el ARTE de EXISTIR
En este podcast Jorge Zentner habla de -entre otros temas- autoestima, autoconocimiento, meditación, creatividad, gestión de las emociones, superación de crisis existenciales, práctica espiritual en la vida cotidiana... Responde a consultas de los oyentes y proporciona herramientas que pueden permitir evitar el sufrimiento inútil, mejorar la comunicación, y relacionarse mejor con los demás en la familia, el trabajo, la pareja…
De un modo sencillo y directo, Jorge aborda las eternas preguntas del ser humano: ¿quién soy?, ¿qué sentido tiene la vida?, ¿cómo experimentar la paz interior y el sentimiento de realización?
ALGUNAS SECCIONES DE el ARTE de EXISTIR:
LA CONSULTA
Los oyentes plantean problemáticas vividas en el trabajo, la pareja, la familia, etc. Jorge ofrece respuestas que no sólo son útiles al consultante, y que no pretenden dar “la solución”: enfoca la situación de manera que el o la consultante pueda encontrar vías de superación. Asimismo, proporciona herramientas concretas, prácticas, cuyo uso redunde en una mejor orientación y en un verdadero fortalecimiento interior. Coordinan esta sección Daiana Belbruno y Davi Carneiro.
Envía tu consulta a la dirección de correo: jorgezentner@elartedeexistir.com
LA VISITA
Los generosos invitados a el ARTE de EXISTIR ofrecen el testimonio de recorridos existenciales inspiradores, vividos con pasión. Son la encarnación de existencias auténticas, con sus luces, sombras, altos y bajos, risas y llantos. En esta sección no se muestran “vidas ejemplares”, sino el latido de la vida, en su infinita riqueza y diversidad de tonos y ritmos.
JORGE CHARLA CON DAIANA y DAVI…
Daiana Belbruno y Davi Carneiro entrevistan a Jorge Zentner, con quien comparten la misma sed, la misma pasión por explorar el infinito misterio de la existencia humana.
TU PREGUNTA
La sección más interactiva del podcast: si deseas participar en este ejercicio de autoconocimiento, escríbenos a jorgezentner@elartedeexistir.com. Concertaremos día y hora para encontrarte con Jorge a través de Zoom o Skype. Trae la pregunta más significativa en este momento de tu vida: es a partir de ella que Jorge Zentner te ayudará profundizar en tu búsqueda personal.
INSPIRACIONES
¿Qué te inspira en la vida? ¿Qué te inspira a levantarte de la cama cada mañana, a reír, a trabajar, a relacionarte con el mundo? Carla Marcos presta su voz y Antonio Mazzei su música al libro de Jorge Zentner
Una voz que me habla. Todo es misterio y todo es luz en el universo de las…
INSPIRACIONES
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CODA es la sección que cierra el episodio, con la música de Antonio Mazzei.
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Para información actualizada de las actividades dirigidas por Jorge Zentner (talleres, retiros de meditación, etc.) suscríbete a la Newsletter.
el ARTE de EXISTIR
El arte de escuchar de verdad
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En la presentación del episodio número 58 de el ARTE de EXISTIR Jorge Zentner explica que para hacer de nuestra existencia un arte no hay formulas o recetas mágicas, se trata de explorar, de experimentar, de vivir conscientemente el ahora.
“La materia prima del arte de existir -dice Jorge- es la conciencia, y el arte de escuchar es una de las habilidades que necesitamos desarrollar. Así, nos habituamos a reconocer las distintas voces de la banda sonora que acompaña nuestra vida cotidiana. El arte de escuchar nos lleva al silencio. Gracias a la práctica de este arte nos damos cuenta de que no somos el Yo que habla en nuestra mente en primera persona del singular. Practicamos el arte de escuchar desde el silencio de nuestro corazón.”
Luego, en la sección “La Consulta”, Jorge responde a tres preguntas de oyentes, sobre la relación con nuestros padres, la relación con nuestros hijos adolescentes y espiritualidad en la vida cotidiana.
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Transcripciones de LA CONSULTA y de otras secciones del podcast
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Participan en la realización de este podcast:
Mesa de redacción: Davi Carneiro
Música y edición de sonido: Antonio Mazzei
Imágenes y grafismo: Mariona Cabassa
Locución: Nujavi Ramirez / Manu Fullola
Producción y coordinación general: Bruno Gargiulo
Dirección y presentación: Jorge Zentner
Bienvenida, bienvenido a El Arte de Existir, el podcast de Jorge
SPEAKER_02Zentner. ¿Cómo hacer de nuestra existencia un arte? Soy Jorge Zentner. Gracias por acompañarme en el episodio número 58 de El Arte de Existir. Para hacer de nuestra existencia un arte, no existen fórmulas o recetas mágicas. Como en cualquier otro arte, estamos hablando más que de una meta precisa y predefinida, de una exploración, de un infatigable buscar y experimentar. Vivimos en un mundo que a menudo nos impulsa a la repetición, la automatización y la inercia. No suelen enseñarnos a observar nuestra propia existencia como una obra de arte en constante creación. Sin embargo, al igual que cualquier otro artista, tenemos y podemos ejercer el derecho a modelar, esculpir y dar forma a nuestra experiencia en el mundo. El poeta crea con palabras, el pintor con colores, el músico con sonidos. Para realizar sus obras tienen que desarrollar diferentes habilidades, pero todos comparten una misma actitud Habitar el presente. Porque la creación siempre es fruto del ahora. La materia prima del arte de existir es la conciencia. También cada uno de nosotros, para realizar su obra, necesita profundizar en la práctica de numerosas habilidades artísticas que están a nuestra disposición. En este episodio del podcast me quiero referir a una muy importante, el arte de escuchar. En todo momento tenemos la oportunidad de practicar el arte de escuchar. Nuestro mundo interno tiene una banda sonora. Podemos escucharla conscientemente. Escuchar conscientemente significa prestar atención y acoger sin juzgar lo que en nuestra mente nos vamos diciendo momento a momento. Cuando practicamos el arte de escuchar, nos habituamos a reconocer las distintas voces de esa banda sonora que acompaña nuestros pasos por la vida. El arte de escuchar no consiste en clasificar esas voces, en seleccionarlas por categorías, tales como voces optimistas, voces sabias, voces saboteadoras, voces críticas, etc. Hay técnicas científicas que se ocupan de esta categorización. El arte es otra cosa. El arte de escuchar es una forma de practicar la plena presencia. Cuando practicamos el arte de escuchar, renunciamos a toda voluntad de intervenir. El arte de escuchar nos lleva hacia el silencio. Sin silencio no hay escucha. El arte de escuchar es también el arte de callar. cuando callamos para de verdad escuchar podemos tomar conciencia de que no somos esas voces esa banda sonora de nuestro diario existir gracias a la práctica del arte de escuchar nos damos cuenta de que no somos el yo que habla en nuestra mente en primera persona del singular de que no somos tampoco el yo en primera persona que escucha. Somos la escucha de la banda sonora. Somos la atención abierta y sin juicio. No ponemos ningún obstáculo a lo que resuena. no aferramos nada de lo que resuena, no rechazamos nada de lo que resuena, no pretendemos hacer algo con lo que escuchamos. La práctica del arte de escuchar es también la práctica de renunciar a hacer. Simplemente abrimos nuestro corazón a la banda sonora. Practicar el arte de escuchar nos familiariza con las voces, los discursos, las narrativas, las tonalidades de la banda sonora que acompaña nuestro día a día. Practicamos el arte de escuchar desde el silencio de nuestro corazón. Aprendemos así a reconocer los ritmos, los tonos de las voces que conforman nuestra banda sonora. La práctica del arte de escuchar nos permite darnos cuenta de nuestros diálogos internos, de nuestros monólogos y darnos cuenta es sinónimo de dejar de identificarnos, es sinónimo de pasar a reconocernos en una conciencia despierta silenciosa vacía amorosa cuando practicamos asiduamente el arte de escuchar nuestra banda sonora cambia radicalmente nuestra manera de escuchar a los demás si podemos llevar este arte a la escucha del otro podemos recibir las palabras del otro desde el silencio del corazón sin confundirlas con quien el otro es también el otro está habitado por una banda sonora hecha de voces a veces contradictorias a veces incoherentes a veces prepotentes a veces sumisas no somos nuestra banda sonora el otro tampoco es su banda sonora yo y tú yo y el otro somos el mismo silencio nos encontramos en el silencio Para acudir a esta cita, dejamos de prestar atención a nuestras narrativas individuales, a los discursos protagonizados por yo, mí, mío. Dejamos de inyectarle energía a esas historias en primera persona del singular que constituyen nuestra banda sonora. Entonces, súbitamente, nos damos cuenta de que el silencio ya es, siempre está aquí. Necesitamos esas narrativas, esas historias, para consolidar la ilusión de un yo estable, fijo, duradero en el tiempo y separado de todo lo que es. Invertimos muchísima energía en mantener viva esa ilusión. Practicamos la atención al instante presente para rasgar ese velo, para liberarnos de ese obstáculo. Tal es el arte de escuchar. El cuchillo que rasca ese velo es el silencio. El silencio nos libera. El silencio nos saca del engaño. es en el silencio donde podemos contactar con quienes de verdad somos ahora sin historias por eso nos damos cita en el silencio dejamos de alimentar con la energía de nuestra atención esos relatos que construyen una identidad siempre sufriente una identidad hecha de pasado y que apunta a un futuro que imaginamos y deseamos Cultivamos la atención al instante presente, la conciencia del ahora, la presencia. Dejamos así de reconocernos en los contenidos de esa narración titulada Yo, mi vida. Y empezamos a reconocernos en el contenedor, en ese espacio infinito, vacío, silencioso, amoroso, donde resuenan, podemos observarlo, las narrativas del yo, la banda sonora de nuestro ego. No necesitamos cambiar nada en esas narrativas. No necesitamos curar nada. No necesitamos mejorar nada en esas historias. Solo necesitamos reconocerlos como lo que son, relatos, discursos, recuerdos, pensamientos, experiencias, banda sonora. La aceptamos, la acogemos, le brindamos espacio, pero no nos identificamos con ella. Dejamos de alimentarla, de nutrirla, de inyectarle vitalidad con nuestra atención. Cuando Cuando practicamos el arte de escuchar, nos damos cita en el silencio, nos permitimos ser en el ahora, nos permitimos tomar conciencia de ser ahora, nos permitimos no tener nada que contar, nada que decir. dejamos de insistir en nuestras diferencias, en nuestras singularidades, en nuestros dramas y empezamos a reconocernos en el silencio que compartimos con los demás, en lo que tenemos en común, en lo que nos hace uno con todo lo que es. Nos damos cita en el silencio para debilitar la dominante insistencia de ese yo que solo se concibe separado ajeno, aislado y que en consecuencia teme a la vida. Aquí y ahora podemos practicar el arte de escuchar. Es una de las muchas habilidades que tenemos a nuestro alcance para hacer de nuestra existencia un arte, el arte de existir.
SPEAKER_00Y ahora, Jorge te abre su espacio de consultor existencial. En la consulta, te propone mapas y caminos posibles para evitar el sufrimiento inútil en tu diario vivir. Escribe a la consulta. Comparte con generosidad tus dudas, que son las dudas de todos.
SPEAKER_01Yo me llamo Martha y tengo 47 años. Tú has hablado, Jorge, en otro episodio del podcast sobre la importancia de estar agradecidos y de honrar a nuestros padres. Desde pequeña, las palabras y la actitud desconsiderada de mis padres me han hecho mucho daño y por mucho que lo intente, no consigo perdonarlos. Quiero sentir agradecimiento hacia ellos, pero hasta hoy lo único que se dedican es Es a criticar todo lo que hago. ¿Cómo puedo sentir agradecimiento sincero hacia ellos? ¿Qué debería hacer en este caso? Ellos merecen también mi agradecimiento y que yo intente construir una buena relación con ellos. buena relación con
SPEAKER_02ellos. Está claro que no nos podemos obligar a sentir algo. A ella no le sale naturalmente en este momento el sentirse agradecida hacia sus padres. De nada vale que lo diga con la boca o que se imponga un agradecimiento que su organismo no está experimentando. Lo que está experimentando, por lo que cuenta, son emociones muy dolorosas y tiene una larga lista de reproches y de quejas respecto de sus padres. Posiblemente esto se deba a que esas heridas que ha recibido están predominando sobre el amor, cosa que tal vez también le ocurrió a sus padres. en lugar de que predominara el amor, sus padres no han podido llegar a esa instancia que trasciende lo emocional y no le han manifestado en la cantidad o en la profundidad que ella necesitaba ese amor que ahora sigue reclamando. Es muy común que los adultos tengamos esta actitud cuando nos cuesta tener una visión, los amplia. No recuerdo qué hombre de la iglesia católica dijo hace muchos años que necesitamos un corazón limpio para ver claro. Lo que Marta nos está diciendo es que ella sólo está viendo una parte menos luminosa de sus padres, tal vez porque los está mirando desde el mismo lugar que sus padres ¿Cómo pudo llegar a la edad que tiene ahora? cómo pudo atravesar los primeros años de su vida sin la aportación, sin la ayuda profunda de sus padres. No para justificar nada de lo que sus padres supuestamente hicieron o dejaron de hacer, sino simplemente para que ella pueda alcanzar una visión un poco más amplia y pueda ver lo que hoy no está viendo todavía. sólo está viendo lo que no le dieron y lógicamente si a eso no lo equilibra con lo que sí le dieron para que ella pudiera prosperar, vivir, le va a salir siempre una cuenta pendiente de sus padres y por lo tanto es muy difícil que ella pueda manifestar agradecimiento porque no está reconociendo todo aquello que puede agradecer. Y aquí no se trata de poner en la balanza lo que me de luminoso y lo que me dieron de oscuro. Lo oscuro y lo luminoso forman parte de lo uno y tenemos que saber que nuestros padres sin duda fueron humanos, son humanos, en ese sentido son imperfectos. No podemos ir a buscar ese agradecimiento hacia nuestros padres en esta dimensión dual de la realidad. Necesitamos acceder a una dimensión que trascienda esta esta dualidad. Porque justamente si algo valioso nos aportaron nuestros padres es que podemos experimentar esta dimensión trascendente. Si nosotros podemos experimentar esta dimensión trascendente es porque en nuestros padres esta dimensión está presente. Solo que si yo me quedo en lo relativo no veo lo trascendente en mis padres, no veo lo sagrado en ellos. Y por lo tanto es imposible que yo me sienta agradecido porque no estoy reconociendo esa dimensión que ellos me han dado también. Cuando yo hablo de agradecer a nuestros padres, no lo digo en beneficio de nuestros padres, lo digo en beneficio propio, porque me es necesario reconocer en mí esta dimensión trascendente. Si no, solo reconozco esta parte en la que estoy herido porque no me dieron el amor incondicional que yo necesitaba en la infancia. Todos podemos, en alguna medida, que dejarnos de que no nos dieron ese amor incondicional en la infancia, porque es imposible. Quiero decir que por mucha devoción que nuestros padres y mucha atención que nos den, es imposible que nos lo den todo en la dimensión en la que nosotros estamos necesitados, porque justamente la tarea de nuestros padres es la de acompañarnos Entrar a la dimensión de lo relativo y entraremos a lo relativo, realizaremos la dimensión de lo relativo frustrándonos, frustrándonos de que no estemos capacitados para seguir viviendo en lo absoluto. el niño viene de lo absoluto pero su experiencia en la tierra tendrá que hacerla transitando lo relativo y esa es la función también de los padres por lo tanto hay algún momento en el que vamos a quejarnos de que nuestros padres no han sido perfectos y si no han sido perfectos no pueden serlo lo cual no quita que nuestros padres tengan una dimensión que trasciende lo relativo en el sentido en que han sido agentes de la creación e independientemente del carácter, independientemente de la cultura, independientemente del tiempo que disponían para atendernos, ellos nos han dado el ser y al darnos el ser nos han constituido de toda la información que durante infinitas generaciones se ha ido acumulando a lo largo de la experiencia de miles y miles y miles de individuos para que hoy yo pueda ser quien soy. Nosotros llevamos en cada una de nuestras células la información de una experiencia vivida por infinitas generaciones. Hemos recibido eso a través de unos intermediarios que han sido nuestro padre y nuestra madre. Si no nos damos cuenta de ello, si no nos vemos a nosotros mismos como parte de una unidad sin tiempo en la que siempre hemos sido y siempre seremos, no podremos reconocer, no tendremos esa visión clara y para ello necesito un corazón limpio. Necesito no mirar o juzgar a mis padres desde la mente, desde la moral, desde muchas otras instancias porque sobre todo me condeno, me condeno a vivir como si yo hubiese caído del cielo hubiese salido de una planta o no perteneciera a todo lo que es no fuera parte de todo lo que es. Entonces, yo admito perfectamente y sabemos que hay padres, lo digo padres, padres y madres, ¿no es cierto?, que tienen actitudes realmente penosas con los hijos, por las razones que sean, en todo caso seguramente porque no se sienten bien, porque están presionados por alguna adicción, porque tienen éxito, ellos mismos, traumas. Admito que haya mucho trabajo por hacer para limpiar nuestro corazón. No se trata de ignorar lo que ocurre, no se trata de ignorar los traumas, no se trata de ignorar lo que nuestros padres han hecho o hacen todavía. Marta, en su pregunta, dice que aún hoy, que ella es una adulta, sus padres no hacen más que criticarla, ¿verdad? No está hablando sólo de una actitud en su infancia, sino que incluso ahora la relación con ellos no es fluida, no es lo suficientemente amorosa. Yo lo que le sugeriría es que se preguntara, ¿qué pueden estar sintiendo mis padres para criticarme ¿qué pasa en ellos para que tengan esta actitud con su hija? ¿cuál es la experiencia interna? ¿qué les puede estar pasando? ¿Qué pueden estar sintiendo? Y para enterarse de esto, lo primero que tiene que hacer es conectarse con lo que ella está sintiendo. ¿Qué le hace sentir esas críticas de sus padres? ¿Y en qué medida sus padres no están poniendo en altavoz unas críticas que ella misma se está haciendo? Que se lo pregunte con honestidad Porque si las críticas de sus padres le afectan como parece que le afectan, podemos sospechar que ella en su mundo interior también ha heredado esta manera de tratarse. No olvidemos que en su carta ella se queja y critica a sus padres, o sea que de algún modo nos está diciendo que su actitud para con sus padres es la misma que sus padres tienen con ella. Por lo tanto podemos sospechar de que ella misma está viviendo aquello de lo que se queja. No olvidemos que los padres son las personas más próximas y en cuanto personas más próximas son el espejo más cercano que tenemos y en ese espejo de los seres más cercanos es donde más podemos ver lo que Carl Jung llamó nuestra sombra. aquello que está fuera de nuestra conciencia. La gente que está a nuestro alrededor constituye un espejo en el cual podemos ver esa parte que se nos escapa a la conciencia. Son como fragmentos de nuestra conciencia que vemos en el exterior para poder darnos cuenta, para poder integrarlos a nuestra conciencia. Allí yo le sugeriría Quería a Marta que hiciera un pequeño trabajo de observación y... hay un instrumento muy potente para trabajar con ello que se llama el trabajo de una mujer que se llama Byron Katie y creo que hemos hablado alguna vez de ella en el podcast y yo le sugiero que lo busque en internet y que busque los vídeos de Byron Katie en youtube es una técnica muy sencilla pero muy potente que nos permite reintegrar a nuestra conciencia todo aquello que estamos proyectando. Lo que quiero decir con esto es que si ella ya ahora es una mujer adulta y viene arrastrando esta situación, está claro que no le puede pedir a sus padres que se la solucionen. Es a ella a quien le toca ver en sí misma cómo puede limpiar su corazón ¿Y cómo puede llegar a un amor que le permita una visión más clara? y no solo de la mitad de lo que está viviendo o de la mitad de lo que le están mostrando sus padres. Si tiene hijos, yo le sugeriría también que hiciera algún trabajo de observación en su relación con sus hijos, porque no sería extraño que mucho de lo que se está quejando hoy de sus padres lo estuviera reproduciendo o queriendo compensar en la relación con los hijos.
SPEAKER_01Hoy tenemos una pregunta de María. Soy madre soltera de dos hijos, uno de 6 y otro de 15 años. Con el mayor y a casa no hablamos. Se encierra en su cuarto y cuando intento acercarme, Me responde mal o simplemente me ignora. Cada conversación termina en discusión o en silencios incómodos. Me duele no saber cómo acompañarlo. ¿Qué puedo hacer, Jorge, en esta situación para que no me sienta que soy su enemiga? ¿Y cómo puedo comunicar mejor con él sin que se sienta juzgado?
SPEAKER_02María está viviendo la experiencia de gran parte de los padres de adolescentes. Es muy común esa situación. Me ha tocado vivirla. De algún modo todavía la vivo. Nuestros hijos nos ponen a prueba y nos obligan a hacer una reflexión sobre cómo relacionarnos con ellos. Básicamente, yo le sugeriría a María que tome en consideración que su hijo está pasando por una etapa difícil de transformación. Está saliendo de la infancia, entrando en la juventud, por algo se llama adolescencia, ¿verdad? Por algo es una edad conocida como ingrata, ingrata porque sobre todo para el que la vive, pero también para las personas que la rodean. El niño en ese momento no se encuentra bien en su piel, no se encuentra bien en el mundo, está buscando su identidad, se está enfrentando a un montón de cambios y naturalmente expresa eso en su entorno más referencial que son los padres. La primera cosa que tenemos que tener en cuenta en estos casos es justamente estar lo suficiente lúcidos y no es fácil con un hijo para poder preguntarnos qué me está haciendo sentir mi hijo con esta actitud nuestra reacción es siempre de saltar sobre el otro y criticar y enfadarnos porque evidentemente el hijo frustra a maría ella espera otra cosa y el hijo no se la da y por lo tanto se frustra y si entramos en modo automático nos enfadamos y reaccionamos sube la rabia sube la reactividad y eso genera aún peor comunicación con el hijo por mi experiencia yo lo que diría que funciona muy bien el preguntarnos qué es lo mío en esto no estamos completamente fuera del mecanismo de la proyección que hablábamos en la pregunta anterior, ¿verdad? ¿Qué es lo mío en esto? Si María se pregunta qué es lo suyo en eso, podrá ahondar en su propia experiencia, tomando en cuenta que hay una ley según la cual El punto causal de lo que sentimos siempre es interno. Ella, si se basa en las apariencias, creerá que lo que ella siente se lo causa su hijo adolescente. Pero si aplicamos esta ley universal de que el punto causal está en nuestro interior, veremos que no es su hijo el que le causa lo que ella siente. Su hijo actúa de una cierta manera. pero no sabemos qué hace ella con lo que su hijo le está mostrando. Todo lo que nosotros vivimos en el mundo, sea la relación con los padres, la relación con los hijos, la relación con el trabajo, lo que pasa en el mundo de la política, la sociedad, todo tenemos que verlo como una propuesta. La vida nos propone algo. En este caso, la vida nos propone, a través del hijo adolescente, una situación determinada. ¿Qué hago yo con esta propuesta de la vida? Esta es la pregunta que uno se tiene que hacer. No puedo exigirle a la vida que me proponga sólo las cosas que me gustan, porque no funciona, no es así. La vida me va a proponer mucha variante de posibilidades, porque yo tengo que experimentar una gama amplísima de emociones para poder tomar conciencia. porque las emociones son las que nos permiten procesar la conciencia, darnos cuenta, conocernos mejor, darnos cuenta de cómo funciona la vida, cómo funciona la realidad, cómo genero mi propia realidad. Entonces, el hijo le propone X. Ella se tiene que preguntar, ¿qué hago yo con esto? ¿Qué me estoy diciendo a partir de lo que mi hijo me propone? Y verá que cuando recibe esa propuesta está elaborando un discurso. Y ese discurso que ella elabora no se lo da el hijo, lo elabora ella. Y ese discurso le genera nuevas emociones, nuevas actitudes, nuevas frustraciones. Entonces lo primero sería preguntarse, muy bien, ¿qué es lo mío aquí? ¿Qué me está haciendo vivir mi hijo cuando se encierra en la habitación, cuando entra en un pozo de silencio, cuando me responde mal? ¿Qué es lo mío? Entonces ella podrá hacer una revisión de sí misma, podrá recordar su propia adolescencia, su propio malestar en muchos momentos. Los niños y los adolescentes tienen una manera muy suya de comunicar. no siempre manejan el verbo como nosotros porque no están maduros para ello y sabemos que entre los adultos no todos estamos maduros para comunicar porque para comunicar bien primero tengo que saber conectar con lo que siento y darle un verbo darle una palabra esto no es evidente no todo el mundo ha aprendido a hacerlo ni nos enseñan mucho a hacerlo entonces ¿cómo comunican los niños y los adolescentes? pues muchas veces haciendo no sentir lo que ellos sienten. Con su actitud generan en nosotros todo un mundo emocional que es como una réplica de lo mal que ellos están sintiendo. Claro, si nosotros comprendemos eso, si nos damos cuenta de que es así, entonces veremos que sí están comunicando, solo que no están comunicando en el mismo código. Tenemos que aprender a decodificar esa comunicación. Es decir, ok, la primera cosa es ¿qué estoy sintiendo yo? Porque entonces tal vez me entere de lo que esté sintiendo él. Él no me lo puede decir con palabras, él me lo dice con palabras. con actos que me generan a mí una reacción una vez que yo me doy cuenta de eso estoy como desarmando la dinámica de la mala comunicación ya no estoy afirmando que mi hijo no comunica conmigo sino que su silencio su encierro sus malos gestos son una comunicación muy nítida que la puedo leer, tendré mucha información acerca de lo que él está viviendo y me podré acercar y relacionar con él desde otro lugar, ya no desde la frustración y desde la desconexión, sino que veré que hay una conexión muy profunda porque este muchacho le está transmitiendo, dando a entender y a experimentar lo que él está viviendo. Y a partir de allí puede modificar mucho la relación con el hijo. Aquí hay un tema que es la comunicación, solo que uno habla en una lengua y el otro habla en otra. Entonces es cuestión de ir a encontrar el código que me permita leer lo que el chico me está diciendo. Y esto cambia mucho la dinámica, porque si el niño se siente entendido, comprendido, no necesitará seguir diciéndome lo mismo. él evolucionará en su comunicación y me dirá otra cosa, y me lo dirá tal vez en el mismo lenguaje, que es cambiando su actitud, evolucionando, y sobre todo, si yo entiendo su comunicación, comprenderé que él está sufriendo, que no está viviendo así para dañarme, sino que está viviendo así porque no encuentra otra manera y está metido en un pozo de sufrimiento y tal vez es un modo de estar pidiendo una ayuda pero yo tengo que entender su demanda porque si no no la voy a ni siquiera leer como demanda la voy a leer como un acto agresivo como una cosa que objetivamente lo es porque evidentemente un padre se siente muy frustrado que a ese niño que viene cuidando durante 15 años con el que tienes un una relación tan estrecha, de tanto afecto, de tanto cariño, de pronto se te vuelve como un desconocido que te mira mal, que no te habla, que no te dirige la mirada a los ojos, que te esquiva, que se encierra. Pero tenemos que tener suficiente espacio interno como para preguntarnos a ver qué le puede estar pasando a este chico. Y la mejor manera de saber lo que le está pasando es preguntarme qué me está pasando a mí. Porque si yo no me conecto conmigo y lo que yo estoy viviendo y mi propio sentir, difícilmente podré empatizar con lo que está sintiendo la otra persona. Solo estaré en mi frustración, en mi dolor, en mi rabia, pero no me enteraré de lo que el otro puede estar tratando de decir. Yo a María le sugeriría que empezara por preguntarse siempre qué es lo mío y luego hay una fórmula de la que hemos hablado también en otros momentos del podcast la de darnos cuenta de que nosotros podemos cambiar la ecuación de la relación con una persona si cambiamos la energía en la que estamos vibrando ella en este momento está vibrando la frustración en el miedo en la rabia y eso el hijo lo percibe también entonces lo que le conviene es cambiar esa energía y cómo podemos cambiar esta energía pues a través de una práctica muy sencilla que se llama la práctica de la bendición en qué consiste la práctica de la bendición consiste esencialmente en ver al otro con los ojos de dios es decir verlo entero otra vez con el corazón limpio con el corazón no embarrado por todas estas emociones que le causa la frustración y el miedo desde allí ella podrá bendecir en su hijo Por ejemplo, su cariño, su calidad de comunicación, su proximidad, es decir, todo lo que el niño ahora no está encontrando en sí mismo. El padre tiene que ver en su hijo aquello que su hijo todavía no ve en sí mismo. María se tranquilizará y tendrá otros pensamientos desde ese lugar más amoroso y el niño percibirá que la energía en su madre ha cambiado. Hay varias cosas que puede hacer y sobre todo que deje de esperar resultados, que deje de esperar que su niño cambie, que su niño mejore, porque todo eso la va a llevar al miedo y la va a llevar a la esperanza. y claro puede que su niño cambie pero no al ritmo que ella necesita para tranquilizarse y entonces va a regenerar la frustración y el miedo y la rabia que se acerque a vivir más en presente y reconociendo que lo que está viviendo su hijo que es doloroso para su hijo y es doloroso para ella ya es la vida no es que esto tiene que cambiar para que la vida empiece y sea como tiene que ser la vida ya es así como es y sin duda que si ella ve que la vida ya es plenamente así como es en esta situación dolorosa empezará a ver mucha luz también verá que está muy ligada a su hijo verá que su hijo le está proponiendo es decir que la vida le está proponiendo a través de su hijo todo un camino de trascendencia del ego de apertura del corazón de ir hacia más amor de ir a comprender mejor cómo está creando su propia realidad si de una manera un poco dolorosa no lo niego pero es que la vida no siempre nos enseña con colorines y con brillantitos y no en general las cosas más profundas nos llegan a través de situaciones muy difíciles que vea esta situación como un momento de la vida en toda su plenitud esto sí que le puede Y entonces ella misma va a encontrar recursos y va a encontrar que la vida ya es, que su hijo ya es y transmitirle a un adolescente que ya es. es muy importante, porque justamente mucho de su dolor pasa por la sensación de todavía no ser, o de ponerse la obligación de ser quien tiene que ser. Nosotros podemos ayudar mucho con nuestra actitud a nuestros hijos adolescentes, pero tenemos que cuestionarnos y tenemos que verlo como parte de un camino de crecimiento también para nosotros. Ellos son conocidos como instrumentos que nosotros mismos hemos creado y por lo tanto tenemos que asumir esa responsabilidad y abrirnos a esas posibilidades.
SPEAKER_01Ahora tenemos también una pregunta de Alberto. Soy de Madrid y me encantan principalmente los temas relacionados a la espiritualidad. Tengo 45 años, una vida estable, trabajo, familia, pero siento un vacío, como si faltara algo esencial. He leído mucho sobre meditación, pero todo esto me parece muy lejano, como si fuera para otros. Me encanta la idea de tener una práctica espiritual, pero siento que no tengo tiempo. ¿Es posible ser espiritual sin hacer cosas espirituales? ¿Es posible conectar con algo más profundo desde mi vida cotidiana sin tener que dejar todo y irme al Tibete? Muchas gracias.
SPEAKER_02Es el tema de la espiritualidad en la vida cotidiana. Es un tema al que le hemos dedicado todo un episodio en la formación sobre el arte de existir y preparando esa clase que solemos hacer una vez al mes, me di cuenta de que se podrían hacer diez clases y no se agotaría ese tema. En primer lugar, lo que quiero decir es que me da la impresión de que Alberto está bastante confuso respecto a lo que es la espiritualidad y un poco hasta contaminado por una serie de creencias que no vamos a hablar aquí ahora por qué se ha generado, de dónde viene, pero sería muy largo. Lo que me interesa transmitir es mi enfoque de lo que puede entenderse como espiritualidad y básicamente Para mí es sinónimo de autoconocimiento, es sinónimo de arte de existir. Si lo vemos desde una perspectiva de alguien no creyente, porque hay toda una espiritualidad desde la creencia en Dios, que es muy respetable, con sus tradiciones, en distintas religiones, etc. No es el enfoque que yo le doy. Yo le doy un enfoque mucho más cercano a lo que podría ser el budismo, tal vez, sin considerarme budista y digamos que un camino espiritual o una vida espiritual o un sendero espiritual no es nada más que un recorrido de vida concreto en el que intentamos salir de la ceguera, intentamos salir de la ilusión que nos impide vernos como somos y conocernos a nosotros mismos en nuestra auténtica naturaleza. Todo lo que nos que nosotros vivimos en nuestra experiencia son oportunidades para profundizar en esta búsqueda de nosotros mismos y es un poco impropio pensar que esto demanda un tiempo. las 24 horas del día son el tiempo del que nosotros disponemos para profundizar en un camino llamado espiritual o de autoconocimiento no es que el trabajo que donde nos lleva tantas horas sea algo ajeno a un camino espiritual no es que la vida en familia sea algo ajeno a un camino espiritual no es que los momentos de ocio no sean sean apropiados para profundizar en el autoconocimiento. Por lo tanto, la excusa de la falta de tiempo proviene de la ignorancia de lo que es un camino espiritual. Una vez que aceptas que todo es una oportunidad para profundizar en el conocimiento de quién soy, pues entonces ya no me falta tiempo, se soluciona instantáneamente. Luego Está claro que para profundizar en el autoconocimiento hay una puerta de entrada y la puerta de entrada es el instante presente. Por lo tanto se nos brinda a todos en cualquier circunstancia el instante presente. No importa lo que estemos haciendo, no importa si estamos sentados en un cojín de meditación o estamos caminando por la calle o estamos trabajando en una fábrica o distribuyendo mercancía en una furgoneta, eso siempre se hace en el presente, y ese presente es la puerta de entrada al conocimiento de uno mismo. Por lo tanto, tenemos todo el tiempo del mundo a nuestra disposición para profundizar en un camino espiritual. Si tengo que decirlo rápidamente en qué consiste, es trascender nuestro ego, luego trascender esa barrera que me impide verme a mí mismo y concebirme a mí mismo como parte de una unidad. de la que participo por lo tanto hay mil aspectos que se pueden esclarecer a través de prácticas específicas pero una vez que uno pilla el concepto no se trata de hacer prácticas y solo creer que durante esos 15 o 20 o 30 minutos que estoy meditando estoy en una práctica espiritual o en esos minutos en los que estoy rezando estoy profundizando en mi vida espiritual o en las danzas. Hay millones de métodos y de caminos para profundizar en el conocimiento de sí mismo. Por lo tanto, lo que yo le sugiero a Alberto es que ya tiene todo en su mano y no tiene que volverse una persona espiritual. No existe tal cosa. No hay personas espirituales y personas Esto es parte de una leyenda urbana. La palabra es lo que le está, me parece, confundiendo mucho. Está tan cargada de connotaciones un poco tóxicas que le está haciendo daño porque lo hace sentir como que eso no es para mí. Hay mucha confusión. Como dijiste que hay que ir al Tíbet o que hay que ir a Oriente o que hay que aprender japonés o que hay que no sé qué cosa. No, esto todo es mucho más simple. Lo podemos practicar en nuestra vida cotidiana que es el único momento en el que nosotros podemos conectar con nosotros mismos en profundidad. Si tuviera que darle una fórmula que le sirviera como primer paso en su aproximación a un camino espiritual, paradójicamente el primer paso consiste en parar. No se puede avanzar sin parar. Por lo tanto, la idea de avanzar, de ir hacia adelante, ya es un atentado en esta búsqueda de lo que él llama la espiritualidad. La espiritualidad es el aquí y ahora, entonces no hay manera de avanzar. Siempre es aquí y ahora. Y para conectar con el aquí y ahora, lo primero es parar, estar aquí. No sólo parar físicamente, me refiero a parar interiormente, a que nuestra conciencia esté aquí en lo que estoy haciendo. Si estoy lavando los platos, por ejemplo, estar lavando los platos, eso significa parar. Y parar significa abrir la conciencia al momento presente y en el momento presente estoy sintiendo cosas estoy pensando cosas estoy transitando ciertas emociones darme cuenta de lo que estoy sintiendo en mi cuerpo de lo que estoy pensando eso es la vida espiritual esa es la práctica espiritual por lo tanto tú puedes estar en plena acción pero parando, es decir, estando en el presente, buscando todo el poder del ahora, como diría Eckhart Tolle. Ese sería un poco el primer paso, que pare, que se escuche, que se pregunte y que siento, que estoy pensando, cuál es la experiencia interna en este momento, haciéndolo sin juzgar. sin comparar sin querer hacerlo bien hacerlo mal simplemente dándose cuenta de lo que está viviendo eso es lo mejor como primer paso para no pasar como superficialmente por la experiencia sino tratar de profundizar en cada experiencia y no hay experiencias privilegiadas no es más profundo meditar que la lavar el coche por ejemplo hay que quitarse de la mente todas estas creencias y estas leyendas urbanas no tiene por qué estar haciendo yoga que hace muy bien hacer yoga pero no se trata de eso puedes hacer yoga sin ninguna conciencia y puedes caminar por la calle en plena conciencia por lo tanto no es tanto lo que hago como el cómo lo hago la intención con que lo hago Y aquí hay un doble juego entre atención e intención. La intención de estar aquí ahora dándome cuenta de lo que vivo. Ese sería un poco el proceso. Muchas gracias por escuchar este podcast tu presencia completa el sentido de nuestro trabajo en el arte de existir un nuevo episodio estará a tu disposición en 15 días si lo deseas tienes la posibilidad de suscribirte a través de Spotify Apple Podcast o la plataforma de tu preferencia te recuerdo que puedes hacernos llegar tus preguntas para la consulta o la sugerencia de temas que consideres de interés al correo electrónico Para mantenerte al día de las actividades que propongo, talleres de grupo, retiros de meditación, charlas, publicaciones, etc., no dudes en suscribirte a nuestra newsletter o seguir las redes sociales que figuran en la descripción de este episodio. Hasta muy pronto. Soy Jorge Sendner. Ojalá que este podcast sea una fuente de inspiración en tu propósito de hacer de tu vida un
SPEAKER_00arte, el arte de existir.