el ARTE de EXISTIR
En este podcast Jorge Zentner habla de -entre otros temas- autoestima, autoconocimiento, meditación, creatividad, gestión de las emociones, superación de crisis existenciales, práctica espiritual en la vida cotidiana... Responde a consultas de los oyentes y proporciona herramientas que pueden permitir evitar el sufrimiento inútil, mejorar la comunicación, y relacionarse mejor con los demás en la familia, el trabajo, la pareja…
De un modo sencillo y directo, Jorge aborda las eternas preguntas del ser humano: ¿quién soy?, ¿qué sentido tiene la vida?, ¿cómo experimentar la paz interior y el sentimiento de realización?
ALGUNAS SECCIONES DE el ARTE de EXISTIR:
LA CONSULTA
Los oyentes plantean problemáticas vividas en el trabajo, la pareja, la familia, etc. Jorge ofrece respuestas que no sólo son útiles al consultante, y que no pretenden dar “la solución”: enfoca la situación de manera que el o la consultante pueda encontrar vías de superación. Asimismo, proporciona herramientas concretas, prácticas, cuyo uso redunde en una mejor orientación y en un verdadero fortalecimiento interior. Coordinan esta sección Daiana Belbruno y Davi Carneiro.
Envía tu consulta a la dirección de correo: jorgezentner@elartedeexistir.com
LA VISITA
Los generosos invitados a el ARTE de EXISTIR ofrecen el testimonio de recorridos existenciales inspiradores, vividos con pasión. Son la encarnación de existencias auténticas, con sus luces, sombras, altos y bajos, risas y llantos. En esta sección no se muestran “vidas ejemplares”, sino el latido de la vida, en su infinita riqueza y diversidad de tonos y ritmos.
JORGE CHARLA CON DAIANA y DAVI…
Daiana Belbruno y Davi Carneiro entrevistan a Jorge Zentner, con quien comparten la misma sed, la misma pasión por explorar el infinito misterio de la existencia humana.
TU PREGUNTA
La sección más interactiva del podcast: si deseas participar en este ejercicio de autoconocimiento, escríbenos a jorgezentner@elartedeexistir.com. Concertaremos día y hora para encontrarte con Jorge a través de Zoom o Skype. Trae la pregunta más significativa en este momento de tu vida: es a partir de ella que Jorge Zentner te ayudará profundizar en tu búsqueda personal.
INSPIRACIONES
¿Qué te inspira en la vida? ¿Qué te inspira a levantarte de la cama cada mañana, a reír, a trabajar, a relacionarte con el mundo? Carla Marcos presta su voz y Antonio Mazzei su música al libro de Jorge Zentner
Una voz que me habla. Todo es misterio y todo es luz en el universo de las…
INSPIRACIONES
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CODA es la sección que cierra el episodio, con la música de Antonio Mazzei.
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el ARTE de EXISTIR
El arte de soltar lo que ya pasó
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En la presentación del episodio número 60 Jorge Zentner afirma que es imposible concebir el arte de existir sin la práctica del arte de soltar; de soltar el ego, de soltar la identificación con un Yo fijo, definido, constante y separado de todo lo que es. Soltar puede considerarse -en consecuencia- la vía regia de todo proceso de autoconocimiento.
“Soltar -dice Jorge- es el arte de ir al encuentro de nosotros mismos, de dejar caer lo que obstaculiza nuestra conciencia de unidad e interconexión, de rasgar los velos de la ilusión, para ver las cosas como son, para vernos a nosotros mismos tal como somos en nuestra auténtica naturaleza.
Pero tenemos muchas resistencias a soltar, experimentamos el miedo que se oculta detrás del apego al ego. Es el miedo a contactar con el vacío, a perder toda noción de quien soy, a no poder definirme de ninguna manera. Y, sin embargo, cuando practicamos el arte de soltar, cuando nos permitimos dejar ir, en el instante presente encontramos la tan ansiada paz, la tan ansiada plenitud, el tan ansiado sentimiento de realización”.
Luego, en la sección “La Consulta”, Jorge responde a tres preguntas de oyentes.
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Transcripciones de LA CONSULTA y de otras secciones del podcast
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Participan en la realización de este podcast:
Mesa de redacción: Davi Carneiro
Música y edición de sonido: Antonio Mazzei
Imágenes y grafismo: Mariona Cabassa
Locución: Nujavi Ramirez / Manu Fullola
Producción y coordinación general: Bruno Gargiulo
Dirección y presentación: Jorge Zentner
Bienvenida, bienvenido a El Arte de Existir, el podcast de Jorge
SPEAKER_02Zentner. ¿Cómo hacer de nuestra existencia un arte? Soy Jorge Zentner, gracias por acompañarme en el episodio número 60 de El Arte de Existir. Es imposible concebir el arte de existir sin la práctica del arte de soltar. Pero, ¿qué significa soltar? En primer lugar significa desapego, desapegarse del ego. Estamos hablando pues del arte de soltar el ego, de soltar la identificación con un yo fijo, definido, constante y separado de todo lo que es. Soltar puede considerarse en consecuencia la vía registrada de todo proceso de autoconocimiento. Soltar es el arte de ir al encuentro de nosotros mismos. Es el arte de dejar caer aquello que obstaculiza nuestra conciencia de unidad e interconexión. Es el arte de rasgar los velos de la ilusión para ver las cosas como son, para vernos a nosotros mismos tal como somos en nuestra autenticidad. naturaleza soltar es dejar caer la identificación con los pensamientos con las emociones con las experiencias vividas con las creencias con los deseos soltar es dejar de reconocernos en nuestros atributos en nuestros patrones en nuestros gustos en nuestras aversiones en nuestras carencias en nuestras puntos fuertes practicamos el arte de soltar sentándonos en silencio soltando toda voluntad individual todo propósito personal lo practicamos olvidándonos del yo que se sienta a practicar olvidándonos de mi práctica espiritual, olvidándonos de si yo tengo disciplina o no la tengo, olvidándonos de si esto me sirve o no me sirve, si lo estoy haciendo bien o si yo no lo estoy haciendo bien. Practicamos soltando, soltando todo discurso, soltando toda narrativa. Cuando profundizamos en la práctica del arte de soltar, soltamos también el yo que suelta, el yo que supuestamente deja ir, el yo que practica el desapego. El arte de soltar es el arte de simplemente sentarse y dejar que el silencio nos acoja. Dejar que el silencio nos acoja significa soltar y contemplar, desde una distancia amorosa, nuestras narrativas, nuestros diálogos internos, esa cadena de pensamientos y discursos que nos mantiene ligados al yo que vive nuestra vida, al yo que hace, al yo que piensa, al yo que decide, al yo que teme, al yo que desea. Como un navío que parte hacia alta mar, dejamos caer los cabos que nos ligan al puerto, a ese puerto del yo que gana o pierde, que acepta o rechaza, que intenta, que tiene que, que debería o no debería. soltamos amarras, nos dejamos llevar por la corriente sin identificarnos con un yo que cree dirigir la nave, con un yo dominado por la ilusión de poder controlarlo todo. El verdadero capitán de ese barco es un yo que está presente en cada momento de la navegación. Ese yo no dice puedo, control solo dirijo, decido, mando, prohíbo. Solo dice yo soy. Es un yo que acepta lo que en cada instante es. Su poder deriva de esta capacidad de permanecer presente, despierto, aceptando lo que momento a momento nos trae la vida. Nuestro barco, el barco que somos, siempre navega impulsado por condicionantes externos e internos, porque la experiencia humana se despliega en el plano de lo condicionado. Sin embargo, forjamos la ilusión de elegir, de decidir, de controlar, cuando en realidad ignoramos todos los factores que condicionan cada sustancias. cada supuesta decisión cada supuesta elección Nuestra conciencia del presente, en cambio, nuestra atención, el capitán del barco, no se hace vanas ilusiones, no se cuenta fantasías de omnipotencia. Su poder no surge del plano de lo condicionado. Su poder proviene de un plano que trasciende lo relativo, que incluye a todos los opuestos complementarios, que integra todas las polaridades. De ahí surge la capacidad de aceptar lo que es. Esa capacidad que llamamos fe, que llamamos confianza, y que no es confianza en algo externo, tampoco es confianza en el futuro, es confianza en el presente, en el ahora. El arte de existir pasa necesariamente por el arte de soltar las amarras que nos encadenan al yo que hace, al yo que busca, al yo que desea. Nos dejamos acoger por el silencio y, así, podemos reconocernos en el yo que es, yo soy. Entregados al silencio, no tenemos nada que hacer, nada que buscar, nada que cambiar, nada que aprender, nada que mejorar. Conscientemente nos dejamos experimentar que ya somos, plenamente. Ya somos quienes debemos ser, ya somos quienes somos. Con nuestros miedos, nuestras dudas, nuestros deseos, Ya somos. No podemos ser menos. No podemos ser más. No podemos ser mejores o peores. Ya somos. Quien cada uno es de verdad no puede ser comparado ni medido. Ya somos parte de todo lo que es. Todo es uno. Todo es ahora. Y yo soy. Cuando practicamos el arte de soltar, soltamos en primer lugar la voluntad de un yo individual y separado. Ponemos distancia entre quienes somos y el deseo de nuestro yo psicológico. Poco a poco, así, vamos dándonos cuenta de que sentarnos para ser pura conciencia presente no es un acto individual, no es la acción de un yo separado, sino que es devolvernos a un todo armónico, a una condición originaria, es volver a la fuente. Volvemos a integrarnos al todo, a reconectarnos con la unidad perdida. Esta sensación de unidad, de integración, de pertenencia, de interconexión con todo lo que es, se deriva de la práctica del arte de soltar. Pero no nos engañemos. Todos tenemos muchas resistencias a soltar. Todos experimentamos el miedo que se oculta detrás del apego, del apego al ego. Es el miedo a encontrarme con el vacío, el miedo a perder toda noción de quién soy, el miedo a no poder definirme de ninguna manera. Estamos habituados a una conciencia que objetiva, que genera objetos. Da miedo muchas veces no encontrar ningún objeto ahí donde nos buscamos a nosotros mismos. Da miedo encontrarse con la nada, con el vacío. Da miedo no reconocerse en algo. Y, sin embargo... cuando practicamos el arte de soltar, cuando nos permitimos dejar ir, en el instante presente encontramos la tan ansiada paz, la tan ansiada plenitud, el tan ansiado sentimiento de realización. encontramos lo que no es fruto de hacer algo, sino de simplemente dejar caer todo lo que obstaculiza el contacto con nuestra esencia, con nuestra verdadera naturaleza, con quienes de verdad somos. Practicar el arte de soltar. Es un tiempo que nos regalamos para bajar la guardia, para darle descanso a nuestros sistemas defensivos, para vivir una apertura. Necesitamos soltar porque nuestro cuerpo se tensa, se cierra, se blinda como reacción ante el miedo. Miedo a la muerte, miedo a la exclusión, miedo al rechazo, miedo a la locura. Infinitas formas del miedo. Y así como nuestro cuerpo se tensa, así nuestra mente se tensa. Practicar el arte de soltar implica darnos un respiro, bajar la guardia, abrirnos a la vida en un espacio de seguridad, soltar el miedo a lo que viene del mundo exterior y a nuestras voces críticas, saboteadoras, represoras. Soltamos, nos refugiamos en el silencio, en la quietud, en la intimidad. Bajamos la guardia, soltamos todos los miedos reales o imaginarios, nos regalamos un tiempo de paz. La zona segura es el instante presente. en la vida que late en nuestras venas. Soltamos y en cada una de nuestras células queda guardada la memoria de esta actitud de apertura, de fe, de liberación interna. Practicar el arte de soltar es parar y dejar que la vida se haga. Paramos y dejamos que la vida se haga. Así, simplemente para durante un rato dejar de identificarnos con el yo que hace, que hace nuestra vida y pasar a reconocernos en el yo que es. Yo soy yo. Parar y dejar que la vida se haga es una manera también de quitarnos del centro de la escena. Significa darnos cuenta de que en realidad formamos parte de un entramado muy complejo de infinitas interconexiones y que es esa ola, ese movimiento generalizado, ese curso de energía quien nos vive. Cuando decimos yo soy, no nos estamos refiriendo a un individuo separado del resto de lo que es. Estamos nombrando lo uno que es, lo uno que es todo. Es válido preguntarse, pero entonces, ¿para qué trabajar, criar a mis hijos y pagar una hipoteca? ¿Para qué tanto esfuerzo? Si no tengo una meta futura, ¿cuál será mi fuente de motivación? Si tengo conciencia de ya ser, de ya ser plenamente, de ya haber alcanzado la plenitud del ser, Todo lo que haga será una oportunidad para expresar mi plenitud, para dar de ella, para poner de manifiesto mi realización. Atravesaré mi experiencia, no ya embargado por el sentimiento de carencia de ser y en busca de ser algo o alguien, porque ya soy yo. Paramos, soltamos y constatamos que la vida se hace. que no hacer no pasa por quedarse con los brazos cruzados, sino que se trata de vivir, de criar a nuestros hijos, desempeñarnos en nuestras tareas profesionales, actuar como miembros de una sociedad sin identificarnos con el yo que hace y sabiendo que somos el yo que es. Yo soy. Ya soy plenamente. aquí y ahora. Este conocimiento de quienes somos es la auténtica fuente de nuestra acción, de nuestra motivación, de nuestra confianza, de nuestra creatividad y de nuestras ganas de vivir, de nuestra vitalidad. Podemos, pues, en este mismo instante, practicar el arte de soltar, y cambiar la intención con que vivimos. Si lo hacemos, en este mismo instante la calidad de nuestra experiencia mejora radicalmente. Dejamos de vivir en la esperanza de una meta futura que nunca se deja alcanzar y, en su lugar, profundizamos en nuestra experiencia presente. Sentimos la vibración de la vida en nuestro cuerpo, en nuestras células y, cuando sentimos íntima y profundamente la vida, la vida nos revela su sentido. El arte de soltar consiste en parar y sentir la vida, aquí y ahora. No para obtener algo, sino para constatar la plenitud que ya es. Yo soy. Paramos, soltamos, nos desprendemos de todo y dejamos que la vida se haga. Soltamos consignas, soltamos decretos, soltamos propósitos, soltamos metas a alcanzar, soltamos imagen a dar, soltamos yo soy así, soltamos yo tengo esto, soltamos me falta aquello. Soltamos el yo que hace, el yo que medita, el yo que madruga, el yo que no tiene disciplina, el yo que es muy cumplidor. Ese yo no puede practicar el arte de existir porque ignora lo que es el amor. Es un yo que ignora la plenitud de ser. Ese yo vive en el tiempo. Persigue la realización, persigue la paz, persigue la plenitud, persigue el amor, como un hámster en su rueda. Practicamos el arte de soltar, la identificación con ese yo. Lo dejamos caer, dejamos de identificarnos con él. Y, como por arte de magia, descubrimos que lo que ese yo perseguía sin éxito, está aquí. Ahora. Siempre está aquí. Ahora. cualesquiera sean las circunstancias cualesquiera sean las condiciones el instante presente nos ofrece la vida en su plenitud nos ofrece la paz la quietud el silencio la práctica del arte de soltar no produce la paz la paz ya es la práctica del arte de soltar no produce la plenitud la plenitud Y
SPEAKER_00ahora, Jorge te abre su espacio de consultor existencial. En la consulta, te propone mapas y caminos posibles para evitar el sufrimiento inútil en tu diario vivir. Escribe a la consulta. Comparte con generosidad tus dudas, que son las dudas de todos.
SPEAKER_01Hola, Jorge. Hola, queridos oyentes. Jorge, hoy tenemos una pregunta de Ana de Pontevedra. Yo vengo de una familia en la que nunca se hablaba de lo que sentíamos. Si alguien lloraba, se le decía, no hagas drama. Si algo dolía, era, ya pasará. En mi casa el silencio era más fuerte que cualquier conversación. Ahora tengo 34 años y me doy cuenta de que me cuesta mucho nombrar lo que me pasa. Siento cosas, claro, pero no sé cómo ponerlas en palabras. A veces me quedo muda frente a quien quiero. Yo creo, David, que la persona que nos escribe está
SPEAKER_02algo que es muy común en nuestra sociedad, en nuestra cultura. Diría más, es raro que encontremos personas con la capacidad de manifestar lo que está sintiendo en el plano emocional. Sé que en las últimas décadas, tal vez, en las escuelas se está haciendo un trabajo muy importante en ese sentido, con los niños. Porque si esto no se aprende en la infancia, luego de manera espontánea no lo vamos a saber hacer de modo que lo que cuenta esta persona es muy común y seguramente entre nuestros oyentes habrá muchos que se reconocen viviendo lo mismo pero vayamos a la parte técnica del asunto en primer lugar porque es importante tener contacto con las emociones porque antes de poder decir lo que uno siente necesita entrar en contacto con lo que siente y en general todos tenemos diversas estrategias para evitar el contacto con lo que sentimos ¿Por qué es importante contactar con lo que sentimos? Esencialmente porque lo que sentimos lo sentimos en presente. Lo estamos sintiendo ahora. Y lo que sentimos, las emociones, son información acerca de cómo estamos viviendo algo en nuestra vida. La importancia de todas tomar contacto con lo que sentimos, se deriva de tener una buena información, de enterarme de cómo estoy viviendo una determinada situación en tiempo real. Porque si yo no contacto con esa información, si no me entero, voy a actuar en base a una información antigua. que he acumulado en la memoria a través de creencias, a través de opiniones, a través de cosas aprendidas, pero no estaré presente en lo que me toca vivir. La respuesta que yo podré dar a lo que la realidad me está pidiendo será pues una respuesta generalmente poco adecuada porque me falta la información presente evitamos contactar con las emociones porque vivimos con la creencia de que no estamos preparados para soportar ese flujo emocional Y por lo tanto hemos aprendido estrategias de sustitución y de evitación. Hay cosas que nosotros sabemos que podemos experimentar. Hay personas, por ejemplo, que ante situaciones muy diversas reaccionan con rabia, con ira. en ocasiones donde la situación necesita y justifica esta emoción, y en ocasiones donde no necesita esa emoción y no la justifica. Pero, en nuestro ejemplo, la rabia es una emoción que esa persona está habituada a experimentar, Y la usa como una suerte de joker. ¿Por qué? Porque es algo que sabe que ahí se encuentra familiarizado y que con la rabia no sufre demasiado. O porque ha aprendido a ir a buscar energía para la acción en la rabia. ¿Por qué ocurre esto? Porque casi todos tenemos una emoción negada. Generalmente esto viene del ámbito familiar. Hay sistemas familiares en los que ciertas emociones están negadas por traumatismos vividos tal vez en generaciones anteriores. Fíjate que la persona que nos escribe esta pregunta, desde Pontevedra, España, nos dice que en su familia en general ha habido poco contacto con la información proveniente de la enfermedad. de las emociones no sólo alguna emoción sino en general lo emocional ha sido como dejado de lado por creencias muy arraigadas por ejemplo no se puede estar triste porque eso debilita no se puede tener miedo porque eso te inhabilita y así en cada emoción algún tipo de explicación que viene a decir que no te sirve para vivir. no te favorece, no te fortalece tener una información y entonces tendrás que actuar en base a unos patrones preestablecidos, aprendidos desde la más tierna infancia para no entrar en esa parte sensible de la experiencia. Claro, a esta persona le dicen en terapia que explique lo que siente. ¿Por qué? Porque De lo que se trata es de que podamos avanzar hacia una experiencia sentida de la vida. Si nosotros bloqueamos todo contacto con nuestra experiencia interna, nuestra experiencia emocional, dejamos de tener una vida sentida y en cambio tenemos una vida sin sentido. Y entonces, a partir de allí, empezamos a buscar darle sentido a nuestra vida. a través de hacer cosas, a través de obtener cosas, o de saber, o de aprender, pero básicamente a través de hacer y tener. Fíjate todo el trasfondo que hay en esta pregunta y en esta preocupación sobre el contactar con lo que estoy sintiendo aquí y ahora. Por eso la mayor parte de los procesos terapéuticos están orientados hacia conseguir que la persona contacte con lo que siente. Contactar con lo que uno siente es sinónimo de volver al presente. Volver al presente implica salir de la infancia porque si nosotros no damos una respuesta a lo que la vida nos pide desde el presente, necesariamente estaremos dando respuesta desde el pasado y ese pasado es nuestra infancia. Por lo tanto, ante muchas situaciones nos sentiremos incapaces como niños pequeños, carentes de toda responsabilidad a la hora de vivir las cosas. Yo recuerdo que responsabilidad significa habilidad para dar respuesta y si nosotros no asumimos responsabilidad porque no actuamos desde el presente nuestras respuestas a los requerimientos de la experiencia no serán adecuadas siempre estaremos en un sufrimiento. La persona que nos consulta pide herramientas, cómo ir hacia el contacto. Sin duda que la práctica más eficaz para ello es la práctica de meditación porque meditar significa entrar en un estado de conciencia presente la práctica de meditación consiste en estar consciente de lo que estoy experimentando en este momento y en este momento estaré siempre experimentando sensaciones corporales emociones pensamientos fantasías deseos y simplemente me daré cuenta tendré información de lo que estoy experimentando ahora la meditación es eso con la práctica si uno por ejemplo hace una práctica como el zazen que es la que tú practicas que es la que yo practico que significa simplemente estar sentado simplemente estar sentado en una cierta postura consciente de lo que estoy sintiendo en este momento cada día me voy habituando familiarizando con ese flujo de información tanto en el orden corporal puede ser un dolor puede ser una molestia puede ser la respiración puede ser el contacto con el suelo si estoy de pie o sentado el contacto del aire con mi rostro hay infinitas sensaciones que si nosotros empezamos a abrir nuestra atención a ellas empezamos a captar con más sutileza primero nos enteraremos de las más groseras de las más intensas y luego con la práctica empezaremos a hilar más fino podremos aprender a sentir si tengo tensión en los ojos si mi lengua está distendida o no si los dedos de mi mano están tensos o no si me entrecejo está tenso o no es todo una cuestión de ir detectando como la energía circula en nuestro cuerpo y la emoción es otro tipo de movimiento energético que también empezamos a detectar me entero si estoy triste pero además también estoy enfadado o si tengo algún temor alguna aprehensión y luego también empiezo a observar el paisaje mental cuáles son los pensamientos que me vienen con qué recurrencia son muy variados o vuelvo siempre a dos o tres discursos dominantes claro si yo cada día dedico un tiempito a observar esto luego no hace falta estar sentado en sacen para enterarme se vuelve como una especie de hábito de realmente estar en contacto con lo que estoy experimentando en el cuerpo cuando camino por ejemplo la sensación de los pasos que doy, los olores, los sabores, los colores, todo lo que nuestros órganos de los sentidos están captando del mundo externo y de la propia obsesión interna, empiezo a enterarme y empiezo a vivir en un mundo sentido. Y las personas pueden preguntarse, ¿pero para qué esto? Para nada, para simplemente eso, vivir en un mundo sentido. Y entonces no hace falta que yo eso luego lo utilice desde un yo que busca no sé qué cosa. no es en el instante mismo donde ya se realiza la experiencia de estar en un mundo de sensaciones en un mundo de emociones es decir en el presente experimentando la vida en el presente claro cuando esto ocurre toda la vida toda la experiencia se empieza a llenar de sentido de cosas sentidas Y por lo tanto, me preguntaré mucho menos acerca del sentido de mi vida, porque mi vida estará desbordante de sentido. Y eso trae mucha paz mental, eso trae mucho equilibrio interno, mucho silencio, mucha serenidad, mucha conexión con el presente. Este tema, sin duda, lo venimos abordando en el podcast desde otros ángulos casi cada vez, porque es la esencia... Tenemos una pregunta anónima. Desde
SPEAKER_01adolescente tengo la necesidad de escribir. Es como una voz interior que me empuja a contar historias y a inventar mundos. Pero hay también otra voz más fuerte a veces que me repite, eso no sirve, es una tontería, nadie vale esto. He empezado varios cuentos, incluso una novela, pero nunca termino nada. El miedo a no ser suficientemente bueno me frena. Me comparo a otros y siempre salgo perdiendo. Tengo 41 años y una parte de mí siente que ya es tarde, que si no logré antes, no tiene sentido insistir. ¿Cómo se hace Jorge para seguir creando cuando la duda vive dentro tuyo? ¿Cómo se cala, al menos cómo se abraza esa voz que te dice que no sois capaz?
SPEAKER_02Esta pregunta también seguramente encontrará mucho eco en muchas personas no necesariamente con el tema de la escritura pero puede ser en otras actividades artísticas, gente que quiere hacer música o gente que quiere pintar o hacer teatro o danza o incluso en actividades de cualquier orden, donde se presenta el mismo tipo de cuestionamiento. Por un lado, el deseo de hacer algo, y por otro, el miedo a no ser suficiente. Esta persona dice no ser suficientemente bueno en la actividad. Yo antes que dar una respuesta a cómo salir de esto me parece que cualquier persona que se sienta representada por esta pregunta conviene que primero intente darse cuenta de cómo hace para generar esta situación si nosotros no tomamos conciencia de cómo generamos una situación interna difícilmente podremos tomar conciencia de cómo hacerlo a la inversa como dejar de hacerlo porque en realidad no hay nada que hacer con simplemente dejar de hacer lo que viene haciendo hasta ahora ya le ayudaría pero para ello necesita tomar conciencia de cuál es su mecanismo el mecanismo por el cual se bloquea y se impide avanzar en lo que quiere hacer Si observamos la pregunta, veremos que la persona que nos consulta dice que se compara. Se compara, supongo, con otros escritores, se compara con otras personas. Esto no sólo ocurre a la hora del hacer una práctica artística. Muchas personas se comparan con otras personas en tanto ser artístico y generalmente en la comparación se encuentran por debajo. Luego, si son honestos y se observan con rigor, descubrirán que hay zonas más oscuras en las que se comparan y quedan por encima. Es decir, que reconocen más fácilmente que pierden en la comparación pero si observan verán que por otro lado ganan en muchas comparaciones es decir se sienten superiores a otras personas lo admiten menos les cuesta más admitirlo es más fácil admitir que me siento por debajo que me siento superior pero el hecho es en sí es lo mismo es el fruto de una comparación que quiere decir que esta persona persona se compara con otros escritores, que él se identifica con lo que escribe. Y al identificarse con lo que escribe y compararse con lo que escriben otros, no está comparando un texto con otro texto, sino que se está comparando él con otras personas, porque él se identifica con su obra. Esto es el típico proceso de identificación egoica, lo que en el budismo se llama apego al ego. El ego, por definición, se siente incompleto. se siente insuficiente entonces lógicamente si yo me identifico con lo que escribo no me sentiré suficiente no me sentiré válido porque no estoy comparando el texto sino que estoy comparando quien supuestamente yo soy pero si voy a seguir creyendo que yo soy mis obras por ejemplo o que yo soy mis opiniones o que yo soy mis conocimientos o que yo soy mi ignorancias necesariamente me sentiré mal me bloquearé me bloquearé a la hora de hacer arte como en este caso o me bloquearé a la hora de vivir porque no estaré sintiendo que soy la persona que ya debo ser siempre me estará faltando algo o sobrando algo o ignorando algo y por lo tanto seguiré identificado con el yo que de mejorar que desea aprender esto no tiene salida no tiene ninguna salida porque en tanto yo siga identificándome con lo que hago con lo que pienso con lo que compro con lo que tengo me sentiré mal no podré no sentirme mal y si en algún momento porque tengo una pequeña un pequeño éxito en algo que he hecho me lo creo pues la derrota me espera a la vuelta de la esquina porque eso no dura imagínate que puedo escribir un poema o pintar un cuadro magníficos pero luego tendré que volver a enfrentarme a la página en blanco a la tela en blanco y ahí otra vez tendré que ponerme a prueba para ver si soy la persona que debo ser y cómo voy a demostrar que soy la persona que debo ser y por lo que los demás me aplaudan o me acepten en cuanto artista es decir si aceptan mi obra quiere decir que me aceptan y por lo tanto si me aceptan yo soy válido pero imagínate que un crítico de pronto habla mal de mi obra bueno entonces está hablando mal de mí entonces yo ya no soy válido entonces yo ya no sirvo para nada soy un fracasado porque no no suficiente que mil personas me aplauda basta con que una me critique negativamente para que yo ya entre en la duda porque porque le estoy dando a lo relativo el valor de absoluto hay una consigna que yo siempre trato de transmitir y que seguramente ya la he dado en el podcast que puede quitarnos de esta dinámica de auto lesión porque esta dinámica lo único que hace es castigar nuestra autoestima todo el tiempo. Y la consigna es máximo compromiso con lo que hago o con lo que vivo, mínima identificación. Si yo me dejo de identificar con lo que digo, con lo que hago, con lo que experimento, con lo que tengo, entonces me libero de esta problemática que la persona que nos ha escrito viene explicado y que seguramente muchas personas reconocen en sí aunque no deseen exactamente escribir la solución entre comillas a esta problemática es del orden del autoconocimiento si yo no sé quién soy voy a seguir creyendo que soy mis atributos o mis propiedades o mis defectos. Necesito trascender esa dualidad para poder saber que yo soy plenamente aquí y ahora. Si yo no sé, no me sé a mí mismo, completo un ser completo si sigo identificándome con un yo que se siente separado de todo lo que es tengo el sufrimiento asegurado y puede ser en cualquier orden puede ser en el orden artístico pero puede ser incluso con nuestros hijos imagínate que tú te identificas con tus hijos y tu hijo saca una mala nota en el examen o tu hijo muere a un niño en el colegio puede pasar entonces tú te vas a tener que sentir completamente un fracasado porque te tienes que desidentificar para poder liberarte de semejante afrenta a tuyo y por otro lado imagínate la exigencia que vas a poner sobre tu hijo si tú te identificas con él porque en realidad le estarás pidiendo a tu niño que sea perfecto para poder tú estar tranquilo y nosotros no generamos hijos perfectos generamos hijos humanos y por lo tanto lo vamos a amar tal como es con sus rasgos de carácter con sus manías con sus imperfecciones de todo tipo lo que sea claro Si tú estás identificado con tu hijo, tu hijo va a recibir la información, aunque no se lo digas, de una presión extraordinaria, porque su padre se está jugando el ser o no ser en los resultados de su hijo. Esto es lo que pasa, por ejemplo, en los campos de fútbol para niños, donde dicen, ¿cómo se explica que los padres se enzarcen en semejante violencia y hagan actos violentos? bárbaros porque están identificados y entonces no soportan lo relativo de que a su hijo le hagan un gol o de que el equipo de su hijo pueda perder o de que el árbitro se equivoque. Ellos creen que están pidiendo una justicia, justicia absoluta ya me dirás en qué orden de la vida encontramos justicia absoluta no lo piden es una pobre persona que hace de árbitro a un partido de baloncesto o de lo que sea de unos niños de la escuela y si esa persona posiblemente se equivoca entonces ya es una cosa y perjudica a su hijo claro perjudica a su hijo no perjudica su imagen porque no se da cuenta él cree que está de defendiendo a su hijo y a la justicia cuando en realidad lo que está defendiendo es su ser o no ser y es por eso que no hay relatividad en la reacción porque hay un desespero existencial extraordinario por lo que está proyectando en su hijo y en todo lo que viene de su hijo. Hoy en día hay estadísticas y se sabe que es numerosísimo el registro de agresiones a maestros y profesores por parte de los padres, por las malas notas o por alguna reputación proche que le han hecho al niño muchos padres van y ejercen violencia porque puede ser esto porque protegen a su hijo tanto no porque se identifican con los resultados y un mal resultado o una pequeña sombra sobre su hijo en una asignatura o sobre un comportamiento o de lo que sea los pone en un estado de desesperación tan grande a los padres que se identifican con ese hijo que tiene que ser perfecto que entonces sacan lo peor de sí y no tienen mejor reacción que ir a agredir a quien ha señalado que tal vez su hijo no es perfecto te das cuenta hasta qué punto la locura nos pilla en estos asuntos de modo que no sólo tiene que ver con el arte no sólo tiene que ver con la expresión en todos los órdenes de la vida Si nos seguimos identificando con lo que no somos vamos a sufrir y vamos a generar mucho sufrimiento en nuestro entorno.
SPEAKER_01Tenemos otra pregunta Jorge de María de Madrid. Hace tres meses que me jubilé. Trabajé más de 30 años como enfermera en un hospital público. Mi vida giraba en torno a los turnos, a los pacientes y a estar disponible para los otros. Pensé que cuando terminara iba a sentir alivio y paz. Pero lo que apareció fue un gran vacío. Me despierto sin saber qué hacer con el día. Me siento fuera de lugar, como si ya no supiera quién soy, sin un uniforme, sin un rol. Mis hijos ya son grandes y tienen sus propias vidas. Mi esposo también trabaja y yo me siento como en pausa. ¿Cómo se construye Jorge una nueva identidad cuando la anterior ya no tiene sentido? ¿Se puede empezar de nuevo a los sesenta y pico? Muchas gracias.
SPEAKER_02La pregunta de María la respondo desde alguien que tiene ya setenta y dos. Es decir que le llevo 12 años de ventaja teniendo que reinventarme cada tanto a lo largo de la vida. Parece difícil regenerar una nueva identidad cuando hemos estado identificados con lo que hacemos con el papel que jugamos con el rol que encarnamos porque evidentemente esto termina antes o después termina entonces si yo me identifico con lo que hago en este caso era la enfermería el trato con los pacientes el uniforme cuando por razones de edad dejo de hacerlo, me quedo en la nada, ya no soy nadie y mi vida carece de sentido. Esto sabemos que es muy común en muchas personas que llegan a la edad de la jubilación, que tienen unas depresiones muy profundas porque no encuentran la manera de reinventarse. Sin embargo, también conocemos a muchas personas que viven la misma experiencia y se regeneran y tienen pasiones nuevas y tienen ocupaciones nuevas y su vida está llena de sentido otra vez cuál es la clave para que algunas personas consigan ir hacia más vida Y otras personas, como este caso de María, se queden un poco encalladas. Hay un elemento que es clave en esto y hemos hablado de ello en el segundo episodio del podcast. E imagínate, ahora estamos preparando el episodio número 60 del podcast y volvemos a hablar de lo mismo. Quiere decir que son cosas esenciales que se repiten, que vuelven, porque tienen que ver con el arte de existir. Hay un elemento que María no ha tocado todavía y por eso el panorama existencial se le muestra cerrado. Y es que no ha terminado de aceptar la finitud de ese papel que ella jugaba en la vida, que era el de enfermera. legalmente ha tenido que dejar de trabajar formalmente ha tenido que dejar de ir al hospital pero interiormente no ha aceptado la muerte de ese personaje que ella encarnaba el de la enfermera por alguna razón está teniendo resistencias a soltarlo posiblemente porque piensa que después viene el vacío y entonces es lo que le ocurre aparece el vacío pero es un vacío completamente árido en el que no encuentra razones para seguir en la vida Y este es el riesgo de que cuando las personas no aceptan la finitud, no encuentran razones para relanzarse hacia la vida y se deprimen. Y la depresión es una especie de renuncia a la vida y quieras o no, uno puede estar generando algún medio para salir de aquí, que puede ser luego la aparición de un síntoma, de una enfermedad. de un accidente, de muchas cosas. Pero mientras tanto está sufriendo este vivir sin el sentido que antes su vida sí tenía. Por lo tanto, la clave está en que se pregunte en qué medida todavía no está aceptando el final, la muerte de una etapa de su vida. Ella puede perfectamente, para darse cuenta, recurrir a su pasado. En su pasado ya ha tenido que aceptar la finitud humana. en otras formas. Por ejemplo, cuando sus hijos han crecido y han salido de casa, cuando ella misma dejó de ser una adolescente y se convirtió en una mujer joven, cuando fue madre y dejó de ser una mujer sin hijos. Son todos momentos que han marcado finales y que si los ha podido vivir y relanzarse es porque sin darse cuenta los ha aceptado. Aceptó la finitud y entonces encontró a partir de la aceptación nuevas dimensiones de la conciencia. donde ella empezó a explorar otras cosas de su experiencia en este punto de lo que se trata es de aceptar la finalización la muerte de una etapa de su vida para descubrir una nueva dimensión de la conciencia en la que habrá evidentemente otros valores otros ritmos su mundo interior se volverá a poner hablar de otras cosas pero para ello para que ocurra no hace falta que ella haga nada en realidad lo que tiene que hacer es soltar soltar el pasado y naturalmente aflorará en ella una nueva dimensión energética que querrá agotarse hasta un nuevo final posiblemente entre la edad que tiene ahora y de aquí a seis o siete ocho o nueve años estará utilizando esa nueva carga energética en otras formas que adoptará su vida eso también acabará y habrá que estar atento para saber aceptar ese otro final y cada tanto nos pasa a cualquier edad cada tanto nos pasa que una etapa se acaba porque es como que se agota la carga energética es como que se agota una batería y hace falta un recambio pero tenemos que aceptar que la batería agotó su energía que ella ya hizo todo lo que tenía que hacer vivió todo lo que tenía que vivir experimentó todo lo que tenía que experimentar en esa identidad previa y ahora si acepta esa finitud se le abrirá una nueva carga energética de potencialidad de vida que irá tomando forma en los próximos años hasta agotarse otra vez y así y así hasta que agotamos todas las recargas y nos tenemos que marchar cuando agotamos todas las recargas tenemos que marcharnos y se acaba la conciencia de quien yo soy y se acaba la vida es decir la vida vuelve a relanzarse bajo otras formas pero ya no con la conciencia de un yo que tenemos en la vida cotidiana de nuestra existencia así como fuimos arrojados a la existencia en el momento de nuestro nacimiento seremos sacados de la existencia en el momento de nuestro final pero en el intermedio tenemos muchos entrenamientos de este final vamos viviendo muchos finales para que nos familiaricemos con el otro final son muchas posibilidades pequeñas muertes que tenemos que aceptar para poder relanzarnos hacia más vida. muchas gracias por escuchar este podcast tu presencia completa el sentido de nuestro trabajo en el arte de existir un nuevo episodio estará a tu disposición en 15 días si lo deseas tienes la posibilidad de suscribirte a través de Spotify Apple Podcast o la plataforma de tu preferencia te recuerdo que puedes hacernos llegar tus preguntas para la consulta o la sugerencia de temas que consideres de interés al correo electrónico Para mantenerte al día de las actividades que propongo, talleres de grupo, retiros de meditación, charlas, publicaciones, etc., no dudes en suscribirte a nuestra newsletter o seguir las redes sociales que figuran en la descripción de este episodio. Hasta muy pronto. Soy Jorge Sendner. Ojalá que este podcast sea una fuente de inspiración en tu propósito de hacer de tu vida Un
SPEAKER_00arte, el arte de existir.