el ARTE de EXISTIR
En este podcast Jorge Zentner habla de -entre otros temas- autoestima, autoconocimiento, meditación, creatividad, gestión de las emociones, superación de crisis existenciales, práctica espiritual en la vida cotidiana... Responde a consultas de los oyentes y proporciona herramientas que pueden permitir evitar el sufrimiento inútil, mejorar la comunicación, y relacionarse mejor con los demás en la familia, el trabajo, la pareja…
De un modo sencillo y directo, Jorge aborda las eternas preguntas del ser humano: ¿quién soy?, ¿qué sentido tiene la vida?, ¿cómo experimentar la paz interior y el sentimiento de realización?
ALGUNAS SECCIONES DE el ARTE de EXISTIR:
LA CONSULTA
Los oyentes plantean problemáticas vividas en el trabajo, la pareja, la familia, etc. Jorge ofrece respuestas que no sólo son útiles al consultante, y que no pretenden dar “la solución”: enfoca la situación de manera que el o la consultante pueda encontrar vías de superación. Asimismo, proporciona herramientas concretas, prácticas, cuyo uso redunde en una mejor orientación y en un verdadero fortalecimiento interior. Coordinan esta sección Daiana Belbruno y Davi Carneiro.
Envía tu consulta a la dirección de correo: jorgezentner@elartedeexistir.com
LA VISITA
Los generosos invitados a el ARTE de EXISTIR ofrecen el testimonio de recorridos existenciales inspiradores, vividos con pasión. Son la encarnación de existencias auténticas, con sus luces, sombras, altos y bajos, risas y llantos. En esta sección no se muestran “vidas ejemplares”, sino el latido de la vida, en su infinita riqueza y diversidad de tonos y ritmos.
JORGE CHARLA CON DAIANA y DAVI…
Daiana Belbruno y Davi Carneiro entrevistan a Jorge Zentner, con quien comparten la misma sed, la misma pasión por explorar el infinito misterio de la existencia humana.
TU PREGUNTA
La sección más interactiva del podcast: si deseas participar en este ejercicio de autoconocimiento, escríbenos a jorgezentner@elartedeexistir.com. Concertaremos día y hora para encontrarte con Jorge a través de Zoom o Skype. Trae la pregunta más significativa en este momento de tu vida: es a partir de ella que Jorge Zentner te ayudará profundizar en tu búsqueda personal.
INSPIRACIONES
¿Qué te inspira en la vida? ¿Qué te inspira a levantarte de la cama cada mañana, a reír, a trabajar, a relacionarte con el mundo? Carla Marcos presta su voz y Antonio Mazzei su música al libro de Jorge Zentner
Una voz que me habla. Todo es misterio y todo es luz en el universo de las…
INSPIRACIONES
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CODA es la sección que cierra el episodio, con la música de Antonio Mazzei.
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Para información actualizada de las actividades dirigidas por Jorge Zentner (talleres, retiros de meditación, etc.) suscríbete a la Newsletter.
el ARTE de EXISTIR
Relaciones de pareja (1)
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En la presentación del episodio número 52 de el ARTE de EXISTIR Jorge Zentner habla de la gran necesidad que todos tenemos de parar, de hacer una pausa durante nuestra vida cotidiana y tomarnos un descanso del “Yo” que hace, decide, trabaja, controla, etc.
“Descansamos del “Yo” que hace -dice Jorge- para entrar en contacto con el “Yo” que es: “Yo soy”.
Luego, en charla con Davi Carneiro, Jorge se refiere a su trabajo de acompañamiento a parejas que pasan por dificultades en su relación.
En esta conversación, Jorge Zentner destaca la importancia de cuidar la comunicación en la relación de pareja, de aprender a comunicar.
“Comunicar -dice- es poner en común. Y el vector de toda comunicación es la emoción. No puedo transmitir a la otra persona lo que siento si, previamente, no me he permitido entrar en contacto con lo que estoy sintiendo.
Las quejas, las acusaciones, los reproches, las reacciones airadas, son distintas maneras de evitar el contacto con lo que siento. Muchas veces, en lugar de comunicar, agredimos con nuestras palabras, gestos, tonos de voz. Lo más seguro, entonces, es que la otra persona se defienda y que el conflicto crezca y crezca”.
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Transcripciones de LA CONSULTA y de otras secciones del podcast
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Participan en la realización de este podcast:
Mesa de redacción: Davi Carneiro
Música y edición de sonido: Antonio Mazzei
Imágenes y grafismo: Mariona Cabassa
Locución: Nujavi Ramirez / Manu Fullola
Producción y coordinación general: Bruno Gargiulo
Dirección y presentación: Jorge Zentner
Bienvenido a El Arte de Existir, el podcast de Jorge
SPEAKER_00Zentner. ¿Cómo hacer de nuestra existencia un arte? Soy Jorge Zentner. Gracias por acompañarme en el episodio número 52 de El Arte de Existir. Los lunes y los miércoles practicamos meditación a las siete y media de la mañana. En esa meditación de la mañana, cuando contemplamos nuestro paisaje interior, solemos encontrar un panorama más despejado, más limpio y ordenado que cuando nos sentamos a meditar los martes y los jueves por la tarde después de un día de actividades, encuentros, tareas y conversaciones múltiples. Durante las horas que hemos pasado en el estado de conciencia llamado sueño por la noche, y sobre todo si hemos podido dormir bien, profundamente, se ha despejado, limpiado y ordenado nuestro paisaje interior. Es como si hubiera pasado un equipo de limpieza para quitar los restos de la cena, los platos y cubiertos sucios, los manteles usados, las copas con restos de bebida, de modo que podamos empezar el nuevo día ante una mesa limpia y ordenada. Posiblemente cada uno de nosotros pueda reconocer en esa mesa algún asunto, algún tema, algún plato sucio o una mancha del mantel que el sueño no se ha llevado, algo que se ha resistido al equipo de limpieza. Tal vez es algo referido a un mal físico, o a un conflicto laboral, a un desencuentro con un miembro de la familia? ¿Qué es lo que ha permitido al equipo de limpieza, durante la noche, hacer su trabajo? Ha sido la ausencia del yo que vive nuestra vida en el mundo. Durante la noche hemos abandonado lo que llamamos el estado de conciencia egoico. La ausencia del yo que hace, que busca, que tiene, que desea, la ausencia del yo que se frustra, que padece, que triunfa o fracasa, actúa como un potente equipo de limpieza y orden. Necesitamos esa pausa. Es vital para nosotros esa ausencia. Nos resulta necesario que ese yo se ausente durante cierto tiempo, que deje de agitar nuestro interior con su acción y su cháchara. podemos comprender ahora el sufrimiento, el agobio de la persona insomne. La práctica de meditación es una continuidad de esa ausencia del yo que hace, pero estando despiertos, plenamente conscientes, alertas. No es por casualidad que en tantas y tan diversas tradiciones monásticas, las primeras meditaciones y oraciones del día tengan lugar sobre las cuatro o cinco de la mañana, en esos momentos en que el yo que hace está ausente y deja libre el espacio interior. En la primera meditación del día, los manteles están limpios, todo está muy ordenado, la atmósfera es transparente. El yo que hace no ha tenido tiempo de ponerse plenamente en marcha, de agitarse, de hacer. Podemos, pues, disfrutar de la calma, del vacío, de la claridad del yo que es, yo soy. Practicar meditación, abrir nuestra atención al instante presente, es entrar en contacto conscientemente con el yo que es, yo soy. Luego, pocos minutos más tarde, tendremos que echar mano del yo que hace, porque es nuestra herramienta, nuestro instrumento para vivir la experiencia en el mundo. ocuparse de los niños, ir a trabajar, resolver asuntos logísticos. Es muy sano para nosotros a lo largo del día regalarnos momentos de parar, de abrir la atención a la hora, de hacernos conscientes de lo que tocamos, lo que olemos, lo que vemos, lo que saboreamos, lo que oímos, para recordar Para no olvidarnos del yo que es y así no vivir exclusivamente identificados con el yo que hace, el yo que tiene, el yo que gana, el yo que pierde. Si nos damos esas pausas, esos momentos de atención al instante presente, cuando llegamos a la noche, la mesa está menos desquiciada. Entre los platos sucios y las copas a medio beber, las manchas del mantel, las servilletas usadas y los restos de comida, encontraremos espacios impolutos, espacios vacíos, espacios en blanco. Meditar es desplazar la atención hacia los espacios vacíos, allí donde podemos volver a contactar, con el yo que es yo soy cuanto más contacto establecemos con la conciencia de yo soy el yo que hace se vuelve más eficaz gana en confianza y asertividad al yo que hace necesitamos darle la compañía amorosa del yo que es yo soy a esto Le llamamos presencia. La presencia de amor incondicional del yo que es, yo soy, acompaña al atribulado yo que hace para confortarlo en su difícil travesía de la existencia. Cuando nos sentamos a meditar, no tenemos nada que hacer, nada que resolver, nada que decidir. El yo que hace, que decide, no tiene lugar en nuestro cojín de meditación, porque ni siquiera hacemos meditación. La práctica de la atención es un tiempo de intimidad con el yo que es, yo soy. Para ello, nos limitamos a estar presentes con lo que es, aquí y ahora. Desde nuestra presencia podemos observar las aventuras y desventuras del yo que hace. Podemos observar sus deseos, sus carencias, sus estrategias, sus miedos, sus fragilidades. Podemos ver hasta qué punto en muchos momentos se siente incapaz, insuficiente, solo, inadecuado. Le ofrecemos una presencia de amor incondicional. Le ofrecemos un espacio compasivo, amoroso. En todo momento le decimos sí, confirmamos su derecho a existir, validamos su experiencia, tal como es. La vida, a lo largo del día, nos ofrece incontables oportunidades para detenernos y volver a contactar con el yo que es, yo soy, y para contemplar amorosamente al yo que hace, que busca, que desea, y decirle sí, tal como es.
SPEAKER_02Jorge charla con Davi. Un diálogo abierto de corazón a corazón.
SPEAKER_01Hola, Jorge. Hola, queridos oyentes. Yo creo, Jorge, que el autoconocimiento... que conocerse a uno mismo, o sea, conocer nuestra verdadera naturaleza, es algo muy útil en cualquier ámbito de la vida, ¿no? Pero cuando se trata de relaciones de pareja, yo creo que este autoconocimiento puede ser fundamental en la hora de gozar una relación sana y más duradera. En el episodio anterior, Jorge explicaste algunos aspectos de tu enfoque como consultor Yo invito a todos nuestros oyentes que escuchen el último episodio en que Jorge ha hablado más en más detalles sobre este tema. Y mencionaste, Jorge, también que recibía parejas que se enfrentan a dificultades en su relación. ¿Podrías compartir algo de tu experiencia en el trabajo con las parejas, Jorge? ¿Cuál sería, en tu opinión, la importancia del trabajo de autoconocimiento para evitar Sí, David. Es
SPEAKER_00verdad que cada tanto aparecen parejas con dificultades que no pueden sobrellevar solos y entonces piden ayuda. Sabemos que hay muchísimas terapias de pareja con distintas metodologías, distintos enfoques. Yo intento acoger a las parejas con un enfoque diferente al que acojo a las personas individualmente porque entiendo que no es el mismo tipo de trabajo. el que debemos hacer. ¿Qué quiero decir con esto? Quiero decir que en general, casi siempre, las dificultades que viven las parejas tienen como fundamento un problema de comunicación, independientemente de lo que hay para comunicar. El problema fundamental es que la comunicación no es fluida y no es amorosa. Cuando hablamos de comunicar, hablamos de poner en común. Es decir, algo que es individual lo pondré en común con la otra persona. Y el vector de toda comunicación es la emoción. Como tenemos dificultades en contactar con nuestras emociones, en atravesarlas, en gestionarlas, luego tenemos mucha dificultad en ponerlas en común, en decir lo que siento a la otra persona. Una buena parte del trabajo con parejas tiene que ver con la comunicación o en otras palabras con una suerte de aprendizaje de docencia que es necesario hacer acerca de lo que son las emociones y cómo vivir las emociones y cómo conectar con las emociones y cómo no confundir mis emociones con las emociones del otro etcétera, etcétera. El trabajo con las parejas es un trabajo sobre la comunicación. Si habláramos de un cierto protocolo a utilizar con las parejas que llegan a verme, lo primero, obviamente, es detectar y que las dos personas se comuniquen las razones por las que están allí pidiendo ayuda. Y esto parece una obviedad, pero no lo es, porque muchas veces puedes encontrar parejas en las que uno de los integrantes viene a la reunión terapia de pareja o al trabajo que yo les ofrezco, con la intención de separarse. Y la otra persona viene con la intención de proseguir en la relación. Ya ahí hay una especie de equívoco muy grande que es necesario aclarar. Otras veces no, vienen ambos con la declarada intención de separarse y están buscando una manera de separarse que pueda ser factible, pacífica, sobre todo en los muchos casos en que hay hijos. Otras veces, yo diría que la mayoría de las veces, las parejas que llegan están buscando seguir juntas. Quieren seguir juntas, pero no encuentran la manera. No encuentran la manera de sentirse bien, no encuentran la manera de no disputarse todo el tiempo, de no discutir, de no poder superar los... conflictos que la vida cotidiana les está generando. Este sería el primer paso del protocolo de un trabajo con parejas, que exista una claridad de intenciones. No digo una comunidad de intenciones. Porque si hay una persona que por la razón que sea está decidida y determinada a marcharse, a romper con la relación de pareja, es inútil tratar de convencerla porque tampoco tiene sentido. Hay que validar ese sentimiento de la persona, pero lo que hay que encontrar es una manera de mejorar la comunicación e insisto, sobre todo, cuando hay hijos porque una pareja no es eterna pero una familia si lo es entonces allí se genera una dificultad te puedes separar de tu pareja pero no vas a poder separarte de ese núcleo de la familia que los hijos necesitan para seguir creciendo y para seguir desarrollándose. Y que yo diría que los adultos necesitamos también preservar para seguir en nuestra vida de adultos. No podemos construir una familia y luego tirarla a la papelera, tirarla por la ventana porque no me llevo bien con mi pareja. Hay un orden de cosas que debe ser preservado. De modo que hablamos de comunicación. Yo siempre trato de explicar que en una pareja hay tres elementos están las dos personas que están en pareja y el tercer elemento es la comunicación y doy el ejemplo de un puente compartido por dos ciudades como puede ser en Budapest que está Buda, está Pest y hay puentes que unen a una ciudad con la otra Es necesario que la relación, ese tercer elemento que existe, la relación, ese puente, sea concebido como algo orgánico, como algo vivo. Es una tontería decir tengo una relación, como si fuera un objeto que ya está acabado, que ya está terminado. Bueno, ahora ya tengo una relación. No, no es así. Una relación es algo vivo, es algo que se tiene que ir generando, desarrollando, nutriendo, cuidando, fortificando. Es como si cada uno de los ayuntamientos de esas dos ciudades se tuviera que ocupar de su mitad de puente. Tiene que limpiarlo, tiene que asegurarse de que los pilares están bien asentados, tiene que cuidar de que los barcos que pasan no se choquen contra los pilares. Hay que limpiarlo, hay que mantenerlo y hay que cuidarlo. Y eso es lo que necesitamos hacer con la relación. Si una de las dos personas cuida y la otra persona no cuida el puente, el puente no va a servir. Medio puente no es eficaz. Por lo tanto, allí tiene que haber un acuerdo consciente de ambas personas de responsabilización sobre su mitad de relación. Y luego tiene que haber un acuerdo explícito sobre qué significa cuidar esto, cuáles son las maneras. Y también es bueno saber que esa relación, ese puente, tiene un núcleo que lo sostiene. No se sostiene solo por los pilares, tiene como un nervio de acero que lo sostiene ante los embates. Ese nervio es la comunicación. Por lo tanto, si nosotros no nos aplicamos, no ponemos atención e intención En la comunicación es muy posible que la estructura, el esqueleto del puente, empiece... aflaquear, empiece a oxidarse y con el tiempo, a veces más, a veces menos tiempo, aquello se cae. Es decir, la relación no se sostiene. Por lo tanto, mi trabajo consiste con las parejas esencialmente en cuidar ese núcleo. Y para esto hay métodos. La primera cosa, como te decía, es no confundir lo que es mío con lo que es de mi pareja. ¿Cuáles son las formas en que esto se confunde? Bueno, con la queja, con la acusación, con el tú más, tú antes. Son todas una serie de procedimientos tóxicos que minan, que dinamitan la comunicación. Una de las cosas fundamentales que debemos comprender es que cuando estamos en pareja es una ocasión singular, extraordinaria para aprender a conectar con lo que sentimos. Lo que tú decías, el autoconocimiento. Autoconocimiento no significa conocer características mías. Autoconocimiento significa significa estar presente, significa ser yo y si quiero estar presente necesito estar conectado con lo que vivo interiormente, con lo que ocurre en mi cuerpo. Yo no estaré en una buena comunicación si ignoro, por ejemplo, que el punto causal de las emociones que experimento es interno. Nosotros que Creemos que lo que sentimos está causado por el otro. Entonces, acusamos, culpamos. ¿Qué ocurre? Que esto es una mirada muy infantil. Es una mirada que nos lleva a un estado de victimismo. La víctima acusa. El otro también se siente mal y acusado y se defiende. No hay persona a la que acuses de algo que no se vaya a defender. Y mira si en una pareja no tenemos argumentos para contraatacar cada vez que nos acusan. Miles de argumentos vamos recogiendo. Uno acusa. el otro se defiende, aquello va subiendo la espuma, va subiendo, va subiendo y llegamos a una insoportabilidad. Y con el paso del tiempo, a veces no mucho tiempo, la persona que hemos elegido para compartir nuestra vida entre 8.000 millones de personas, resulta que parece volverse nuestro peor enemigo. la hemos elegido para construir una familia, para construir una relación, para tener hijos, la hemos como individualizado y seleccionado dentro de toda la especie humana y esa persona con la que a veces hasta he comprado un piso, he tenido hijos, pasemos las vacaciones juntos, dormimos juntos, comemos juntos, tenemos proyectos juntos, se vuelve insoportable. Y La fantasía es me separo, rompo la pareja. ¿Por qué? Porque es tan insoportable la presencia del otro que uno sólo ve o sólo fantasea una liberación en la separación. Y ahí es donde evidentemente toca intervenir porque tenemos muchísimos ejemplos de casos en los que la separación no ha arreglado nada. Parejas que vienen disputando durante años se separan y la separación no hace más que incrementar el grado de violencia de agresividad sobre todo cuando hay hijos sobre todo cuando las personas se separan y se dan cuenta de que por otro lado no se pueden separar de que hay algo que continúa Pese a la ruptura de la pareja, esta sensación de encierro, de haberse frustrado en la separación porque creían que se iban a liberar, resulta que en lugar de liberarse se condenan o se les revela que están condenados a compartir decisiones, momentos, procesos, porque una relación cuando tienes hijos es para siempre. Y esto se vuelve más insoportable, más tensión, evidentemente no vale la pena separarse para continuar la guerra bajo otro formato. Muchas veces las parejas llegan a pedir ayuda con una pregunta equivocada. Dentro de ellos, dentro de los individuos, de cada uno de ellos, hay una suerte de dualidad que los llena de angustia, de ansiedad. Es, ¿me separo o no me separo? ¿Qué ocurre? Que cuando sabemos que todo lo humano y todo lo que existe está compuesto de polaridades, ver las cosas desde la dualidad no me va a volver más eficaz. estoy perdido. Uno de los elementos fundamentales en un trabajo con parejas es permitirles experimentar la polaridad y aprender a reconocer. ¿Por qué? Porque uno de los mayores sufrimientos en las relaciones, sobre todo en nuestra cultura, es el veneno que se nos ha metido a través del romanticismo. El romanticismo nos ha hecho creer que amamos incondicionalmente a una persona y que esa persona debe amarnos incondicionalmente y para siempre y que ambos aman igual que las maneras de amar son idénticas ¿O deberían ser idénticas? ¿Qué ocurre? Que sin darnos cuenta estamos embebidos de una ideología romántica y luego en la experiencia nos damos cuenta de que nuestra relación de pareja no responde a ese modelo romántico. Y entonces nos parece que aquello es un fracaso. Y no, lo importante es ver que cuando queremos estar con una persona, conviene decir que hay una parte mía que desea estar con esa persona. Y ser lo suficientemente valiente y honesto como para decir, pero hay una parte mía que no quiere estar con esta persona. ¿Por qué? Y porque generalmente la persona que amamos también nos molesta. Y esto desde una perspectiva romántica no está bien visto. Negamos que la otra persona tiene aspectos que me molestan y que me quisieran hacer echar para atrás. No, me cuento, solo quiero, solo quiero, solo quiero, y la parte del no quiero no la repito. Reconozco evidentemente esta parte del no quiero que es inconsciente va a emerger como síntoma en la relación de pareja. ¿Por qué lo hacemos? Porque no queremos asumir responsabilidad. No queremos asumir la responsabilidad de gestionar la tensión interior que me genera reconocer que hay una parte de mí que quiere estar con esa persona y Y hay una parte de mí que no quiere estar con esa persona. Y esto nos debilita muchísimo. Porque esa tensión entre polaridades es nuestra fuerza vital. Es con eso que nosotros debemos nutrirnos para poder llevar adelante las dificultades de una relación con otra persona. Que son innumerables y que son cambiantes porque... La relación, insisto, es un organismo vivo que está cambiando, que se está transformando, que estamos generando constantemente. Uno de los elementos a aclarar es que siempre hay una parte de mí que se quiere separar y que eso no me tiene que asustar. Tengo que reconocerlo, tengo que dejarlo hablar, tengo que permitir esa expresión, esa comunicación para que toda esa carga energética que que me lleva a alejarme de la persona en cuestión. No se manifieste inconscientemente, sino de que yo la pueda gestionar. Pero para eso necesito conectarme con eso, aceptarlo, reconocerlo y saber que sentir eso no es un fracaso y no es que no amo a esa persona. Muchas veces es al contrario, porque cuando tengo un amor muy profundo, eso no me vacuna contra la molestia. Y la molestia no reconocida fermenta en nosotros y se transforma en rabia. Y entonces esos son los conflictos constantes, las peleas, los pequeños detalles que van como minando la vida cotidiana. Eso naturalmente genera una especie de interrupción en la resonancia energética. ¿Por qué? Porque la rabia siempre me pide alejar de mí lo que me molesta. Esa es la función. Necesariamente, aunque me quede bajo el mismo techo, aunque duerma en la misma cama, voy a estar con una energía que va hacia la separación, hacia el alejamiento, para protegerme de esa parte arte que me molesta, que me hiere en mi sensibilidad por la razón que sea. Polaridades. Son muchos de los temas que abordamos en nuestro podcast porque hay algo de entender cómo funciona la existencia humana. Si nosotros ignoramos eso y creemos que la fórmula mágica romántica de estoy enamorado o tengo mariposas en el estómago va a servir para garantizar una relación de pareja fértil, constructiva. Eso es un engaño. Otro engaño del romanticismo es la eternidad del vínculo. La exigencia de que el vínculo sea para siempre. Esto también genera mucha frustración porque te transmite la creencia de que tienes que amar todo el tiempo a la otra persona y para siempre. Cuando la realidad de los hechos es que a la persona que amamos no la amamos todo el tiempo. Hay días en las que no estamos en el amor. por la razón que sea. Y eso no quiere decir que la pareja no funcione. Tenemos que saber que dentro de la relación, porque es un vínculo vivo, porque es un organismo, hay momentos que van cambiando, porque todo es impermanente. Y tenemos que saber acompañar estas fluctuaciones, estos momentos, sin dejar como se suele decir tirar el bebé cuando tiramos el agua en que bañamos al bebé son procesos las relaciones y los procesos tienen momentos muy diversos tenemos que saber respetar esto y tener un espacio en el cual estos pequeños conflictos o grandes conflictos puedan respirar puedan existir tú sabes hay conflictos que no se resuelven jamás y se puede vivir muchos años con una persona si hay amor profundo con un conflicto el conflicto no tiene por qué ocupar toda la pantalla del de nuestra relación bueno sabemos que lo tenemos localizado hay cosas que son un conflicto entre nosotros pero hay algo que trasciende la conflictividad fíjate cuán rico es Para los individuos. y para la relación la posibilidad de abrir un espacio para trabajar en pareja es una oportunidad que si la observamos correctamente es algo que tenemos que agradecer a nuestra pareja porque nos está brindando la ocasión de profundizar en el autoconocimiento de ayudarme a saber quién soy precisamente porque y esta es otra de las cosas nucleares de un trabajo con las parejas, comprender que mi pareja es un espejo, que la otra persona con la que convivo y por la proximidad con la que convivo es un espejo. Es un espejo donde yo voy a ver proyectada mi sombra, mis zonas oscuras. Todo lo que yo no veo de mí porque he invertido mucha energía en negarlo en ocultarlo en disimularlo en no aceptarlo como yo no aceptarlo en mi conciencia individual y todo eso yo lo voy a ver reflejado en la persona que he elegido como pareja evidentemente cuando la he elegido yo he estado en un estado de conciencia diferente eso que llamamos enamoramiento en ese momento no veo nada no veo nada solo veo luz en la otra persona no tengo nada que criticarle y si tiene defectos entre comillas y si tiene taras o si viene con fallos de fábrica yo paso sobre todo eso porque hay algo que es más fuerte que me lleva a querer acercarme a esa persona y a compartir con esa persona pero claro todos sabemos que esto es impermanente esto no dura y a veces dura muy poco otros con suerte a veces duran poco más pero no podemos pretender que esto se mantenga en un estado de enamoramiento constante no existe tal cosa Y entonces, a partir de allí, empieza a establecerse una relación real. Lo otro no lo podemos considerar como una relación. Es un momento de un proceso. Se está gestando ese vínculo orgánico. Y para gestarlo es necesario, hay muchas teorías sobre esto, incluso biologistas que explican por qué entramos en ese estado alterado de conciencia que llamamos el enamoramiento y que sin el cual sería imposible procrear porque entonces no nos quedaríamos al lado del otro y para procrear y para construir un hogar o para criar a los niños hace falta estar al lado, estar juntos y entonces necesitamos este estado de conciencia un poco alterada y esto dura lo que dura A veces no dura mucho después del nacimiento de un hijo. Lo vemos muchísimo a eso. Que tras el nacimiento de un hijo es como si hubiese caído una bomba en la pareja y aquello no resiste, la estructura no resiste. Por lo tanto, volviendo al asunto del trabajo con parejas, fíjate hasta qué punto es enriquecedor y puede ser enriquecedor el trabajo. En todos los casos. Y cuando digo en todos los casos es porque muchas veces los miembros de una pareja no se dan cuenta de este cambio de conciencia que han tenido. De una conciencia no dual han pasado a instalarse en una conciencia dual. ¿Qué significa eso? Significa que en lugar de relacionarse tal como son, hay dos niños, dos egos con sus heridas relacionándose como adultos. Y claro, aquello no funciona. Aquello no funciona. ¿Por qué? Porque los niños no conocen la responsabilidad sobre sus propias emociones. Es imposible que asuman esa responsabilidad. Y si tú estás en pareja, pero psicológicamente estás en una etapa muy temprana de tu desarrollo, no pidas una buena comunicación, no pidas estar bien relacionado con el otro, porque no estás capacitado simplemente. en un cuerpo de adulto hay una conciencia de niño imposible que aquello funcione por lo tanto todos estos aspectos son importantes a desarrollar en un trabajo con parejas y sobre todo si la pareja decide separarse porque los problemas suelen multiplicarse esencialmente el enfoque que yo propongo a las parejas que me visitan es recuperar el amor no para que la pareja continúe como pareja sino para que aprovechen la oportunidad que la separación les brinda para volver a conectarse con su fuente de amor porque claro romperlo todo para seguir en el miedo porque en realidad es eso en alguna de sus formas pero es miedo Es rabia, es rencor, es culpa, es... bueno... Seguir así, a ese precio, no tiene ningún sentido. Sobre todo si hay hijos. Si no hay hijos, igual te vas y nunca más vuelves a ver a esa persona y te quedas con el entripado. El problema es que vas a conseguir otra pareja en el futuro y si no resolviste eso, lo vas a volver a repetir. Estamos cansados de ver eso. Hay que resolver, hay que conocerse, hay que ver cómo hago para aprender a estar con el otro y estar desde mi fuente, estar presente. Y esto hay que aprovechar que estás en pareja. Yo les digo muchas veces, resolvamos el problema de la falta de amor antes de la separación. Y luego, si queréis, os separáis. Pero con amor. No tiene sentido separarse con rabia. No tiene sentido separarse con miedo. No tiene sentido separarse de esa manera. Y mirad, es un trabajo muy profundo porque cuando ha habido ofensas muy profundas, más difícil. No olvidemos que en las parejas hay infidelidades, hay abusos, hay violencias, hay mentiras. Toda nuestra parte oscura aparece, mucha manipulación. Hay mil aspectos que generalmente nadie asume. Nadie trabaja sobre su propio perdón. Nadie trabaja sobre su propia reconciliación. Por lo tanto, imagínate que este es un trabajo de autoconocimiento en el sentido de saber quién soy yo y quién eres tú. Saber que no me estoy relacionando con un objeto, me estoy relacionando con un sujeto. Hay mucho miedo en las relaciones por falta de presencia. Cuando nosotros no estamos presentes, quien está en la relación es un niño herido. Y un niño herido emocionalmente es un niño que solo sabe relacionarse de manera dependiente. Muchos casos son relaciones de codependencia. En las relaciones de codependencia el amor no está presente, solo hay miedo como vínculo. Y esto hay que trabajarlo para poder recuperar esa conexión con la fuente, con nuestra esencia, con nuestra auténtica naturaleza. Es lo único que nos va a permitir reconocer al otro en su auténtica naturaleza y no en sus conductas y no en su manera de hablar y no en su manera de actuar. De modo que yo insisto, para una pareja las crisis... son oportunidades extraordinarias, como son las crisis en la vida individual. Son crisis de nuestra conciencia que necesita dilatarse, profundizarse, abrirse a dimensiones más luminosas, más amorosas. Y ese es un trabajo apasionante. A diferencia del trabajo individual, no es un proceso de... Encuentros semanales. Es un proceso de encuentros bastante distanciados entre sí. Un mes, un mes y medio, dos meses. ¿Por qué? Porque una vez aclaradas las cosas en una sesión, hay ejercicios para hacer. Los dos miembros de la pareja se tienen que comprometer a dedicar tiempo, atención y energía... a este proceso, sea para seguir juntos, sea para separarse, sea para aclarar lo que pasa. Y entonces cada mes o cada mes y medio se vuelve a encontrar para evaluar Si ese trabajo común ha sido realizado, las resistencias que aparecen a hacerlo, no te digo que es una cosa sencilla, no te digo que es súper fácil, porque aparecen muchas resistencias, igual que en un proceso individual. Nos resistimos a la actualización. Tenemos miedo de encontrarnos a nosotros mismos. Tenemos miedo de encontrar ciertos vacíos o de salir de ciertas pautas o de ciertos patrones o de ciertas creencias. Es un trabajo profundo. Por eso es interesante. Y por eso, cuando uno lo comprende así, siente gratitud por estar con esa persona. Parece paradójico, pero terminas sintiendo gratitud por estar con esa persona de la que te quieres separar. Porque te enseña su presencia, porque te muestra tu propia sombra, porque te ayuda a profundizar, porque de alguna manera te obliga a conectarte con lo que sientes para poder comunicar. De modo, David, que... Sin duda es un trabajo apasionante y es muy gratificante también. para la persona que como yo se pone en un lugar de ayuda porque puedes ver, presenciar procesos muy hermosos y es muy emocionante el ver como dos personas que a veces llegan en plena crisis con la tensión que se palpa en el aire encuentran momentos donde vuelven a conectar con el amor, aunque sea para separarse. muchas gracias por escuchar este podcast tu presencia completa el sentido de nuestro trabajo en el arte de existir un nuevo episodio estará a tu disposición en 15 días si lo deseas tienes la posibilidad de suscribirte a través de Spotify Apple Podcast o la plataforma de tu preferencia te recuerdo que puedes hacernos llegar tus preguntas para la consulta o la sugerencia de temas que consideres de interés al correo electrónico Para mantenerte al día de las actividades que propongo, talleres de grupo, retiros de meditación, charlas, publicaciones, etc., no dudes en suscribirte a nuestra newsletter o seguir las redes sociales que figuran en la descripción de este episodio. Hasta muy pronto. Soy Jorge Sendner. Ojalá que este podcast sea una fuente de inspiración en tu propósito de hacer de tu vida Un
SPEAKER_02arte. El arte de existir.