desbordando de una abundancia de bienes que sus bendiciones harán aparecer. Porque bendecir significa reconocer el bien infinito que forma parte integrante de la trama misma del universo. y lo único que espera es una señal suya para poder manifestarse. Al cruzar con la gente por la calle, en el autobús, en su lugar de trabajo y de juego, bendigan a todos. La paz de su bendición será la compañera de su camino, y el aura de su discreto perfume será una luz en su itinerario. Bendigan a los que los encuentren. Derramen la bendición sobre su salud, su trabajo, su alegría, su relación con Dios, con ellos mismos y con los demás. Bendíganlos en sus bienes, en sus recursos. Bendíganlos de todas las formas imaginables, porque esas bendiciones son no sólo esparcen las semillas de la curación, sino que algún día brotarán como otras tantas flores de gozo en los espacios áridos de su propia vida. Mientras pasean, bendigan su aldea o su ciudad. Bendigan a los que la gobiernan y a sus educadores, a sus enfermeras y a sus barrenderos, a sus hijos y a sus banqueros, a sus sacerdotes y a sus prostitutas. En cuanto alguien les muestre la menor agresividad, cólera o falta de bondad, respondan con una bendición silenciosa. Bendíganlos totalmente, sinceramente, gozosamente, porque esas bendiciones son un escudo que los protege de la ignorancia de sus maldades y cambia de rumbo la flecha que les han disparado. Bendecir significa desear y querer incondicionalmente, totalmente y sin reserva alguna, el bien ilimitado para los demás y para los acontecimientos de la vida, haciéndolo aflorar de las fuentes más profundas y más íntimas de su ser. Esto significa santificar, venerar y considerar con total admiración lo que es siempre un don del Creador. Quien sea afectado por su bendición es un ser privilegiado, consagrado, entero. Bendecir significa invocar la protección divina sobre alguien o sobre algo, pensar en él con profundo reconocimiento, evocarle con gratitud, dado que nosotros no somos nunca la fuente de la bendición, sino simplemente los testigos gozosos de la abundancia de la vida. Bendecirlo todo significa Bendecir a todos, sin discriminación alguna, es la forma suprema del don, porque aquellos a los que bendicen nunca sabrán de dónde vino aquel rayo de sol que rasgó de pronto las nubes de su cielo y ustedes raras veces serán testigos de esa luz que ha iluminado su vida. cuando en su jornada surja algún suceso inesperado que eche por tierra sus planes y los desconcierte, exploten en bendiciones, porque entonces la vida está a punto de enseñarles una lección. Y ese acontecimiento que creen tan indeseable, de hecho ocurre lo han suscitado ustedes mismos para aprender la lección que se les escaparía si vacilaran a la hora de bendecirlo. Las pruebas son otras tantas bendiciones ocultas, y legiones de ángeles siguen sus huellas. Bendecir significa reconocer una belleza omnipresente, oculta a los ojos materiales. Es activar la ley universal de la atracción que, desde el fondo del universo, traerá a su vida exactamente lo que necesitan en el momento presente para crecer, avanzar y llenar la copa de su gozo. Cuando pasen por delante de una cárcel, derramen la bendición sobre sus habitantes, sobre su inocencia y su libertad, sobre su bondad, sobre la pureza de su esencia íntima, sobre su perdón incondicional. porque sólo se puede ser prisionero de la imagen que uno tiene de sí mismo. Y un hombre libre puede andar sin cadenas por el patio de una prisión, lo mismo que los ciudadanos de un país libre pueden ser reclusos cuando el miedo se acurruca en su pensamiento. Cuando pasen por delante de un hospital, bendigan a sus pacientes, derramen la bendición sobre la plenitud de su salud, porque incluso en su sufrimiento y en su enfermedad esa plenitud está aguardando simplemente a ser descubierta. Y cuando sus ojos vean a alguien que llora o que da muestras de sentirse destrozado por la vida, Bendíganlo en su vitalidad y en su gozo, porque los sentidos sólo presentan el revés del esplendor y de la perfección últimas que sólo el ojo interior puede percibir. Es imposible bendecir y juzgar al mismo tiempo. Mantengan en sí mismos ese deseo de bendecir como una incesante resonancia interior y como una perpetua plegaria silenciosa. porque de ese modo serán de esas personas que son artesanos de la paz y un día descubrirán por todas partes el rostro mismo de Dios. Y, por supuesto, por encima de todo, no se olviden de bendecir a esa persona maravillosa, absolutamente bella en su verdadera naturaleza y tan digna de amor, que son Dios. ustedes mismos.
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Producción y coordinación general Locución Quien les habla Nujavi Ramírez Dirección y presentación Jorge Zentner